Los encantos del Sikorsky sacan a Cristina del camino de la ley

Va contra la ley financiar campañas con recursos del Estado. Sin embargo, Néstor Kirchner y su esposa utilizan para su campaña electoral los aviones presidenciales, los helicópteros, el alquiler de vehículos terrestres, el combustible, y además al personal oficial. Personal de Ceremonial y Protocolo, locutores, custodios para la seguridad, fotógrafos, todo está a sueldo del Estado y está a disposición de la campaña. Y si bien uno de los secretos mejores guardados de los comicios del 23 es dónde sale el dinero para la campaña electoral de los partidos políticos (ya que el Gobierno todavía no entregó los $17,5 millones que distribuirá entre las decenas de agrupaciones que competirán), parece que en el caso de la pareja presidencial la respuesta se torna más grave que evidente.

Es decir que el Presidente y su esposa la senadora por Santa Cruz ponen los bienes públicos a su servicio personal. Esto es, claramente, un caso de corrupción que toca distintos artículos del Código Penal.

Como era de imaginar los fiscales federales están guardando silencio, lo mismo que la prensa oficial.

¿Por qué se guarda silencio ante un caso tan patente de corrupción? Porque desde Malversación de Caudales Públicos hasta Incumplimiento de los Deberes del Funcionario Público resulta claro que hay delito, varios y reiterados, porque lo vienen haciendo desde hace tiempo. ¿O no lo es poner los bienes del Estado al servicio particular de quienes los usan con un fin distinto al previsto en las normas?

Desde que comenzó la publicidad oficial que tenía como objetivo definido ensalzar la figura del Presidente y de su Gobierno, hasta ahora, cuando estima Kirchner que su destino está "jugado" en las elecciones de octubre, ocurren estos vicios. Pero no es sólo publicidad, hasta la gente misma de los organismos oficiales tiene que colaborar para cubrir los actos de campaña.

Incluso él mismo ha dicho que siempre está "en campaña", lo que implica admitir que estos actos no son de Gobierno sino sólo proselitistas. Aquí no se trata de actos oficiales que hagan a la tarea de gobierno o a la publicidad que manda el principio republicano. Mucho menos los de la senadora Kirchner.

Es decir que el matrimonio presidencial, con una inmoralidad que parece no haber advertido, destina bienes públicos para fines personales. ¿Qué hubieran dicho de Menem de haber hecho una cosa igual? La prensa de izquierda lo hubiera descalificado; hoy calla, cómplice.

Por otro parte, ¿de dónde sale el dinero para la campaña electoral de todos los partidos políticos? Ese parece ser uno de los grandes secretos de los comicios del 23 de octubre.

El Gobierno aún no entregó los $17,5 millones que distribuirá entre las decenas de agrupaciones que competirán en las urnas. Además, los principales partidos admiten que todavía no tienen definido cómo solventarán sus gastos.

Para sumar misterio, según el diario La Nación, 345 partidos de todo el país tienen sus aportes suspendidos por la justicia electoral debido a fallas u omisiones en la presentación de sus balances sobre los últimos comicios legislativos, por lo que ni siquiera contarán con el aporte estatal.

Entre ellos figura también el Frente para la Victoria, además de Recrear y el ARI, en la Capital Federal (que postulan a Rafael Bielsa, Mauricio Macri y Elisa Carrió, respectivamente), y el PJ y Recrear, en la provincia de Buenos Aires (con las candidaturas de Hilda Duhalde y Ricardo López Murphy, respectivamente).

"Los que ya tengan sentencia no formarán parte de la distribución, que se asignará este mes, mientras que aquellos con suspensiones cautelares (como los citados más arriba) recibirán el dinero sólo cuando resuelvan ante la Justicia su situación", dijo el director nacional electoral.

Por otra parte, el funcionario agregó que sólo esta semana, ya vencido el plazo de inscripción de alianzas electorales, se establecerá cuánto le corresponde a cada agrupación por distrito.

El matutino preguntó de dónde saldrán los fondos para la campaña que empezó formalmente hace 10 días. Las respuestas que obtuvo de los diferentes partidos fueron variadas: Desde el hermetismo total hasta las iniciativas más impensadas para sustentar la campaña electoral de un partido.

En el peronismo, tanto duhaldistas como kirchneristas respondieron con la misma frase: "Todavía no está definido" el tema.

- Juan José Alvarez, el jefe de la campaña de Hilda Duhalde, candidata a senadora del PJ bonaerense, dijo que aún falta definir el presupuesto de campaña y en qué se usará el dinero.

- Por el Frente para la Victoria, en el comando de campaña integrado por los intendentes Alberto Balestrini, Alberto Descalzo y Julio Pereyra respondieron que los gastos de la postulación de Cristina Kirchner se van a "terminar de ordenar" en los plazos legales establecidos (de lo que se informa en la infografía).

- En la Capital Federal, señalaron que todavía no está definido quién se ocupará de recaudar fondos para el Frente para la Victoria (aquí integrado por el PJ y otras agrupaciones kirchneristas), cómo se financiarán o en qué gastarán el dinero, pero no están preocupados por la suspensión que pesa sobre sus aportes, porque el PJ, miembro de ese frente, sí está habilitado para recibir fondos oficiales para la campaña, dijeron.

Entre la oposición hay pocas certezas acerca de dónde saldría el dinero para la campaña, y ésa es una de las principales preocupaciones de ARI, la UCR y Pro, el frente electoral de centro formado por Recrear y Compromiso para el Cambio.

Según el matutino, los referentes se quejaron porque el aporte estatal resultaba insuficiente, y, con la condición de reserva de su identidad, señalaron que los empresarios temen represalias del Gobierno si realizaran aportes para un candidato opositor, por lo que el financiamiento privado se complica a la hora de sustentar la carrera proselitista.