No me considero para nada un buen católico, al contrario vivo permanentemente en falta, pero eso no significa que no me alegre de pertenecer a la Iglesia y trate de cumplir en la medida de lo posible (mi medida es extremadamente chica) con sus preceptos.
Sobre curas "paidofílicos, ladrones y mentirosos"
Juan Carlos Macaronne era un obispo que por amor a Dios debía mantener un comportamiento, sin embargo, le mintió a sus superiores, a sus feligreses y a el mismo. Poco importa si contrató un taxi boy... A continuación, la opinión del periodista Dionisio Bosch:
El punto es que me llama la atención lo que esta pasando con el señor Juan Carlos Maccarone -perdón por no llamarlo monseñor.
Hasta hace unos días pensaba que la sociedad estaba de acuerdo en que no queríamos más curas paidofílicos, ladrones, mentirosos, etc. Pero por lo que se ve en los medios y se escucha en boca de algunos sacerdotes, estoy a punto de admitir que me equivoqué.
Es cierto que hay una serie de ámbitos que pertenecen a la intimidad, en los cuales no tenemos porqué meternos. Posiblemente, también sea cierto que este ex-obispo haya llevado a cabo una buena acción pastoral y una valiente campaña en favor de los derechos humanos y en contra del Juarismo, como se esta promocionando. También es cierto que si se arrepiente, los católicos debemos perdonarlo por el escándalo a que nos está sometiendo y rezar para que se reconcilie pronto con Dios. Pero de ahí a entristecernos porque renunció…
Me parece que hay mucha gente intentando patear la pelota afuera de la cancha con el argumento que el tipo es bárbaro y que le hicieron una cama. Será bárbaro y le hicieron la cama, pero en lo fundamental no parece ser un buen sacerdote, ni una persona honrada.
Poco importa si Maccarone contrató un taxi boy o mató a alguien (¿quien somos para juzgar pecados?). Macaronne era un Obispo (alguien que por amor a Dios debe mantener un comportamiento ejemplar) y le viene mintiendo a sus superiores, a sus feligreses y a si mismo desde hace tiempo.
Dicen que es valiente. Pero hasta que las cosas no lo sobrepasaron, apreció el video y le llegó el aviso de Roma, el tipo no tuvo la valentía de renunciar o pedir licencia -me cuesta creer que algunos de sus pares no supieran las debilidades que tenía, y aun así estuvieran dispuestos a promocionarlo para presidir la diócesis de Rosario. Difícilmente tenga entonces las condiciones personales mínimas para ser un prelado de la Iglesia (por suerte para él, la Inquisición ya no empala más a los curas sodomitas y lo que puede esperar ahora es auxilio psicológico y un cambio de destino).
Me alegro entonces y agradezco al Papa haber actuado de manera tan expedita con la defenestración de Maccarone, y confío que siga actuando así con cualquier sacerdote que viole las leyes civiles o eclesiásticas.







