Luis Cortina y Martín Kanenguiser en el diario
La Nación:
Para defenderse de Kirchner, La Nación hace Lavagnismo
Notable el espacio que el diario La Nación le otorgó en su edición dominical al ministro de Economía, Roberto Lavagna: entrevista, comentarios editoriales y de opinión favorables a la política económica. Fue la estrategia del matutino de remontar un enfrentamiento con el presidente Néstor Kirchner, quien llegó a incluir menciones al subdirector saliente del matutino, Claudio Escribano, en sus arengas de la semana pasada. Aqui lo más rescatable de los dichos de Lavagna:
"(...) -Pero ¿la pesificación de la deuda no puede convertirse en un elemento negativo si suben los precios?
-No vamos a volver al cuento de que es mejor estar dolarizados. Cualquier deuda tiene sus riesgos. Pero no hay ningún riesgo mayor que tener el grueso de la deuda en monedas fuertes que están totalmente al margen de los ingresos que tiene el país para pagar. Así que, en términos relativos, es infinitamente mejor tener una deuda en pesos y con legislación local, que al revés.
-¿Seguirá la política de pagarle en términos netos al FMI?
-La idea de bajar la deuda es dominante; después uno la va bajando según los recursos que tenga. Así comenzó en 2002 y así continuará.
-Pero ¿el Gobierno no buscará una refinanciación con el FMI?
-Ya veremos. El planteo general es no sólo respecto de los organismos, sino para toda la deuda, reducirla todo lo que se pueda hasta llegar a niveles aceptables para un país emergente y que funciona en forma muy volátil, que no va mucho más allá del 40 por ciento del PBI.
-¿Cuál es la agenda para el viaje a Washington?
-Primero que nada, estamos cumpliendo una vez más con lo que dijimos: inmediatamente después de concluido el proceso de la deuda nos sentaremos a conversar, tranquila y abiertamente. Hay muchas cosas que han pasado desde la última vez que vino la gente del FMI.
-¿Qué otro desafío tiene la política económica este año?
-Es la inversión, que está en uno de los picos históricos, pero que debe subir entre 2 y 2,5 puntos más respecto del PBI. De esto depende a su vez la suba de la productividad y del empleo.
-¿Con qué herramientas?
-Algunas ya están marcha, como la amortización acelerada de inversiones, la devolución del IVA y el complemento de tasas para las pymes. También estamos estudiando diferenciar en términos impositivos las utilidades que se distribuyen de las que se reinvierten, bajando el peso tributario cuando la ganancia se vuelve a invertir. Por otro lado, vamos a pagarles a las automotrices unos $ 350 millones por obligaciones impagas que el Estado había asumido por el Plan Canje. A cambio, las empresas deberán hacer inversiones.
Además, hay proyectos de promoción de la biotecnología y de alfabetización digital para llegar a las dos millones de computadoras personales por año.
-¿Cuán importante es avanzar en la renegociación de los contratos de las empresas privatizadas para que crezca la inversión?
-Es un componente importante, y por eso, en su discurso del 1° de marzo el Presidente hizo referencia a esto.
-¿Cuál es el sector con mayores urgencias?
-El más importante es el de la energía, porque cuando la economía crece a gran velocidad, la demanda de energía crece proporcionalmente.
-En 2002 planteó la posibilidad de un alza de tarifas. ¿Sigue en pie?
-Vamos a esperar; el próximo paso es la convocatoria a las audiencias públicas. (...)"
La Nación siguió hablando con Lavagna:
"El ministro de Economía, Roberto Lavagna, ratificó su defensa de un tipo de cambio que favorezca la inversión y su rechazo a una sobrevaluación del peso. Para ello, continuará la política de intervención cambiaria que hasta ahora desplegaron el Tesoro y el Banco Central comprando dólares.
–¿Es difícil tener a la vez el dólar a 3 pesos y la inflación baja?
–Es un eje central, como lo dijo el Presidente en su mensaje al Congreso, mantener un tipo de cambio que tenga en cuenta la necesidad de inversión, y vamos a hacer lo posible para no caer en ningún tipo de sobrevaluación del peso.
–¿Entonces no habrá cambios en la política de intervención cambiaria?
–No, sigue como está.
–¿Habrá una política más agresiva para las exportaciones?
–Estamos analizando algunas ideas. Las exportaciones industriales están creciendo más del 40 por ciento, con una gran diversidad de productos y de mercados. Pero hay algunas ideas, como mejorarles la ecuación económico-financiera a las empresas que aumenten sus exportaciones.
–¿Se mantiene la idea de reducir el impuesto al cheque como parte de una reforma integral?
–Lo del impuesto al cheque, en la medida en que los números lo permitan, se seguirá haciendo. Pero cuando los economistas decimos que hay que hacer reformas estructurales, nueve de cada diez veces lo dicen porque no tienen la menor idea de qué se trata, tanto acá como en el exterior. Hay una lista de reformas estructurales en todo el mundo (baja del déficit en EE.UU., reforma laboral en Europa, China y su tipo de cambio y otras en la Argentina), que se tienen que hacer, pero lo grave es plantearlo como algo que hay que hacer en los próximos seis meses. La Argentina vive haciendo reformas integrales, y cada una crea agujeros de evasión. Nosotros hicimos al revés, enviando dos paquetes antievasión al Congreso con 100 medidas, tras haber identificado los agujeros de la economía en negro. Y los resultados son muy buenos en términos de recaudación y de la estructura de ingresos porque no hay antecedentes en el presupuesto en los que se igualen los resultados por IVA y por Ganancias, que es un mejor impuesto que aquél.
–¿Se puede pensar en un IVA diferencial para la canasta básica?
–No hay nada de eso en estudio.
–¿Habrá avances en la reforma previsional?
–Vamos a conversar. El primer paso era ordenar las carteras de las AFJP con títulos que tengan más valor. En todo caso, dialogaremos junto con el Ministerio de Trabajo.
–¿Se buscará que vuelquen más recursos a la inversión privada?
–Sí, y esto vale para las AFJP como para los bancos: basta del Estado como socio bobo para prestarles en términos netos, más allá del stock que ya hay. Aspiramos a retirarnos de tomar créditos de las AFJP para que puedan volcar fondos a la inversión privada, sobre todo en el largo plazo.








