México quiere entrar al BRIC y el BID analiza de cerca el impacto chino regional

Brasil, China, Rusia e India se proyectan como las potencias económicas de las próximas décadas. México lo sabe. Por eso intenta integrar ese grupo pero tiene un argumento en contra: Si no pertenece a este grupo es por la carencia de una estrategia de desarrollo consensuada que ahora los empresarios mexicanos buscan impulsar a toda costa. En tanto, los gobernadores centroamericanos y de República Dominicana del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) analizarán en breve en una reunión en Guatemala, el impacto en la región del crecimiento de China en el mercado. De esa reunión participarán ministros de Economía y Finanzas, presidentes de las bancas centrales y representantes del sector privado de la región. También asistirá el presidente del BID, el uruguayo Enrique Iglesias.

El sector privado de ese país consideró que México podría incursionar en el grupo de las economías BRIC, que se perfilan como las potencias económicas de las próximas décadas. Pero para que esto pueda concretarse reclamaron de manera urgente aumentar la inversión física, mejorar la educación y fortalecer las instituciones.

Es que las denominadas economías BRIC (Brasil, Rusia, India y China) equivalen a 15% de la dimensión del grupo que conforman (USA, Reino Unido, Francia, Alemania, Japón e Italia), y si mantienen el paso, para 2039 habrán superado a éste en términos de producto total.

El Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP) estimó que en México la alta disponibilidad de recursos naturales, población joven, apertura comercial, cercanía con el mercado de mayor poder adquisitivo y más grande del mundo, entre otras características, deberían posicionarlo como un país de alto potencial económico junto a los BRIC.

En el estudio "Brasil, Rusia, India y China: los retos en el siguiente medio siglo", que fue publicado a su vez por Notimex advirtió que la ausencia de México en ese grupo se debe a la percepción de que carece de estrategia de desarrollo consensuada y de largo plazo que le permita explotar adecuadamente sus recursos naturales y humanos.

"Para que México esté dentro del grupo de países de alto crecimiento económico se requiere ahora de acciones estratégicas que permitan aumentar la inversión física y mejorar la educación, así como fortalecer las instituciones, con el fin de elevar la calidad de los factores productivos y generar mayor crecimiento económico".

No obstante, aclaró que para que Brasil, Rusia, India y China se conviertan en los líderes económicos mundiales del siglo XXI, deberán aprovechar sus ventajas comparativas, complementándolas con el mantenimiento de la estabilidad macroeconómica, fortaleza institucional, mayor grado de apertura e inversión en educación.

El documento agrega que esos países han tenido en los últimos años altas tasas de crecimiento (exceptuando Brasil), la implementación de reformas estructurales, las elevadas tasas de ahorro e inversión, su amplia fuerza de trabajo y el adecuado nivel educativo de su población. Sin embargo, el rendimiento positivo de los últimos años de las economías BRIC también enfrentan retos muy serios que de no superarlos, reducirían su desempeño, añade.

El incremento de la economía de los países BRIC necesitará que se aumente el nivel de consumo; así, se estima que el consumo anual de los BRIC será el doble del que tendrá el G-6 para 2025, y cuatro veces más en 2050. El CEESP prevé que para 2050 sólo USA y Japón seguirán dentro del G-6, habiendo sido desplazados Francia, Alemania, Italia y el Reino Unido.

Por regiones, las destinadas a perder peso a nivel mundial serán Europa, América Latina (exceptuando Brasil y tal vez México) y Oriente Próximo. Se estima que la tasa de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) per cápita de las economías BRIC tendrá un gran incremento en un inicio (principalmente para Brasil), para caer y converger a tasas de entre 2.5% y 5% al aproximarse a 2050.

Mientras, para los G-6 esta tasa moderará su paso desde un principio. Así, de 2000 a 2050, las tasas de crecimiento del PBI de China y Rusia superarán 8% y 6% promedio, anual, respectivamente, hacia 3% y 2% aproximadamente. En tanto, para las economías desarrolladas estas tasas caerán en el corto plazo y convergerán a niveles entre 1.5% y 2% promedio aproximado entre 2045 y 2050.

Con relación al desempeño de cada una de las naciones, expuso que China se impondrá como líder económico mundial en 2041, al superar a USA. A los otros miembros del G-6 los habrá alcanzado desde 2016.

Sin embargo, el CEESP destacó que las condiciones necesarias para que los países BRIC alcancen el crecimiento económico proyectado para 2050 son: políticas macroeconómicas sanas, un adecuado balance presupuestal y una baja inflación.

También contar con instituciones estables y con funcionamiento adecuado; apertura e integración comercial, procurando la búsqueda de valor agregado y no sólo el comercio de materias primas, además de la educación, ya que sólo la mano de obra calificada puede ser utilizada en la operación de tecnología vanguardista.

En este sentido, señaló que el reto de India es superar la pobreza y la mala distribución del ingreso de su población y las insuficiencias educativas; la mayor cautela se centra en Brasil, que tendrá que mejorar su desempeño económico si no desea rezagarse.

China debe ahorrar lo suficiente para sostener en un futuro a una economía que envejece rápidamente, superar sus serios problemas de corrupción, ausencia de Estado de derecho, así como una futura apreciación de su tipo de cambio, y el reto de Rusia es el poblacional y la caída en ahorro e inversión.

* El BID analiza el impacto chino

Mientras tanto, los gobernadores centroamericanos y de República Dominicana del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) analizan en una reunión en Guatemala, el impacto en la región del crecimiento de China en el mercado internacional.

"Este viernes vamos a analizar la problemática que crea el ingreso de China, de forma así tan dinámica, en los mercados internacionales y cómo Centroamérica se puede preparar para hacer de esto una gran oportunidad y sacar los mejores beneficios", dijo en rueda de prensa el presidente del Fondo de Operaciones Especiales del BID, el argentino Miguel Martínez.

La reunión, en la que participan también los ministros de Economía y Finanzas, los presidentes de las bancas centrales y representantes del sector privado de la región, se celebra en el hotel Santo Domingo, un antiguo monasterio en la entrada de Antigua Guatemala, 45 km al oeste de la capital. Este viernes en la noche se unirá al encuentro el presidente del BID, el uruguayo Enrique Iglesias.

La cita está dividida en dos paneles sobre el tema: uno analiza el impacto del empuje comercial de China en Centroamérica, y otro discute sobre el mejoramiento del transporte para aumentar la competitividad.

El delegado del BID alabó "la situación privilegiada de Centroamérica por la ubicación geográfica, son realmente el puente entre los dos continentes y como el puente entre Asia y Europa, tienen el canal de Panamá, entonces el desafío es aumentar al máximo la eficiencia del transporte".