Chile es uno de los países más expuestos a la radiación ultravioleta. Por esto, y dado los excesivos niveles que provocaron un explosivo aumento en las tasas de cáncerde piel, el país creó un singular sistema para informar a la población cuándo hay que evitar exponerse al sol.
Serio: Argentina no asume el peligro de sol y Chile ya tiene un semáforo y hasta legislación para alertar el nivel de radiación solar
Chile -al igual que la Argentina- es uno de los países más expuestos a la radiación ultravioleta. Pero mientras los argentinos carecemos de una legislación y una campaña gubernamental para concienciar a la población sobre los peligros que causa la exposición indebida al sol, Chile ya tiene en las calles de algunas ciudades "solmáforos", un sistema que alerta el nivel de radiación ultravioleta. Y no es lo único. Está enfrentando el peligro de los rayos desde cuatro lados: el Parlamento, las universidades, la Corporación Nacional del Cáncer y algunas iniciativas privadas. Además, legisladores quieren que los medios de comunicación difundan, al igual que el estado del tiempo, un pronóstico de radiación.
Estos aparatos que ya funcionan en Chile se llaman "solmáforos", y se trata en realidad de un sistema que alerta a la población sobre el nivel de radiación ultravioleta.
Fueron creados por la Corporación Nacional del Cáncer junto al departamento de Física de la Universidad de Santiago.
Similares a los semáforos tradicionales, pero con la diferencia que utiliza un sistema de colores que alerta a la población acerca de si es o no peligroso exponerse a los rayos del sol y en qué momento conviene protegerse de la radiación UV-B, ell sistema de alerta funciona de la siguiente manera:
* Verde: No existe riesgo de exponerse al sol.
* Amarillo o naranja: Es recomendable no permanecer más de cinco minutos al aire libre (a pesar de usar filtros solares).
* Rojo: Se advierte a la población que existe peligro de exponerse.
* Violeta: Este alerta recomienda que bajo ningún concepto hay que exponerse al sol.
Los aparatos ya fueron ubicados en 13 distintos lugares de Chile, principalmente en playas y paseos peatonales de las zonas balneareas.
En Santiago, por ejemplo, uno de los dispositivos está ubicado en la cima del cerro San Cristóbal, en el centro de la ciudad. Allí hay cuatro piscinas públicas y ese paseo es obligado para quienen viven allí y deben soportar las altas temperaturas.
En Viña del Mar, a 120 kilómetros del oeste de Santiago, los "solmáforos" fueron colocados en el sector de playa Reñaca, frecuentada por estas fechas por una mayoría de turistas argentinos.
También, en la ciudad de Punta Arenas, ubicada a 2.180 kilómetros al sur de Santiago, que de acuerdo a varios estudios internacionales, es uno de los lugares más afectados del planeta por la radiación de los letales rayos UV-B.
La alta exposición hizo que los casos de cáncer a la piel aumentaran en Chile un 105% en los últimos cinco años, según un estudio del departamento de Dermatología de la Universidad de Chile.
De esta manera, la instalación de los "solmáforos" constituye la segunda etapa de un proyecto que empezó en 2001, para educar a la población sobre medidas de protección de los rayos del sol, como el uso de anteojos, sombreros y bloqueadores solares.
* Proyecto de ley
En la década de los ‘80, científicos descubrieron que en la Antártida había un inmenso agujero en la capa de ozono que permitía la filtración de la letal radiación UV-B.
Declarada la emergencia, Chile está enfrentando el peligro de los rayos desde cuatro puntos que ese Estado considera vitales: el Parlamento, universidades, la Corporación Nacional del Cáncer y algunas iniciativas privadas.
En 2001, senadores de Renovación Nacional presentaron un proyecto de ley que busca establecer mecanismos de protección y de evaluación de los efectos producidos por el deterioro de la capa de ozono, para resguardar a aquellos que están expuestos a una gran cantidad de radiación ultravioleta nociva.
En el artículo cuarto del proyecto se establece que "los contratos laborales en que las personas están expuestas al sol con radiación ultravioleta, deberán especificar el uso de los elementos protectores correspondientes".
El artículo tercero estipula el tipo de protección que estos empleados tendrán que usar: "Los filtros, protectores solares, anteojos protectores y otros productos protectores, deberán llevar indicaciones en tal aspecto que señalen el factor de protección relativo a la equivalencia de tiempo de exposición a la radiación sin protector".
Actualmente, el proyecto se encuentra en segundo trámite constitucional en la Comisión de Recursos Naturales, Bienes Nacionales y Medio Ambiente, lo que significa que todavía falta que sea revisado por la Cámara de Diputados antes de ser aprobado.
Aunque es un proyecto sin urgencia, la diputada Lily Pérez (RN) -que la semana pasada exigió a través de la prensa que se tomaran medidas para proteger de los rayos UV-B a los veraneantes y a las personas que trabajan al aire libre- es optimista al expresar su creencia de que éste se promulgará pronto, puesto que "existe un compromiso con el ministro del Trabajo de que ayudará a darle trámite".
Pérez quiere también que se comiencen a realizar campañas de prevención y educación en los colegios, "sobre todo porque los niños tienen clases de educación física en horas pico donde los rayos nocivos están más presentes", y que el gobierno firme el convenio de la Organización Mundial de la Salud al que ya han adherido 17 países, que obliga a los medios de comunicación a informar sobre la radiación solar que habrá al día siguiente.








