El alto contenido en calcio, proteínas y riboflavina convierte a los helados con base láctea en un alimento óptimo para su integración en una dieta "equilibrada" y rompe con la idea tradicional que los sitúa en la categoría de golosina o postre, según ha indicado Teresa Veciana, especialista en Bromatología y Nutrición de la Universidad de Barcelona, que ha participado en la coordinación de un estudio sobre el valor nutritivo del helado, promovido por la Asociación Española de Fabricantes de Helados.
El contenido en calcio de helados enriquece la dieta
La aportación de calcio, proteínas y vitamina B2 convierte a los helados en un alimento adecuado que puede ser incorporado a una dieta equilibrada, según un estudio realizado por la Universidad de Barcelona.
El trabajo, que ha comparado las propiedades de los helados con base de leche con otros alimentos similares tanto en su forma habitual de consumo como por su composición, indica que el helado supone en promedio entre el 45 y el 75% de la energía asignada a la merienda y aporta menos calorías que la mayor parte de los bocadillos dulces del mercado.
"El aporte calórico de 100 gramos de helado de base láctea puede llegar hasta el 12% de la cantidad diaria recomendada de energía, según el grupo de edad y el tipo de helado. Estos datos indican que los helados no son tan calóricos como se piensa", explicó Veciana.
* Más calcio, menos grasas
El calcio en helados se ha ido incorporando gracias al aporte de la leche. Es que esos productos en los últimos años también fueron reduciendo su contenido de grasa para adecuarlos a los requerimientos de una dieta equilibrada.
Según Veciana, los helados podrían considerarse, según la normativa española, en una buena fuente de calcio.
"Cien gramos de este tipo de helado pueden aportar desde un 10 hasta un 19% del calcio diario necesario. Además, la composición de este helado favorece la absorción del calcio, por lo que cubre las necesidades estructurales del organismo. De hecho, algunos podrían adoptar el etiquetado nutricional como fuente de calcio al superar el 15% de la cantidad diaria recomendada en España".
* Con fruta
En cuanto al consumo de helado durante la merienda, Veciana recordó que este refrescante dulce aporta menos calorías que un baso de leche con galletas, lo que "todavía deja margen para completar la merienda con una pieza de fruta, equilibrando así la dieta".
No obstante, el punto débil de los helados se encuentra en el elevado aporte de azúcares simples, que es superior a otros productos dulces que habitualmente son consumidos durante la merienda.








