Los subtes funcionarán mañana con normalidad, pero los paros podrían repetirse a partir del martes, si la empresa Metrovías, concesionaria de las 5 líneas y el Premetro, no realiza "una oferta mejor" a los trabajadores que reclaman un aumento salarial.
Los trabajadores de subtes buscan una alianza con los piqueteros
La comisión gremial de los trabajadores de subterréneos, muy a la izquierda de Juan Manuel Palacios, el secretario general de UTA, proyecta sumar fuerzas para su nueva etapa de conflicto, con las organizaciones piqueteras, y así reforzar su capacidad de presión a partir de los paros que haría el martes.
Néstor Segovia, delegado de la Línea C, sostuvo que "descartamos el paro para mañana, pero se decidirá si hay" medidas de fuerza a partir del martes.
"Esperamos que haya una mínima oferta mejor. Mañana se decide si esta semana hay paro. Pedimos como base $ 150 ó $ 200, adicionales a los $ 100 que nos otorgó el Gobierno", indicó el representante sindical.
La semana pasada, los trabajadores del subte llevaron adelante dos paros: uno el lunes, en 2 turnos de 3 horas, y otro el martes, en 2 de 4 horas, lo que provocó inconvenientes a más de 500.000 usuarios del servicio.
Metrovías ofreció pagar una suma de $ 350 no remunerativos, en forma escalonada, entre diciembre de 2004 y febrero de 2005, además de otra de $ 200 distribuidos en enero y febrero a cuenta de futuros convenios
La historia afirma que, a principios de 2002, los sindicalistas de los subtes presentaron en la Legislatura porteña un proyecto de ley para declarar insalubre el trabajo en los subtes y reducir la jornada laboral a 6 horas.
La Legislatura sancionó la ley, pero Anibal Ibarra la vetó.
Una nueva sesión intentó ratificarla, sin alcanzar los 2/3 de los votos necesarios.
Entonces, presentaron una denuncia para que la Policía del Trabajo comprobara que las condiciones eran insalubres.
En los meses siguientes, los técnicos bajaron a los túneles subterráneos a hacer mediciones de ruido y de oxígeno.
Finalmente, los exámenes mostraron que las condiciones eran insalubres y la jornada laboral fue reducida a 6 horas.
En septiembre de 2003 se realizaron las últimas elecciones, que los delegados rebeldes ganaron con el 80% de los votos.
Según la periodista Laura Vales, "el martes pasado, cuando los trabajadores del subte volvieron a tirarse a las vías para frenar la salida de un tren, habían tomado varias decisiones. En principio que sólo se arriesgarían los delegados, para acotar el problema de las denuncias penales. En segundo lugar, en los lugares críticos estuvieron acompañados por dirigentes de otros gremios ypor piqueteros".
También dijo: "Aunque algunas interpretaciones ligeras tratan de mostrar a los trabajadores corriendo de la escena a los desocupados, la verdad es que en los gremios hace rato que se están probando políticas de unidad".
Hay una muestra con los trabajadores del subte, quienes lanzaron una campaña nacional por la reducción de jornada laboral como respuesta a la desocupación.
En el proyecto están trabajando junto a organizaciones de desocupados, con las que hacen tareas de difusión, yendo a universidades o a un barrio para explicar la propuesta.








