Sangre, sexo y secuestro en Palermo Hollywood
Carta del Lector
El análisis es impecable.Esta película es una de las tantas basuras que genera el cine nacional, acostumbrado a retratar sólo hambre y miseria. Lo peor de todo es que los avances de la cinta presentaban a este esperpento como "divertida".Ignoro que puede tener de gracioso que un grupo de adolescentes se junten a drogarse y a caer en el delito.
Marcelo Claudio Juarez
Sobre Seguridad
Estimados señores
Nuestro país, así como muchas naciones latinoamericanas, continúan enroladas desde el punto de vista de la seguridad pública y la justicia penal, en un perimido modelo basado en una concepción "Reactiva del Estado". De esta forma prácticamente todo lo que se hace desde la política, en introducir reformas legales, administrativas, procedimentales y operacionales (poniendo en la calle a Policías, Gendarmes y Prefectos). Ocurre que no se tiene claro que "seguridad" no es sinónimo de "Policía". Por otra parte no se considera que en el complejo fenómeno social de la inseguridad, las Policías, sólo tienen una competencia que realmente no llega al 25%; el resto, pasó por coordenadas distintas e involucran a otros organismos públicos, organizaciones privadas, el barrio y; por sobre todo, la familia. Una concepción política que no se aborde desde estos parámetros, tiene el certificado de defunsión otorgado antes de su nacimiento.
Leí que se pretende privilegiar la "prevención" ¡Qué noticia! Lo bueno es que se tenga en claro que és concretamente la prevención. Si pretenden entenderlo a manera de policías patrullando, vigilando, observando y controlando, desde ya están perdidos.
Crio. Gral. (R.)
Eduardo Enrique Olguín
Especialísta en Seguridad Pública
Jefe de Policía
(22/01/96 al 12/10/97)
De mi consideración:
Ciertamente no puede dejar de alegrarme la recuperación con vida de un ser humano sometido a la privación mas vejante e injusta como la que produce un secuestro, más, con los ribetes que esta actividad ilícita y aberrante ha adquirido en nuestra sociedad.
Pero así como celebro la dicha de esta familia, aborrezco la idea de atribuírsele mérito alguno a que el resultado estuvo condicionado a la voluntad política.
Eso es mentira, es un vil y absurdo engaño a la sociedad. Tanto el Sargento Ayudante Aquino, como el Sr. Comisario Seisdedos, son, fueron y serán profesionales que han elegido su actividad y se han desarrollado en la misma a lo largo de los años que han dado de su vida a la Institución.
En todo caso, si hubo algún nivel de decisión, que lo hubo, por sobre sus respectivas autoridades, no puede escapar al raciocinio que debió provenir de un órgano judicial competente en el caso.
Pero aún así, restarle mérito al profesionalismo de los funcionarios policiales en su paciente labor investigativa y aporte de documental, con los escasos y casi nulos medios con que cuentan, esos medios que la voluntad política niega aportar a las instituciones para fortalecerlas, en vista a los recortes presupuestarios a que someten a sus organismos de seguridad y defensa; es detestable.
Nadie arriesga su vida en pos del prójimo en cumplimiento de una orden. Ese tipo de acción, ese arrojo, ese valor - no valentía - nace de la propia condición humana.
No quiero por largo aparecer cansador, pero los políticos han de abocarse a su actividad despojados de apetencias agonales e inconducentes y dedicados a la arquitectura social en vista a un futuro mejor, la Justicia a actuar con equidad y las fuerzas de defensa y seguridad a brindarnos un país seguro, libre y consecuentemente soberano.
Claudio Omar González Principal de la Policía Federal Argentina
DNI 17.031.079







