En su regreso a Grecia, el país que había celebrado los Juegos Olímpicos por última vez en 1896 y que hace 2780 años los vio nacer, 10.500 deportistas compitieron por 3.410 medallas en 28 deportes y 301 disciplinas, que dejaron algunos datos curiosos a tener en cuenta a la hora de evaluar el deporte a nivel mundial.
Lo que dejó Atenas
Las olimpíadas terminarón su paso por Grecia y dejaron algunos datos que marcarán un cambio en la historia de los países que siempre fueron líderes, dando paso a las nuevas revelaciones mundiales. En la Argentina, todavía es evidente la falta de una política de Estado en deportes amateur.
En la inauguración de los juegos participaron 4.000 personas, representando los símbolos universales de la historia helena como el caballo de Troya y el agua del mar Mediterráneo, centauros y gigantescas estatuas de los dioses, incluidos Atenea y Eros.
Por temor a un atentado, el país tuvo que destinar más de US$1.200 millones al operativo de seguridad, un costo sin precedentes que involucró a 70.000 efectivos, sumados a un gasto total para el resto de los preparativos de casi US$10.000 millones, lo que representa casi el 6% del PBI de Grecia. Un presupuesto similar se invirtió se invirtió en los preparativos que se realizaron en Barcelona 1992 o en Munich, pero en 1972 el dólar estadounidense tenía más valor adquisitivo que en 2004. A cambio, Grecia esperaba atraer a 450.000 turistas suplementarios hasta 2011.
Los derechos pagados por los canales de televisión para retransmitir los Juegos se elevaron a un total de US$ 1.498 millones, un aumento del 12,5% en relación a los Juegos de Sydney 2000.
También el Cómite Olímpico Internacional desarrolló una intensa campaña antidoping y amenazó con mano dura, previendo 3.400 controles, 560 más que en Sydney 2000, aunque en la misma ceremonia de presentación los atletas griegos Kostas Kenteris y Ekaterini Thanou renunciaron a sus participaciones tras negarse a ser sometidos a un control, y finalmente 11 participantes fueron descalificados y se retiraron 7 medallas otorgadas.
Las olimpíadas cerraron su edición número 28 con Estados Unidos como el país con mayor número de medallas de oro, superando su propia marca de Sydney 2000. China, el país que ya se está preparando para ser anfitrión en 2008 (cuando las dos Coreas presentarían un equipo unificado; Irak y Afganistán aspiran a borrar su imagen asociada a la guerra y Timor Oriental debutará como nación independiente), se quedó con el segundo puesto en medallas doradas, desplazando a Rusia que obtuvo un alto número de medallas de bronce, lo que le permitió sumar un total de 92, por sobre el país oriental que logró un total de 63.
El rol de China ratifica su voluntad de participar en las grandes discusiones globales, algo que viene haciendo en el marco económico y diplomático. Es una sociedad emergente ambiciosa que todavía se ubica detrás de Alemania, del Reino Unido y de Francia en términos de PBI, pero que según un estudio de Goldman Sachs se pronostica que en los próximos cuatro años sobrepasará el PBI de Alemania, quedando al frente de esos países claves de la Unión Europea, y también superará a Japón en el 2015 y a USA en el 2039.
Los resultados olímpicos dejan ver que un error de los europeos y americanos es mirar al país con más cantidad de habitantes del planeta, sólo por el lado de la dimensión potencial de su mercado de consumo o por los bajos salarios. Pero no ven el resto, como son los sectores de tecnología, los miles de investigadores científicos, las señales geo-estratégicas de la potencia emergente, e incluso, el crecimiento deportivo que en Grecia dejó sus huellas.
De acuerdo a los números, se puede ver una escasa correlación entre PBI por habitante y las medallas de oro, porque hay países con elevado poder adquisitivo y pocas medallas. Por ejemplo Suiza obtuvo solamente 5 medallas; mientras que Francia obtuvo 33 e Italia 32, un número que es importante pero que está muy lejos de los líderes.
El cuarto lugar en los juegos fue para Australia, como en Sydney, el quinto fue para Japón, que logró un importante ascenso desde las últimas olimpíadas y luego Alemania, el país que descendió en la tabla dorada desde su unificación. Mientras que en los juegos olímpicos de Barcelona 1988 República Democrática de Alemania alcanzó un total de 102 medallas y República Federal de Alemania 40, en 2004 Alemania sólo alcanzó 48.
Los números también dejan ver que lo que marca la obtención de medallas es la capacidad de planificación de una sociedad para alcanzar una meta.USA sigue siendo la sociedad que mejor planifica la búsqueda de sus logros, y su supremacía político-militar-financiera la acompaña en lo deportivo.
No ocurre lo mismo con Canadá, un país que a pesar de su desarrollo y su organización sólo logró 12 medallas, o España, que se lleva 19.
La situación es diferente en Centroamérica Latinoamérica, y los países que estuvieron presentes en los juegos están muy lejos de acercarse al primer mundo. Lo primero que se manifiesta es un déficit de planificación, más alla de la volatilidad económico-financiera y la amplia brecha entre ricos y pobres. Los países no tienen una política de Estado sobre el deporte y tampoco se manifiesta interés en mejorarla para los próximos encuentros.
El país que más medallas obtuvo es Cuba, con 27, seguido por Brasil que logró 10, Argentina 6, Chile 3 y Venezuela 2.
En el caso de la Argentina, el oro en fútbol y básquet deja ver, una vez más, el poco apoyo a los deportes amateur en relación a los deportes profesionales, que deja en claro que los deportistas que triunfen en la Argentina lo hacen por mérito propio, por una alta estimulación individualista ante un estado ausente.
Con las medallas, el basquet logró un triunfo histórico que permite que los jugadores argentinos alcancen mayor trascendencia en el deporte a nivel mundial, especialmente en la NBA.
En fútbol, al cumplirse 96 años de vinculación con los Juegos Olímpicos, Argentina logró la medalla de oro, el único título que le faltaba a la selección nacional. El fútbol fue incluido en los Juegos de 1896 como disciplina de exhibición, con lo cual hubo por primera vez en el máximo acontecimiento deportivo mundial competiciones de grupos.
El primer país no europeo que participó en los Juegos fue Egipto en Amberes (1920) y el que rompió la hegemonía de Europa fue Uruguay, cuya selección hizo debutar al fútbol de Sudamérica en la competición, en Paris (1924), en la que logró la medalla dorada. Después repitió la conquista en Amsterdam (1928).
Desde 1908, Hungría ganó tres veces el oro, en dos ocasiones lo obtuvieron Inglaterra, Uruguay y Unión Soviética, y en una Bélgica, Italia, Suecia, Yugoslavia, Polonia, Alemania Oriental, Checoslovaquia, Francia, España, Nigeria y Camerún.
Los torneos femeninos comenzaron a disputarse en Atlanta’96, ocasión en la que Estados Unidos ganó la medalla dorada. El premio mayor en Sydney 2000 lo alcanzó Noruega.








