EUROCRISIS

El 'corralito' 2001, tema en una Grecia que vivirá horas decisivas

Grecia se aproxima a un encuentro con la historia. Una fase que en el mercado temen se convierta en una shock tan catastrófico como el provocó Lehman Brothers en 2008. El Parlamento griego inicia hoy el debate del plan de ajustes que se votará el miércoles 29 y el jueves 30.

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). Según los datos del economista Tano Santos, de la Universidad de Columbia, New York, USA, desde hace 1 año y medio el nivel de depósitos bancarios de las familias griegas ha descendido en € 33.000 millones

 
Desde diciembre de 2009, cuando el nivel de depósitos alcanzó su pico, el sistema financiero griego ha perdido 16% de su arsenal monetario, una salida de depósitos solo comparable con la que sufrió la Argentina hace una década
 
"Cuando (Fernando) De la Rúa instaló el ‘corralito’ ya había salido del país el 25% de los depósitos bancarios, una cifra no muy distinta de la griega, lo que da idea de la naturaleza del problema", señaló Carlos Sánchez en la web española ElConfidencial.com.
 
El 1er. ministro Yorgos Papandreou ha recibido una moción de confianza de su fuerza política, mayoritaria en el Legislativo, pero el rechazo a su plan de rescate de parte de los partidos en la oposición.
 
Ahora, la mayoría absoluta de que goza el Movimiento Socialista Panhelénico (Pasok, en el Gobierno) en la Cámara solo garantiza, en el mejor de los casos, la aprobación por la mínima, pues a medida que pasan las horas nuevas deserciones en sus filas arrojan más incertidumbre sobre el resultado final de las votaciones: otros 2 diputados socialistas anunciaron que se opondrán, y un 3ro. se encuentra dubitativo, lo que dejaría al Pasok con 153 (o 152) diputados de un total de 300.
 
El programa de ajuste para los próximos 4 años -el 2do. plan de ajuste que el Gobierno griego presenta desde mayo de 2010- prevé ingresos fiscales por € 28.400 millones, y otros € 50.000 millones más por la privatización de empresas del Estado y el drástico recorte del funcionariado, con la desaparición de 150.000 empleos públicos de los 700.000 existentes. 
 
Además de las regulaciones de plantilla en el caso de las empresas que sean privatizadas, las otras pérdidas corresponderá a jubilaciones y extinción de contrataciones temporales; de cada 10 empleados públicos que perderán su empleo, solo 1 será sustituido este año (1 de cada 5, entre 2012 y 2015). La prevista privatización en 2012 de DEI, la eléctrica estatal, ha desencadenado una serie de paros salvajes, que aún continúan.
 
Con respecto a las medidas fiscales, los griegos pagarán este año € 2.300 millones más en impuestos (en 2012 el mazazo será mayor, con un incremento de € 3.380 millones). 
 
Las principales modificaciones acordadas por el Gobierno son el aumento del impuesto especial al gasoil para calefacción, la equiparación de esta tasa con la del gasoil para el autotransporte; la imposición de un "impuesto solidario", proporcional según tramo de ingresos, de entre el 1% y el 5%, y la reducción del mínimo exento de € 12.000 a € 8.000. También aumentará el IVA en restaurantes y bares, del 13% al 23%.
 
En una nueva muestra del desconcierto en que parece estar sumido el Gobierno, el ministro de Finanzas, Evánguelos Venizelos, ha dado marcha atrás en una de las medidas fiscales que más sorpresa causaron al ser aprobada en 2010: la presentación de facturas para desgravar, en un intento inédito de poner coto a la evasión fiscal. Ahora, Venizelos, por la presión de su partido, tuvo que posponer el tope de € 300 de devolución por contribuyente, que figuraba en el proyecto inicial del nuevo programa de austeridad.
 
Si el plan de ajuste no pasa el trámite parlamentario, y el 5to. tramo (€ 12.000 millones de ayuda) del rescate acordado por la Unión Europea y el Fondo Monetario Internacional en mayo de 2010, no se materializa, Grecia dará un paso decidido hacia la quiebra. 
 
Yorgos Probópulos, gobernador del Banco de Grecia, dijo al diario conservador Kathimeriní: "No tenemos más tiempo. A Grecia se le han acabado todos los plazos".
 
En su primera entrevista tras dejar el Bundesbank y el consejo directivo del Banco Central Europeo (BCE), Axel Weber dijo que la respuesta de Europa hasta ahora ha enfrentado las necesidades inmediatas de financiamiento de Grecia sin ofrecerle una solución creíble y de largo plazo para controlar su creciente montaña de deudas, y eso lleva al default y la incetidumbre en los mercados, según recoge The Wall Street Journal.
 
"Al final, solucionar el problema de la deuda griega implicará lidiar con la deuda en circulación y la vencida, y hay, desafortunadamente, opciones muy limitadas: o una cesación de pagos o reducciones parciales del valor adeudado a los acreedores o una garantía para la deuda griega en circulación. Los gobiernos tienen que decidir qué opción quieren, pero el actual enfoque gradual de programas de ayuda repetidos inevitablemente llevará a la última opción", dijo el ex banquero central.
 
El Instituto para el Desarrollo Social Argentino (Idesa) elaboró un documento sobre el caso griego:
 
Usando analogías con el caso argentino, Paul Krugman sugirió que el default de la deuda pública puede ser la base para que Grecia salga de la crisis. Pasa por alto que en el caso argentino el proceso de recuperación estuvo motorizado por una fuerte caída de los salarios y las jubilaciones reales y un contexto internacional inéditamente favorable. 

De todas formas, la encrucijada de Grecia no pasa por el default o la salida del Euro sino por mejorar sustancialmente la competitividad eliminando privilegios, intereses corporativos, burocracia y corrupción.
 
El premio Nobel de Economía, Paul Krugman, publicó en su blog del The New York Times un gráfico del Producto Bruto Interno (PBI) per capita de la Argentina donde se observa el proceso conocido de caída sostenida en el nivel de actividad entre los años 1998 y 2001, la fuerte crisis en el año 2002 y luego una acelerada recuperación hasta el presente

Reflexionando sobre estas tendencias, Krugman se plantea (con ironía) “no veo porqué el default de Argentina puede ser visto como una lección admonitoria para Grecia”. El premio Nobel sugiere que un default de la deuda soberana puede ser el comienzo de la recuperación económica de Grecia.

El análisis de Krugman no menciona otros factores decisivos de la recuperación argentina. 
 
Un rol central lo tuvo la mega devaluación del peso cuando se abandonó la convertibilidad. 

La devaluación benefició a las empresas a través de una profunda licuación de salarios reales lo que generó una enorme mejora en su rentabilidad. 

En igual sentido, el Estado licuó el valor real de los salarios públicos y las jubilaciones produciendo un importante excedente fiscal. 
 
En paralelo, jugó a favor el factor externo con una mejora sustancial en los términos del intercambio (precio de las exportaciones respecto al de las importaciones). 

Esto permitió compensar las restricciones financieras que sufrió el país como  consecuencias del default.

La información oficial muestra estos factores. Según el Ministerio de Economía de la Nación:
 
> El salario real en el 2002 cayó un 39% respecto al promedio 1998 – 2001 y recién en el año 2010 se ubica un 14% por encima del promedio 1998 – 2001.

> Las jubilaciones reales cayeron en el año 2002 un 40% respecto al promedio 1998 – 2001 y en el año 2010 todavía son un 17% inferior al promedio 1998 – 2001.

> Los términos de intercambio pasaron de un nivel 100 en el promedio 1998 – 2001  a 137 en el 2010, o sea, un incremento de 37%.
 
Estos datos dan cuenta de que varios factores estuvieron involucrados en la recuperación del nivel de actividad económica de la Argentina, además del default. 

Particularmente importante fueron la  enorme licuación de salarios y jubilaciones reales, por el abandono de la convertibilidad, y el fuerte y persistente incremento en los términos del intercambio.

El default de Grecia es prácticamente un hecho. Sólo restaría definir los aspectos instrumentales (momento en que se adopta, si se aplica como una reprogramación voluntaria o unilateral, la intensidad de las pérdidas para los acreedores). 

Pero es exagerado esperar que esto se traduzca automáticamente en la recuperación económica. 
 
Tampoco es muy decisivo decidir entre seguir con el Euro –como recomiendan el FMI, el Banco Central Europeo y los países centrales de la zona liderados por Alemania– o abandonarlo como lo hizo la Argentina con la convertibilidad. 

En cualquiera de las dos alternativas, los costos sociales son muy altos en términos de  reducción de salarios y jubilaciones, y alto desempleo y recesión. Se pueden plantear diferencias de matices, pero las cuestiones sustanciales del desarrollo económico y social se definen en otros temas diferentes a la política cambiaria.

Para lograr altos niveles de vida para toda la población que sean económicamente sustentables es fundamental aumentar la productividad. 

O sea, ampliar las capacidades de la sociedad para generar riqueza. Esto depende de una variedad de factores estructurales: educación universal y de alta calidad, pujanza en materia de incorporación de tecnología e innovación, un sistema tributario eficiente y no distorsivo, funcionamiento transparente de los mercados con intervenciones del Estado a través de regulaciones procompetitivas, estricto control de la corrupción y un funcionamiento moderno y eficiente del sector público.

Grecia, al igual que la Argentina, tiene serias deficiencias en todos estos aspectos por eso ambos tienen un desempeño muy mediocre. Declarar el default o abandonar el Euro son temas de segundo orden de importancia. 

Los desafíos relevantes como determinantes de un proceso sustentable de desarrollo social pasan por mejorar la competitividad eliminando privilegios, intereses corporativos, burocracia, ineficiencias y corrupción."