Béliz, el gran pecador

A continuación, la opinión de un usuario sobre el ex ministro de Justicia, Gustavo Béliz, quien fue desplazado de su cargo por decisión del presidente Néstor Kirchner.

Beliz es culpable. Al infierno con él. Tal la opinión generalizada de los medios, de muchos argentinos y también la mía.

Sin embargo, cabe diferenciar los pecados que lo condenan, de los pecados denunciados. Sobre estos últimos callan los medios que solo hablan de la cara iluminada de la luna. A esa la vemos todos y no necesitamos de tanta verborragia para tontos, por que no lo somos. Si bien un arrepentimiento de última instancia no lava el pecado cuando no se advierte sinceridad y surge evidente la mala intención de ocasionar un perjuicio y quedar como santo, en el fondo de la cuestión está quedando una denuncia creíble que, por la gravedad que trasuntan sus términos, debe ser investigada hasta sus mismísimas raíces. Nos, el pueblo, merecemos algo más que la calificación oficial de dichos mentirosos y punto final. Es más, nos han enredado desde el poder con tantas mentiras y engaños, con la cotidianeidad de hechos y actitudes de tanto parecido a los dichos de Beliz, que esperamos que nos demuestren que éstos no concuerdan con la realidad. Queremos saber la verdad, sólo la verdad y nada más que la verdad. Que los medios no nos cuente solamente su intencionada mitad del cuento. Ya comenzaron a cansarnos y terminarán en el mismo descrédito que los políticos.
Al Gobierno le pedimos que haga honor a su slogan publicitario: "Argentina, un país en serio".

Cordiales saludos.

Juan C. Mirabella