Atilio Bleta en el diario Clarín:
Buenos Aires vs. la Nación: Quién gana y quién pierde
Clarín afirma que Felipe Solá fue a entrevistarse con Néstor Kirchner y Alberto Fernández porque la provincia fue "aislada" por la Nación del resto del país en el debate por la Coparticipación. Sorprende el análisis de Clarín porque no puede compararse a Buenos Aires con Formosa o Jujuy o Chaco o Chubut o Santa Cruz, provincias que no registran peso en la balanza, y menos cuando el PJ bonaerense tiene el apoyo de la UCR y puede frenar la Cámara de Diputados de la Nación, tal como lo anticipó Edición i en su nota de tapa. Muchos llaman a esta visión de las noticias de Clarín como 'efecto Marquevich' (por el apartamiento del juez que convocó por la fuerza pública a Ernestina Herrera de Noble, y para lo que Clarín consiguió que Alberto Fernández llamara telefónicamente a varios consejeros antes de votar). Pero vamos al análisis de Clarín:
"Eduardo Duhalde regresa hoy al país y llamará por teléfono, a lo largo del día o mañana lunes, al presidente Néstor Kirchner. Incluso no se descarta un encuentro entre ambos. Así lo reconocieron ayer a Clarín fuentes de la máxima confianza del caudillo bonaerense.
Sus allegados aseguran que la intención de Duhalde es bajar el nivel del conflicto, después de una semana que amenazó con poner la relación al borde de la ruptura.
El ex presidente tiene además que jugar contra la adversidad: a las diferencias públicas en torno al proyecto de ley de coparticipación, Duhalde sumó nuevos cuestionamientos a la política de derechos humanos de Kirchner en declaraciones aparecidas ayer en un semanario, en el marco de una entrevista realizada hace 15 días.
Desde el Gobierno, ayer prefirieron ignorar el mensaje que enviaba el duhaldismo. Una fuente muy próxima al Presidente buscó mostrarse inflexible: "En cualquiera de las hipótesis, las cosas con Duhalde ya no van a ser igual que antes". (...)"
Nota completa:
http://www.clarin.com/diario/2004/06/13/elpais/p-00301.htm
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Eduardo van der Kooy en su panorama político dominical n el diario Clarín:
"(....) En esta oportunidad, el Presidente fue casi un observador galante en la reunión con Solá. Asistió sonriente y cómplice a las acusaciones nada amistosas que el bonaerense intercambió con Alberto Fernández, el jefe de Gabinete.
¿Cómo podrá zafar de este problema el gobernador? El Gobierno destrabará una deuda de 460 millones con Buenos Aires, que podría servirle de alivio. Y hurgaría algún mecanismo de ayuda financiera para sortear la coyuntura. Pero no se hablaría, al menos por dos o tres años, de mejor coparticipación. Cabe un reconocimiento: Solá se encontró con el presente dilema económico, en gran proporción, debido al aumento salarial que el Gobierno otorgó a los estatales. Eso ayudó a desacoplar sus números.
El balance político asomaría más moroso que aquél. Es cierto que, por una vez, Solá logró la solidaridad duhaldista en el planteo por la coparticipación. Pero tampoco existió unanimidad: de hecho, ninguno de los intendentes peronistas aceptó el martes último firmar una declaración con la demanda bonaerense.
Sucedió otra cosa. Buenos Aires pareció sufrir una regresión política similar a la de la década de los 90, cuando estuvo enfrentada al interior. Así quedó condicionado el liderazgo nacional de Duhalde. Kirchner hizo notar esa debilidad porque en una semana concitó lo que nunca se había propuesto en un año: el respaldo por consenso de una abrumadora mayoría de mandatarios, en especial peronistas, a la coparticipación.
Las permanentes idas y venidas del Presidente con Solá suenan como timbre de alarma, porque nadie podría hablar de gobernabilidad sólida cuando el conflicto riega el vínculo entre el Gobierno y la provincia más poderosa de la Nación. Aquel sonido se agrava no bien se concluye que también está incluido Duhalde en la refriega. (...)"
Nota completa:
http://www.clarin.com/diario/2004/06/13/opinion/o-03101.htm








