Preocupación ha generado en el gobierno chileno el incidente que se produjo en la noche del domingo entre camioneros chilenos y la policía de Bolivia en la frontera entre ambos países, acto que viene a tensionar aún más los vínculos bilaterales.
Luego del incidente fronterizo, Chile y Bolivia buscan una tregua
Ricardo Lagos y Carlos Mesa Gisbert deben cruzarse el viernes en Guadalajara, México. Intentan que para entonces se encuentre resuelto el incidente fronterizo y los 4 policías bolivianos detenidos por Chile hayan sido devueltos a su país.
De hecho, el suceso -que culminó con un chofer chileno herido y los uniformados bolivianos detenidos y a disposición de la fiscalía del Ministerio Público y la Fiscalía Militar- se sumó al ocurrido el 19 de mayo en la misma zona, cuando 6 bolivianos ingresaron a Chile, presumiblemente para instalar una bandera de su país en territorio chileno.
La situación no es menor, admiten en el Ejecutivo chileno, pues -según recuerdan- este viernes los presidentes de Chile, Ricardo Lagos, y Bolivia, Carlos Mesa, participarán en la cumbre de Guadalajara en México.
Es decir, un escenario similar al que se dio en enero, durante la cita de Monterrey, donde el Mandatario boliviano inició la internacionalización de su demanda de acceso al mar.
La exhortación para que Chile otorgue salida soberana al mar a Bolivia podría ser puesta de nuevo en el tapete por Mesa, que atraviesa por un difícil momento interno, al enfrentarse a una serie de protestas.
Mesa afirmó el domingo, en entrevista con el programa El Hombre Invisible, del canal de televisión PAT, que las reservas de gas que posee su país le han dado un "poder legítimo" de negociación con Chile para obtener una salida soberana al Pacífico.
De esta forma, Mesa planteó de nuevo la tesis de gas por mar en momentos en que Chile enfrenta una crisis energética debido a los recortes ordenados por el gobierno del presidente argentino, Néstor Kirchner.
"Bolivia es hoy una gran potencia energética en la región, porque estamos ubicados en el corazón de Sudamérica", dijo Mesa.
A su juicio, la crisis energética de Chile y la Argentina dejó al descubierto la necesidad chilena de contar con gas, lo cual "le da a Bolivia un poder objetivo. Alguien ha dicho: la capacidad de hacer un chantaje, y me parece la palabra correcta. ¿Cómo entonces no hacer una ligazón entre mar y energía, entre mar y gas?".
No obstante, admitió que su país está "jugando con fuego", pero que "tenemos que jugar con responsabilidad". Por ello, indicó, el asunto será consultado en el referéndum del 18 de julio.
La aprensión gubernamental chilena por el choque fronterizo fue expresada por el vicepresidente José Miguel Insulza y expresada como una nota al cónsul Víctor Rico. Insulza señaló que "ciertamente estas cosas no son buenas y espero que las manejemos lo más civilizadamente posible".
Si bien calificó el incidente del 19 de mayo como "más bien menor", subrayó que "cuando se produce un incidente en la frontera nuevamente protagonizado por la policía boliviana, uno tiene que empezar a pensar y a ponerse en otros escenarios. Son dos en las últimas semanas, y dos casos ya no son aislados".
En esta línea, sentenció, "ellos cometieron un delito de acuerdo con la ley chilena, en territorio chileno, y van a ser procesados".
No obstante, Insulza valoró la explicación entregada por el gobierno de La Paz, que "es importante, muy clara, muy franca, reconociendo los hechos y diciendo exactamente lo mismo que hemos dicho nosotros que ocurrió".
"El gobierno boliviano se ha hecho cargo del asunto y a nosotros nos parece que eso es importante y vamos a seguir trabajando con ellos en las próximas horas", postuló.
En la tarde el canciller de Bolivia, Juan Ignacio Siles, explicó que su gobierno solicitó, a través de contactos informales, la liberación de los policías bolivianos detenidos en Putre. Asimismo, trascendió que ellos son el subteniente Jorge Espino Cruz y los agentes Willy Yucra, Juan Calle y Edwin Chambi.
No obstante, Siles aceptó que la detención ha sido "legal", pues los policías se adentraron en territorio chileno en una operación anticontrabando.
"Hemos hecho un pedido de que se libere a las cuatro personas y estamos esperando una respuesta", señaló Siles, al tiempo que explicó que la negociación está a cargo del cónsul en Santiago, Víctor Rico, y el cónsul en Arica, Ramiro Meléndez.
Rico fue recibido por el director de América del Sur de la Cancillería chilena, Roberto Ibarra, quien expresó su preocupación por los incidentes fronterizos e hizo ver la necesidad de que no se repitan.
Además, Ibarra entregó a Rico una nota en la que reitera la importancia de profundizar la cooperación y coordinación policial y aduanera, sobre la base de los instrumentos suscritos entre ambos países.
"Las fronteras son de integración y de cooperación y ésta es una cosa policial. Creo que mientras mas integración, mas cooperación, y mientras nuestras policías funcionen coordinadamente ahí estamos bien, no veo ningún incidente", dijo el comandante en jefe del Ejército, general Juan Emilio Cheyre.
Chile informó que evalúa la petición boliviana de expulsar a los policías detenidos en el incidente fronterizo con "consulta a los fiscales que llevan a cabo la investigación".
Sólo lo que resuelva la justicia militar y la ordinaria de Arica, a cuyo cargo están los 4 uniformados bolivianos detenidos por el incidente ocurrido el domingo en territorio chileno, permitirá resolver el pedido de expulsión de los policías detenidos tras balear a un camionero chileno en este lado de la frontera.
La expulsión "es una atribución del Ejecutivo con consulta de los fiscales que llevan a cabo la investigación (...) El gobierno está conversando con los organismos pertinentes y evaluando la solicitud del gobierno boliviano de expulsión de los policías involucrados", dijo en el Palacio La Moneda , en Santiago de Chile, el ministro secretario general de Gobierno, Francisco Vidal.
"Vamos avanzando en dos temas, uno en la investigación propiamente judicial, que está a cargo en este minuto del fiscal militar, y en segundo lugar, que es lo más relevante, es que el gobierno boliviano, a través de su canciller han reconocido dos cosas que son esenciales para resolver este tema: uno, que el incidente se produjo en territorio chileno y segundo, que al producirse en territorio chileno, rige la jurisdicción chilena y en consecuencia, lo que estamos haciendo como gobierno respetando la investigación del fiscal militar y eventualmente del fiscal regional", agregó el vocero de gobierno.
Horas antes, en conversación con FM Universo, Vidal había llamado a no sobredimensionar el hecho "ya que sería lo peor crear un clima antiboliviano por un par de hechos aislados".








