CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24).- Según informa este viernes (07/09) el diario uruguayo El Observador, la iniciativa del Ejecutivo establecerá limitaciones también a la publicidad e implementa un sistema de permisos para los lugares habilitados a vender a la vez que se reforzará la fiscalización.
Mujica no quiere alcohol en las calles
El presidente uruguayo enviará al Parlamento un proyecto de ley por el cual se prohibe el consumo de bebidas alcohólicas en lugares públicos como la rambla, parques, playas o la vereda. Se busca reducir la adicción que registra niveles de consumo por encima de la media mundial.
Se controlará que no haya publicidad engañosa sobre todo en horario de protección al menor, y se prohibirán las denominadas “canilla libre y happy hours” para que el alcohol no sea el centro de las promociones. Se regulará los contenidos de las publicidades y se establecerán pautas con la Cámara de Anunciantes y la industria de la bebida.
También eliminar de las atenuantes previstas en el Código Penal “la ebriedad de la categoría de atenuante del delito”, según lo dijeron a El Observador fuentes oficiales.
En el Poder Ejecutivo se entiende que el alcohol es la principal droga de consumo que incluso tiene una magnitud mayor que la pasta base y la marihuana. El consumo de alcohol –que seguirá siendo legal pero más restringido– se vincula directamente a la violencia doméstica y los accidentes de tránsito.
“Se trata de cambiar el patrón de consumo para que haya menos abuso, menos menores tomando y para que bajen los accidentes laborales y de tránsito”, dijo a El Observador, Héctor Suárez, responsable del Observatorio Uruguayo de Drogas, dependiente de la Junta Nacional de Drogas (JND).
Actualmente está prohibido vender alcohol en espectáculos públicos y deportivos y eso será ratificado en la nueva norma. También está hoy prohibida la venta a menores de 18 años.
Una vez aprobada la norma, si una persona ingiere alcohol en la rambla estará cometiendo “una falta” y las sanciones “serán pecuniarias”, dijo a El Observador uno de los técnicos que trabajó en el tema.
El proyecto prevé un sistema de venta similar al utilizado en EEUU y Canadá donde sólo pueden vender alcohol lugares con “licencia”, que es un permiso que otorga el Estado.









