Dorotea/Dorys en un viaje de ida...
Dorys Capurro/Dorotea Gompertz resultaría un nexo entre Cristina Fernández y Miguel Galuccio. Es obvio que ella ha decidido asumir los beneficios y los riesgos... con sus consecuencias.
12 de agosto de 2012 - 08:39
CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). La socióloga Dorotea Gompertz (más conocida como Dorys Capurro) es mujer del ex periodista Marcelo Capurro, amigo del publicitario Fernando Braga Menéndez y ex socio y siempre amigo del hoy canciller Héctor Timerman.
En los días de la alianza entre Néstor Kirchner y Héctor Magnetto, ella organizó eventos para Grupo Clarín. Cuando llegó la ruptura, eligió a Cristina Fernández, quien la ubicó en YPF, junto a Miguel Galuccio. Dorys habría sido quien le hizo llegar a la Presidente (¿via Axel Kicillof?) la lista de periodistas que estaban (muchos de ellos con pagos pendientes) en la cuenta de publicidad institucional de YPF, intentando hacer aparecer como un acto de corrupción la denominada "comunicación encubierta". La aparente ruptura de códigos de parte de Dorys la lleva a un camino sin retorno con muchos de los medios y periodistas. Luego, ¿y qué ocurre cuando esos periodistas defienden el petróleo en manos privada y desprecian la YPF estatal aún cuando ya no reciban pauta institucional de Repsol YPF?
Dorotea ha ingresado a terrenos pantanosos.
La exposición de la consultora en relaciones públicas le resulta inédita. Ese rol tiene beneficios económicos indudables. Pero también tiene riesgos considerables, consecuencias imposibles de negar. En lenguaje de la calle se escucha: "Estará juntando para retirarse después...". (?)
El periodista Pablo Sirven escribió en La Nación acerca de este personaje:
"(...) El año pasado, Ibarómetro estuvo lejos de anticipar con alguna precisión los resultados electorales en la ciudad de Buenos Aires. Para la primera vuelta había pronosticado que Daniel Filmus le ganaría a Macri por tres puntos y, si bien para la segunda, reconoció que el jefe de gobierno sería reelecto, también pifió el porcentaje. Ibarómetro funciona como una suerte de encuestadora cautiva del Gobierno y sus resultados sobre cualquier tema suelen soplar para el lado oficialista. Por eso son reproducidos intensamente en los medios K y en Twitter muchas veces es foco de filosas ironías.
Miguel Galuccio, el titular de la petrolera estatizada, ya la conocía desde sus tiempos en Schlumberger y por eso no tardó en convocarla para hacer cirugía mayor sobre la imagen de la compañía.
Ella se lo tomó tan en serio que desembarcó como una tromba en la torre de YPF, junto a doce personas, para cumplir con ese objetivo en cien días. Habla de llevar adelante una "reingeniería revolucionaria". La inventora de la Semana de la Dulzura ("una golosina por un beso") y responsable del lanzamiento y posicionamiento del centro de esquí Las Leñas, está convencida de que esta vez también dejará huella. Cuando le preguntan qué porcentaje de su tiempo invierte ahora en la petrolera, suele responder más en serio que en chiste que "un 140 por ciento".
No perdió un segundo Doris Capurro desde que pisó por primera vez las oficinas de YPF. Lo primero que hizo fue cortar de cuajo el presupuesto de más de 40 millones de pesos que la anterior administración destinaba a medios y periodistas. Todavía no resolvió cómo se redistribuirá ese dinero, si será más o menos, y a quiénes irá.
Su estrategia reside en unificar el área de comunicación e imagen con la de relaciones institucionales, pero con la asistencia de expertos para cada uno de esos sectores. Rescató a varios que ya estaban e incorporó a algunos nuevos, que pescó en consultoras internacionales.
Otra de sus movidas importantes fue convencer a Galuccio en elegir juntos un consejo consultivo para dirigir la Fundación YPF, que antes manejaban los Esquenazi. Por ejemplo, los 3.600.000 pesos que se aportaban para mantener florido el Rosedal ya forman parte del pasado.
Ahora los convocados (Bernardo Kliksberg, Daniel Filmus, Adrián Paenza y Juan Carlos Tedesco, entre otros) trabajarán tras un solo objetivo/consigna: "Educar para la Energía". Pero Doris tiene un sueño aún más ambicioso: poner en marcha un canal de televisión (YPF TV). En Tecnópolis ya empezó a gastar con la reproducción de un yacimiento petrolífero que costó una millonada. (...)".








