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De la presbicia a las cataratas: Una cirugía sencilla

Las lentes intraoculares acomodativas, por medio de una sencilla intervención, sustituyen el cristalino, se mueven y flexionan de manera que el paciente pueda mantener una imagen nítida a medida que enfoca objetos de cerca, a distancia intermedia y de lejos.

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Especial para Urgente24). A lo largo de los años pueden aparecen diferentes afecciones visuales, y si bien algunas personas pueden tener más predisposición que otras, es un hecho que entre los 40 y 50 años los problemas de visión se convertirán en un factor común para un alto porcentaje de la población.
 
Las letras se hacen demasiado pequeñas y se empieza a alejar cualquier material de lectura  para verlo claramente. Esta dificultad para ver de cerca, enfocar, cansancio al leer o necesitar más iluminación para mantener la visión con calidad, pueden ser los primeros síntomas de la presbicia: una pérdida gradual de la visión de cerca o a distancia intermedia que suele aparece a partir de los 40 años y que es la afección ocular más frecuente en todo el mundo. 
 
También conocida como “vista cansada”, la presbicia es una afección normal a la que todos están expuestos, ya que es parte del envejecimiento y que toda persona atravesará en algún momento de su vida.
 
Cuando uno es joven, el cristalino, que es la lente natural del ojo que ayuda a enfocar la luz o una imagen sobre la retina, es transparente y flexible y puede cambiar de forma fácilmente. A través de un proceso “acomodativo” aumenta o disminuye su curvatura y espesor para ayudar a las personas a enfocar los objetos en variadas distancias, para la visión de objetos lejanos se afina al máximo y aumenta su espesor para enfocar de cerca.
 
A partir de los 40 años el cristalino se torna más rígido, se endurece, va perdiendo progresivamente su flexibilidad original y al no poder cambiar tan fácilmente su forma pierde su capacidad para acomodarse y enfocar. Es en este momento donde se empieza a dificultar la lectura a corta distancia, condición que se conoce como presbicia.
 
La pérdida de capacidad de acomodación no es repentina, es un proceso que se empieza a hacer evidente a partir de los 40 años y aumenta progresivamente. Se estima que la presbicia afecta prácticamente al 100% de los individuos de más de 50 años. Determinados factores pueden acentuarla como: tener diabetes, anemia, ingerir ciertos medicamentos, así como hábitos que impliquen el uso constante de la visión de cerca.
 
Si no se emplea una corrección óptica adecuada se somete al ojo a un esfuerzo innecesario y puede empeorar con el tiempo. En la actualidad una persona de 40 años se encuentra en plena actividad por lo que tener dificultades para leer un libro, el diario, ver la pantalla del celular, mirar la computadora o  manejar, puede afectar significativamente su calidad de vida. Por otro lado, es muy frecuente que también presenten importantes dolores de cabeza y fatiga ocular.
 
Además de la presbicia, la principal patología que afecta al cristalino es la catarata, una condición irreversible y progresiva que disminuye la calidad de la visión. “Cuando la visión es nublada o borrosa, dificultosa de  noche, no pueden distinguirse nítidamente los colores y hay mucha sensibilidad a la luz y a los brillos una persona podría estar padeciendo catarata”, afirma Omar López Mato, médico oftalmólogo, fundador y director del Instituto de la Vis ión.
 
Pueden aparecer en uno u otro ojo indistintamente y tienden a progresar lentamente por lo que la visión también se deteriora gradualmente. Se estima que al llegar a los 80 años más de la mitad de las personas tienen o han tenido alguna vez una catarata. “La catarata es uno de los efectos del envejecimiento. No existe la prevención sobre las causas, ya que su formación en uno o ambos ojos es parte es parte del proceso natural de ciclo de vida. A partir de los 65 años, en general, todas las personas podrían tener catarata”, aclara López Mato.
 
Mejorar la visión
 
En la actualidad existen diferentes alternativas para el tratamiento de la presbicia y las cataratas que permiten mejorar la visión de estas personas. 
 
“Actualmente las últimas tecnologías desarrolladas en el mundo permiten corregir las cataratas y la presbicia a través de lentes intraoculares acomodativas. Estas lentes corrigen tanto la visión de lejos, como la intermedia (ver la computadora) y la de cerca” explica López Mato y agrega, “el procedimiento generalmente es muy sencillo, la intervención no dura más de media hora, es ambulatorio, y el paciente puede retornar a sus actividades normales en las siguientes 48 horas. Una vez realizada la cirugía, el paciente puede comer, mirar televisión, bañarse, dormir acostado y sólo tendrá que realizar los cuidados de higiene y manipulación que le indique su oftalmólogo”. Este procedimiento está recomendado en pacientes mayores de 40 años y hasta los 80, pero las indicaciones se extienden a toda persona que se opere de cataratas. 
 
Las lentes intraoculares acomodativas, por medio de una sencilla intervención, sustituyen el cristalino, se mueven y flexionan de manera que el paciente pueda mantener una imagen nítida a medida que enfoca objetos de cerca, a distancia intermedia y de lejos. Es un procedimiento permanente, y altamente exitoso, la evidencia científica respalda que la visión de la mayoría de los pacientes continúa mejorando con el tiempo.
 
En las personas más jóvenes, con una presbicia o cataratas incipiente la operación puede tener incluso un fin estético, en muchos casos han reducido su dependencia a la utilización de anteojos y pueden incluso leer sin ellos. Sin embargo, en las personas mayores, recuperar una buena visión, suele evitar otro tipo de complicaciones.

“En las personas más seniles, la cirugía de catarata puede evitar accidentes con consecuencias físicas
(caídas, quemaduras domésticas, encandilamientos automovilísticos)” concluye el especialista.