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Lo que mata es la humedad

Estos últimos días se registraron elevados índices de humedad y altas temperaturas, poco habituales en pleno invierno. Una investigación de la Universidad Nacional del Litoral (UNL), que difundió El Diario, anticipa que en las próximas décadas hará más calor y mayor cantidad de precipitaciones en la región nordeste de la Argentina que provocarán más inundaciones y desastres climáticos.

El pronóstico del Servicio Meteorológico Nacional anuncia que las temperaturas templadas que se registraron en las últimas horas seguirán, al menos, hasta el jueves. También se remarca que las mínimas serán mayores a los 10 ó 12 grados; que las máximas superarán los 22º, aunque no se descarta que alcancen los 25º ó 26º; y que hay probabilidad de bancos de nieblas y cielo parcialmente nublado para hoy. ¿El tiempo está cambiando? El meteorólogo de la consultora EcoMet, Alejandro Gómez, anunció que "esta continuidad de aire templado y más que templado va a proseguir en los próximos días y hasta el fin de semana, aproximadamente. Se espera que las condiciones desmejoren hacia finales del fin de semana". "Podemos esperar temperaturas de más de 26º C, y porcentajes de humedad cercanos al 100 % en algunos lugares de la provincia, con nieblas muy densas", explicó Gomez. Según el meteorólogo, el calorcito en medio del invierno no se debe a un fenómeno extraño: tiene que ver con las entradas de aire templado y "la poca incidencia de aire frío, que tuvo importancia hasta la mañana del viernes pasado, cuando comenzó a revertirse". Con respecto al cambio climático, un estudio de la Universidad Nacional del Litoral (UNL) anticipa que en las próximas décadas habrá temperaturas más altas y mayor cantidad de lluvias en la región nordeste de la Argentina, al tiempo que advierte sobre la vulnerabilidad técnica para hacer frente a inundaciones que sobrevendrán. La Unidad de Investigaciones Hidroclimáticas de la Facultad de Ingeniería y Ciencias Hídricas (Fich) de la UNL, investigó el impacto del clima a futuro para tratar de aumentar el conocimiento acerca del fenómeno del cambio climático en nuestra región, y concluyó que,l os cambios, tienen que ver con el calentamiento global del planeta, que supone una importante modificación en todas las variables climáticas y, en consecuencia, en el ciclo hidrológico. Las emisiones de gases de efecto invernadero derivadas de las actividades humanas, han aumentado en proporciones importantes durante los últimos 150 años. Como tienen efecto acumulativo, las consecuencias de las del presente se sentirán en el futuro. Es difícil hablar hoyde clima,sin pensar en el calentamiento global y sus consecuencias: esta estrechamente vinculado. En ese sentido, la temperatura promedio global del planeta en superficie aumentó 0,6º C en el último siglo. La tendencia de calentamiento tiene un importante componente de origen humano: el nivel al que llegarán las concentraciones de los gases de efecto invernadero va a depender del crecimiento económico y demográfico, del desarrollo social, de los cambios tecnológicos, entre otros factores. Para el año 2060, pronostican un aumento de 2 a 3º C en la temperatura media del planeta, con mayor calentamiento en las latitudes altas. En invierno, fundamentalmente en los continentes del hemisferio norte, podría alcanzar en algunas zonas más de 8º C de calentamiento. Un investigación revela que para el siglo XXI, en escala global, se espera un cambio en el ciclo hidrológico. Es probable que el calentamiento global cause un aumento de las precipitaciones en las regiones húmedas, mientras que las áreas desérticas se volverían más secas. Si bien las inundaciones no son totalmente evitables, la planificación, las obras de infraestructura adecuadas y la utilización de mecanismos de alerta temprana pueden ser decisivos para la prevención de pérdidas de vidas humanas y la mitigación de daños socioeconómicos. Por ello, una gestión adecuada y sustentable del espacio puede incluir medidas para reducir el impacto de las inundaciones. Las medidas para reducir la vulnerabilidad a las inundaciones incluyen alternativas tanto estructurales como no estructurales. Las medidas no estructurales comprenden la zonificación urbana, de forma de restringir la ocupación de áreas con riesgo hídrico, planes de evacuación, sistemas de alerta.