Brufau mira a China y Santander agradece a Abal Medina (h)
Repsol ha acelerado la búsqueda de aliados internacionales para su aventura en la Argentina. La petrolera española, asesorada por bancos de inversión, busca un socio chino: Sinopec, CNPC o CNOCC. Hubo ventas de acciones de Santander en Repsol aprovechando el obsequio de Juan Manuel Abal Medina (h).
22 de marzo de 2012 - 08:08
CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). Repsol YPF ha regresado a los chinos.
Deberá recordarse que en enero de 2011, Antoni Brufau firmó acuerdos con Sinopec para la operación en Brasil, en el marco de negociaciones bilaterales entre los gobiernos de España y China.
En verdad, desde 2008 que Repsol YPF intenta atraer a los chinos para disminuir el riesgo de la operación argentina.
En 2011, CNOOC ingresó a la Argentina para comprar la mitad de Bridas, la petrolera socia de BP en PanAmerican Energy.
Repsol no busca un socio para la Argentina solamente en China pero hasta ahora su apuesta mayor es a Beijing. Lo cierto es que ha despachado emisarios también a Gazprom, Lukoil y otras empresas rusas, que conocen la región desde los entendimientos con Hugo Chávez Frías.
Es obvio que no podría ser una empresa estadounidense, con Exxon en retirada: le vendió su red de estaciones de servicio Esso a Bridas.
Antoni Brufau quiere un socio para Repsol, con capacidad financiera para desarrollar Vaca Muerta, el mayor descubrimiento de la historia de la petrolera española.
Otro socio extranjero ayudaría, además, a blindarse ante el acoso del gobierno de Cristina Fernández de Kirchner.
En la Bolsa
Repsol resucitó en la Bolsa el miércoles 21/03, y aunque no pudo repetir el jueves 22/03, el resultado es que la cotización ya está por encima del arranque de marzo, cuando el miedo a la privatización de YPF provocó una fuerte caída que tocó fondo el 16/03, con € 18,84.
Aprovechando la leve recuperación, el broker de Banco Santander se ha deshecho de 18 millones de acciones de Repsol –compras menos ventas- por valor de € 350 millones. Es el 1,5% del capital del grupo que preside Antonio Brufau, que este año acumula una pérdida del 14% en Bolsa.
El otro vendedor en marzo es Deutsche Bank, con un valor efectivo de € 63 millones.
Tanto Santander como Deutsche se encuentran muy agradecidos a Juan Manuel Abal Medina (h), el jefe del Gabinete de Ministros argentino.
Las marchas y contramarchas del torpe funcionario le permitió, en 1 sólo día una ganancia de US$ 1.000 millones a los accionistas de YPF, y los que vendieron festejaron.
Sucede que, pese a relativizar sus dichos descartando una re-estatización de YPF, el mercado no le creyó a Abal Medina: la acción de la petrolera terminaron 9,06% arriba, lo que en términos de su valor de mercado (alrededor de US$ 11.000 millones) implica una ganancia de US$ 1.000 millones en 1 jornada para sus accionistas en conjunto.
Acerca de la venta que hizo Santander, en enero los analistas del grupo bancario rebajaron la recomendación de la petrolera desde Comprar a Mantener y recortaron el precio objetivo desde los €25,7 –en línea con el actual precio de consenso de las firmas de Bolsa- hasta los €22,35 por acción. Sólo 5 meses antes habían recomendado compras agresivas en el valor, al que asignaban un potencial alcista del 30%.
Este viraje, basado en las estimaciones de ebitda, se produjo después de que en diciembre Repsol comprara a los acreedores de Sacyr Vallehermoso el 10% del capital de la petrolera y de que apenas tres semanas después la petrolera colocara la mitad de ese paquete entre inversores institucionales a € 22,35: el mismo precio al que Santander fijó su precio objetivo.
BBVA, Deutsche Bank, Goldmans Sachs, JP Morgan y UBS fueron los colocadores elegidos por Repsol en una operación valorada en € 1.360 millones que dejó muy buenas comisiones.
Debe recordarse que Santander se quedó fuera en septiembre de 2011 del reparto de los € 5.200 millones que Repsol recibió de Sinopec por la venta de su filial brasileña y que colocó entre varios bancos para rentabilizar esta liquidez hasta el momento de buscarle destino.
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Entonces, la batalla entre Repsol y Sacyr Vallehermoso estaba sin resolver. Y Banco Santander, que lideró junto a Citi, Bankia y Credit Agricole las negociaciones con Sacyr para sacar adelante un proceso de refinanciación de los casi € 5.000 millones de deuda de la constructora, fue determinante después en el proceso que desembocó en la venta del 10% del capital de Repsol a la propia petrolera con una postura muy firme respecto a las obligaciones de pago de Sacyr.
¿Ganó Cristina?
"El dinero de la filial argentina de Repsol, YPF, se queda, de momento, en Argentina. No habrá reparto de dividendo en cash con cargo a los resultados de 2011. Tradicionalmente, desde la entrada del grupo local Petersen en la petrolera argentina, YPF ha venido repartiendo el 90% de sus beneficios.
Pero este año, las duras amenazas de nacionalización de YPF por parte del Gobierno de Cristina Fernández de Kirchner en plena crisis económica y energética que atraviesa el país han forzado a esta situación. Repsol, que posee el 57,48% de YPF, no recibirá los aproximadamente los 600 millones de euros que venía recibiendo, y su socio, la familia Eskenazi (grupo Petersen), también dejará de ingresar unos 250 millones de euros aproximados, correspondiente a su participación del 25,5%.
Esta decisión fue aprobada ayer en Buenos Aires, en un tenso consejo de administración de YPF, de más de tres horas de duración, presidido por el propio Antonio Brufau, y con tres representantes del Gobierno Argentino (los ministros de Planificación Federal, Roberto Baratta, el secretario de Política Económica, Axel Kicillofy y el secretario de Energía, Daniel Cameron) y de la familia Eskenazy.
Los dos principales accionistas de YPF rechazaron la propuesta del Gobierno de crear un fondo de inversiones, y en su lugar, acordaron que los resultados de la compañía no se repartieran en dividendos, ni vayan a reservas, sino que se capitalicen. La decisión tendrá que ser votada en Junta de Accionistas (no hay peligro, el Gobierno no tiene derecho de veto para este tipo de acuerdos).
Así, en un hecho relevante a la CNMV, enviado a última hora de la tarde, Repsol anuncia que la compañía capitalizará los resultados de YPF acumulados en el ejercicio, tras atender la dotación de la reserva legal y otras obligaciones legales. En concreto, la compañía convertirá unos € 1.000 millones del beneficio de 2011 ($ 5.789 millones) en acciones de YPF, y posteriormente, las repartirá entre los accionistas, a tenor de su participación.
El hecho relevante omite la palabra dividendo
En este comunicado, la compañía no menciona la palabra dividendo, porque técnicamente, según fuentes financieras consultadas, no se trata de un dividendo como tal.
Repsol tiene músculo financiero para seguir cumpliendo con sus obligaciones frente a sus accionistas, aunque no reciba estos € 600 millones en cash, tal y como reafirmó ayer en el mencionado hecho relevante para evitar cualquier tipo de dudas e incertidumbre en el mercado.
"La generación de caja neta del grupo Repsol en el ejercicio 2012 se verá afectada positivamente, y respecto al pasado año, por la recuperación de la producción en Libia, la puesta en marcha de los proyectos de Margarita Huacaya (Bolivia) y Kinteroni (Perú) durante este año y adicionalmente, Sapinhoa, antigua Guará, (Brasil) en el primer trimestre de 2013", decía el comunicado de Repsol.
Pero en el aire queda, si su socio en YPF, el grupo de la familia Eskenazi, puede hacer frente a sus obligaciones con Repsol.
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El grupo local Petersen, entonces muy cercano al Gobierno argentino, entró en el capital de YPF en 2007 y desde ese año su participación en la petrolera argentina ha ido incrementándose hasta el 25,5% actual, gracias a los acuerdos de financiación que suscribió con un sindicato de bancos y la propia Repsol.
Según dichos acuerdos, algunas fuentes consultadas subrayan el posible riesgo que corre Repsol al quedar como acreedora de YPF frente a los bancos acreedores de Eskenazi en caso de que este argentino no pudiera hacer frente al crédito vinculado a su adquisición, por culpa de que no se reparta el 90% de los beneficios de YPF.
La salida que tendría los Eskenazi en YPF sería vender las acciones extras en los mercados que reparta la compañía. Y poder así devolver el dinero a Repsol y a los bancos que le prestaron.
Precisamente este punto es el que más criticó ayer el representante del Gobierno argentino, a la salida del consejo de YPF. "Ellos proponen que las utilidades se conviertan en acciones en proporcion a la tenencia de cada uno de los accionistas. Este papel es muy líquido, cotiza incluso en la Bolsa de Nueva York y tranquilamente esos papeles pueden convertirse en esos dólares que se habrían fugado ahora", dijo el secretario de Política Económica, Axel Kicillof. (...)".
"(...) La decisión de no repartir dividendos contradice el contrato de venta de acciones firmado en febrero de 2008 por Repsol y Petersen. Allí las partes "acuerdan distribuir en forma de dividendo el 90% de las utilidades". Esa cláusula -que por primera vez no fue aplicada- le permitía a Eskenazi pagar los créditos por US$ 2000 millones que tomó con un grupo de bancos y con la propia Repsol al momento de hacerse con el 15% de acciones comprado inicialmente. El próximo vencimiento es en mayo. "Ese tema ya está resuelto, pero es un acuerdo confidencial entre privados [por Repsol y Petersen] que no involucra a YPF", señalaron fuentes cercanas a la empresa".








