Anuario 2002: La Televisión que nos Parió

La televisión fascina a los argentinos. Aquí una polémica recorrida a lo que fue la TV argentina 2002.

1. El canal del año: Canal 13. La gente de Artear demostró, luego de 13 temporadas (¿la coincidencia les habrá traido suerte?) que podía romper la interminable hegemonía de Telefé. Sin duda, mérito de Adrián Suar. Aún cuando en el mes de diciembre, el promedio general que mide Ibope puede establecer una leve diferencia para Telefé, durante varios de los meses anteriores Canal 13 ganó. Para festejar sólo le faltó el incremento de la pauta publicitaria donde reflejar su éxito. La franja de ficción que produjo Pol-Ka resultó más sólida que la de Telefé, en parte porque éste no se decidió a utilizar a Ideas del Sur. Es el canal mejor ubicado para la temporada 2003.

2. La producción del año: Tumberos. También fue la demostración de que el director de Contenidos de Telefé, Claudio Villarruel, es un afortunado de la generosidad de la Argentina: despreció, por motivos personales (enemistad con Marcelo Tinelli), un producto que fue exitoso y prestigioso. Oportunista, Jorge Rial le dio la pantalla de América 2 a Ideas del Sur de igual manera que se la cedió a Ciudad de Pobres Corazones, que nunca superó los 2 puntos de rating. Pero Tumberos fue un éxito, entre los 14 y los 17 puntos, algo que América 2 sólo había conseguido con algunas transmisiones en vivo de fútbol. Permitió la consagración como director de Israel Adrián Caetano y la consolidación de Sebastián Ortega en la producción general.

3. La revelación del año: Kaos. Un hallazgo el programa que Jorge Castro creó y dirigió para P&P Endemol Argentina (que necesitaba un éxito ya que Gran Hermano no tuvo un 2002 equivalente a su 2001). Castro lució bien acompañado por Martín Cicioli, Roni Arias y Carla Czudnowsky. La apuesta fue tal porque ellos comenzaron no cobrando por su participación, hasta que el ciclo logró vender sus tandas. No es un esquema que se generalice en la TV local pero es para tener en cuenta. No era nada fácil armar un periodístico en la casa de Telenoche Investiga, pero sin tanta espectacularidad y nada de demandas judiciales, Suar le demostró a Carlos D'Elía que hay otro periodismo posible en TV.

4. El negocio del año: Posptarse (Bandana + Mambrú). Fue un año muy especial para RGB (Gustavo Yankelevich). Si bien el éxito de los Mambrú no ha sido equivalente al de las Bandana, la suma de ambos productos le permitió vender discografía como nadie, disponer de la pantalla de Telefé y de Canal 13 y realizar multitudinarios conciertos. La ventaja de las Bandana sobre los Mambrú es que logró identificar a un segmento de público infantil mucho más amplio, en parte porque a esas edad las niñas -las grandes consumidores del producto- no repararon tanto en los Mambrú como sí en el sueño de convertirse ellas en stars.

5. El éxito del año: Son Amores. La historia de Roberto Sánchez fue bien resuelta por los guionistas Korovsky - Maestro, y logró ganarle en la mayoría de las ocasiones a VideoMatch, de Marcelo Tinelli, por Telefé, que debió replantear sus contenidos y apelar al concurso de humor para recuperar posiciones. Correcta también la incursión del ciclo en la música bailantera, algo que no había explotado la ficción, probablemente por desdeñar el fenómeno popular de la bailanta. Con Son Amores, Pol-Ka logró repetir el éxito de Poliladron y de Gasoleros, algo que resultaba muy difícil.

6. El fracaso del año: Jorge Rial. Es verdad que él no tuvo mucho presupuesto en un año en el que América 2 priorizó superar sus dificultades financieras que incluyeron tener que levantar el concurso de acreedores antes del 18 de diciembre, cuando debía renovar la licencia que otorga el Comfer. Pero Rial tampoco exhibió creatividad y su único hallazgo fue, cuando no tenía programación y sufría un fuerte embate interno en América 2, ofrecerle su pantalla a Tinelli para Tumberos. El fracaso del ciclo que dirige Rial, Indomables, es un ejemplo de lo que le ocurre a quien fue director de Contenidos 2002: carece de capacidad para modernizarse, para reciclarse. Entonces, heredó un canal que aún peleaba por el 3er. puesto y lo condenó definitivamente al 4to. lugar. Luego cayó en las tonterías de las cámaras ocultas y las contradicciones como con Shakira. Descartable.

7. El desaprovechado del año: Jorge Lanata. Fue un condenado por Rial, quien prefería a Luis Majul porque cree que éste periodista es un showman y que Lanata no lo es. Lo que importa de un periodista es su credibilidad, y Rial no sólo desaprovechó sino que debilitó al periodista más creativo de los últimos años (Página/12, Veintitrés, Día D, Detrás de las Noticias, etc.) que terminó obeso y enfermo, incapaz de competir. Inspirado, Lanata le podría haber servido más a América 2 que Majul, pero Rial es incapaz de comprender de qué se trata el poder en el tema de las noticias ya que lo suyo es la frivolidad, el chisme barato, la banalidad vestida usualmente de negro, con la complicidad de Juan Cruz Ávila.

8. El productor del año: Diego Gvirtz. Con su productora PPT (Pensado Para Televisión), logró sobrellevar un año marcado por grandes enfrentamientos con Radio 10, la más escuchada, y con la troupe de Daniel Hadad, además de un juicio millonario que está perdiendo con la productora de los Portal por presunto plagio o robo intelectual de TRV (Televisión Registrada) a PNP (Perdona Nuestros Pecados). Luego, debió enfrentar la fuga de Mauro Viale a Canal 9, pero logró ganar el desafío eligiendo bien a Roberto Petinatto. Más tarde le ocurrió el desastre con el Comfer provocado por la puteada de Gerardo Romano en TVR. Y por si fuese poco, salió bien del intento de Hadad de perjudicarlo ofreciéndole lo que nunca le iba a pagar a Fabián Gianola ($ 100.000 por mes) para que dejara a TVR. Bien merecidas vacaciones...

9. La desvalorización del año: Telefé. Cuando Telefónica Media, hoy Admira, le compró el canal a Constancio Vigil, era el canal Nº 1 en audiencia e ingresos, aún cuando la mala gestión, el desvarío administrativo y la muy sospechosa forma de contratación que hacía Gustavo Yankelevich habían hundido las finanzas del canal. Hoy, Telefé ya no es el canal líder. Durante 2002 dividió liderazgo con Canal 13 y es probable que pierda la carrera en 2003. Claudio Villarruel se aferra a las fórmulas que creó Yankelevich, incapaz de inventar algo nuevo: Tinelli y Susana Giménez, quien finalmente renovó contrato con el canal aunque casi todos quienes siguen la industria opinan que ya rumbo a una temporada de fiasco porque ya no es la Giménez de antes. La pérdida de liderazgo de Telefé es un quebranto como activo adicional a la devaluación del dólar estadounidense. Cada mes de 2002, perdió dinero y, lo peor, hoy Telefónica no podría venderlo ni al 30% del precio que lo pagó.

10. El empresario del año: Daniel Hadad. Durante 2002 pasó de la pantalla de América 2, donde conducía Después de Hora y producía a Mauro Viale al mediodía, a dueño de Canal 9. Fue una apuesta muy riesgosa, que soportó durante noviembre y diciembre un ahogo financiero importante, casi límite (era el día 17 y todavía no se habían pagado los salarios de noviembre), hasta que concretó la venta del 50% a Vigil y a quien se esconde detrás de DLJ (¿Vigil offshore?). Considerando que nadie piensa pagarle a Admira, de Telefónica, lo que se le adeuda por Canal 9, Hadad ya hizo negocio en el pasamanos. Pero apuesta a conservar la gestión de la empresa y ese fue el motivo de la extensa negociación con los Vigil. Hadad ahora intenta una renovación de su staff permanente y la decisión de no renovarles contrato en el canal a Antonio Laje y a Baby Echecopar es la prueba de ello. La gran duda es cómo hará Hadad para posicionar a Canal 9 en el 2do. lugar del rating, su próximo objetivo para poder embolsar más dinero por venta de publicidad y lograr que así cierren los números. Canal 13 y Telefé, los dos canales con mayor audiencia, son fuertes en ficción y tienen pocas horas de periodismo (Telefé, casi nada; Canal 13, Telenoche, Telenoche Investiga, Kaos y CQC, nada más), pero Hadad nunca la pegó con la ficción. Ahora apuesta a Malandras, producido por los Borensztein, conocidos por sus presupuestos ampulosos y quienes han logrado más prestigio que rating. Pero aún en los temas específicos de Hadad hay fallas como es lo periodístico: sus noticieros no son exitosos, y su mayor éxito fue el reality show de Mauro Viale durante el secuestro del papá de Pablo Echarri. Así y todo pudo aprovechar el pésimo 2do. semestre de América 2 y logró afirmar a Canal 9 en el 3er. lugar, pero él espera más. Tiene crédito a su favor, aunque abundan los escépticos.