CONTRA EL MUNDO POR GUILLERMO MORENO

Ana María y Beatriz, dos mujeres al rescate de su ‘jefe’

La secretaria de Comercio Exterior de la Nación, Beatriz Paglieri; y la directora del Indec, Ana María Edwin, salieron a bancar a su ‘jefe’ (Guillermo Moreno) en una situación que le es más que desfavorable por las vertientes críticas hacia la inflación y la falta de dólares y controles cambiarios.

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24).- El secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, está en caída libre. Le pegan por la inflación y por la falta de dólares y controles cambiarios. En defensa de su modelo salieron dos de ‘sus mujeres’: La secretaria de Comercio Exterior de la Nación, Beatriz Paglieri; y la directora del Indec, Ana María Edwin.

El polémico Moreno, sostuvo este jueves (16/08) que con este Gobierno, a la gente "le sobra un mango y por eso está feliz". Además, fustigó a la "puta oligarquía" en la que enroló a la Sociedad Rural.

El funcionario hizo referencia a los precios: dijo que si desde el Gobierno "ponemos el precio de los alimentos básicos a un precio razonable en términos del salario medio de la economía, nos aparece del otro lado el dueño de los alimentos, que sigue siendo esa raza que Evita definió muy bien, que es la puta oligarquía".

"En febrero pasado, por primera vez en nueve años, conseguimos que la oligarquía tenga que declarar la producción de trigo y de maíz. Es la primera vez que el Estado tiene cuenta por cuenta, hectárea por hectárea, cuánto maíz y trigo se produjo y quién es el dueño. El 2% de los productores de trigo son responsables por el 50% de la producción de trigo. ¿Si eso no es la oligarquía, la oligarquía dónde está?", señaló.

A la vez, consideró que el precio de los alimentos "es el que define el poder adquisitivo del salario. Cuando a la gente el salario le alcanza sólo para comer se la aguanta pero está triste, ese es el gobierno de Menem. Cuando a la gente no le alcanza ni para comer rompe todo, es el gobierno de la Alianza. Y cuando a la gente le sobra un mango, está feliz, ese es nuestro gobierno".

El funcionario también hizo referencia las medidas que restringen la compra de dólares: "La Presidente ha explicado que para que nosotros podamos tener el nivel de vida que hoy tenemos, la Argentina necesita de hacerse de un billete que no imprime que es el dólar".

"Muchas cosas tienen componentes importados. Nadie plantea una economía argentina autárquica, sino sanamente integrada al mundo y que genere la suficiente cantidad de dólares que necesitamos para importar aquellos productos que nuestra economía no produce", evaluó.

Moreno también respaldó a la titular del Indec, Ana María Edwin, de quien dijo que es la "que sintetiza, ordena todas las estadísticas de la Argentina, y por eso la putean. ¿Pero por qué? Porque hoy cuando se entera que la Argentina se está por quedar sin dólares, le pasa la información a la Presidente, no a Magnetto".

Tras estas declaraciones, Edwin iba a devolverle el favor de salir en defensa de su modelo económico al criticar la efectividad de los resultados arrojados por la medición mensual de la Canasta Básica Alimentaria (CBA), que mide el ingreso mensual que necesita un hogar para superar la línea de la indigencia. "Era un indicador interesante en los años '80, hoy en día no tiene ningún valor para saber efectivamente cómo está viviendo el pueblo", afirmó.

Las declaraciones de Edwin fueron realizadas luego de que los resultados de la CBA de julio informaran que una familia tipo necesita $688,37 al mes para cubrir sus necesidades alimentarias; lo cual representaría unos $6 por día por persona. La funcionaria consideró que la difusión periodística de esa versión es errónea.

La jefa del Indec dijo que la CBA es "un invento del año 1987" y declaró que a partir de 1992 se alteró su medición porque " les daba demasiado alto el valor". "Hoy en día lo cierto es que [la medición de la Canasta] sirve para poco, pero es semejante a lo que acontece con las necesidades básicas insatisfechas", dijo en declaraciones a la Agencia de periodismo militante Paco Urondo.

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Luego de un extenso monólogo, Edwin incluso se pregunta a sí misma: "Vos me podrás preguntar '¿por qué no discontinúan la Canasta Básica Alimentaria?'" y se respondió (siempre a sí misma): "No la discontinuamos porque sirve como serie temporal para ver cómo va evolucionando la condición de vida de la población" y agregó que el Indec está "estudiando otras metodologías para medir condiciones de vida de la población y fundamentalmente la de los sectores más necesitados"..

Sobre la difusión de los datos denunció que se hizo una gran manipulación mediática y aseguró que "el Indec nunca ha difundido ni difundirá que se necesitan $6 para que una persona coma por día".

Respecto de la manipulación mediática en torno a las cifras difundidas, Edwin manifestó que son "sumamente críticos de esta canasta", y agregó:  "Es necesario clarificar qué acontece con los medios de comunicación en la Argentina, esencialmente con el diario Clarín que nos ha dedicado muchísimas tapas, muchísimos semáforos en rojo y que a través de este presunto periodista que se infiltrado en el Indec a lo largo de toda su vida, de nombre Ismael Bermúdez, que es el que saca esta información, que inventa una idea que se torna muy mediática y es reproducida por los medios".

"Este Wermus, que ni siquiera se llama Ismael Bermudez, que además es el hermano de Altamira, el líder del PO, robaba información del INDEC, tenía sus aliados, metió mucha plata en todo lo que fueron las AFJP e hizo muchísimos negocios con la información del instituto. Ahora Wermus, ha descubierto esto de hacer una división simple para tornar en un hecho mediático lo que el INDEC no dice", agregó Edwin.

También este jueves (16/08) habló la “otra mujer” de Moreno: La secretaria de Comercio Exterior de la Nación, Beatriz Paglieri,  que se refirió al crecimiento del sector en la última década y a la expansión comercial de la Argentina.

"El crecimiento no es aislado, viene del 2003. El modelo que se está implementando tiene dos pilares: superávit comercial y el superávit fiscal. Y el de las motos es un efecto federal que tiene que ver con la política económica, y la distribución del ingreso también tiene que ver", refirió Paglieri.

"El superávit comercial tiene que ser de al menos 10 mil millones de dólares ¿Cómo hacemos para lograr esto? Todos los sectores deben hacer su aporte, porque venimos de un proceso de desindustrialización muy importante", comentó la funcionaria.

"En este objetivo del superávit comercial nos encontramos ante una crisis mundial. El Gobierno viene hablando en todos los grupos como el G-20. Venimos de transitar la crisis del 2009 con un Estado activo para que la crisis nos pegue lo menos posible", refirió Paglieri.

Para la secretaria de Comercio Exterior, la actividad comercial argentina tiene cuatro ejes fundamentales: Brasil, los EEUU, China y la Unión Europea. "Con todos tenemos déficit. Tenemos que enfrentar hoy una Unión Europea en crisis y empezamos a tener déficit comercial. Hay que ser claros con los números: sólo hemos pasado un mes y medio de crisis y los peores meses están por venir", analizó la funcionaria.

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"En Brasil están reemplazando compras. Hay denuncias de empresarios, hay países que están liquidando stocks. Con Brasil hemos tenidos u$s4 mil millones de déficit en la balanza comercial", subrayó Paglieri, quien también destacó el "trabajo bilateral" que se viene desarrollando con el principal socio comercial.

"No vamos a restringir importaciones de Brasil sino que vamos a ser muy cuidadosos y vamos a acompañar en esta crisis con políticas activas y generar un proceso que nos permita generar exportaciones", aseguró la secretaria de Comercio.

"Si se cae una economía regional, se cae el tejido productivo, por eso es fundamental para sostener el comercio la defensa de los productos regionales", añadió Paglieri.

"Con los EEUU tenemos déficit, pero EEUU no está activando sus mercados. Con China también tenemos déficit y estamos verificando algunos desvíos. El déficit con China se debe a que vendemos productos primarios y compramos manufacturas de origen industrial", continuó la funcionaria y mano derecha de Guillermo Moreno.

Paglieri admitió que como país "tenemos una gran necesidad de insumos importados. En el caso de las motos, se trabaja en reconstruir ese tejido. Algunos detractores hablan de para qué vamos a África: tenemos superávit comercial con África".

"El déficit con Brasil lo complementamos con el superávit del resto de los países de la región. Hay que generar un muro de protección regional: no producimos dólares, pero necesitamos generar las divisas para atender el déficit de estos actores", explicó.

Paglieri instó a tener "previsibilidad de lo que demanda el mercado argentino, para sostener la producción y el empleo. Las declaraciones juradas anticipadas de importación nos permiten saber qué demanda el mercado para sostener el empleo y nos permiten generar políticas públicas para sustituir importaciones".

Argumentó que las licencias no automáticas se instrumentan "sólo en 600 posiciones y las que se seleccionan son parte de los bienes que deben ser preservados".

"Estamos administrando el comercio para tener la previsibilidad necesaria para producir insumos y el balance de divisas necesarias. Necesitamos más y mejor comercio. Si bien estamos alejados de la apertura indiscriminada de los mercados, nadie piensa en un cierre de mercados", apuntó la secretaria de Estado.

"Las importaciones están generando lo mismo que el año pasado. Dentro del G-20, Argentina está a la cabeza del aumento de las importaciones. Argentina les mostró a todos esos países que nos denuncian que con ellos tenemos déficit. Y hablan de la apertura de mercados, pero ellos administran su mercado, con promoción de sus exportaciones", indicó.

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Paglieri criticó las épocas de la Argentina en la que se aplicó "una política de desindustrialización" y apuntó que "la UIA siempre fue oficialista aún cuando se cerraban las fábricas. Los empresarios deben defender el desarrollo".

"El mensaje que tenemos es superávit en la balanza comercial. Vamos a hacer todas las gestiones en este aprendizaje de tener empresarios con criterio exportador", subrayó, y concluyó que "la salida de la crisis será a mediados del año que viene".

Esta defensa hacia las políticas implementadas por Moreno, trae a colación su actual situación que dista de ser la de antes. Para ilustrarlo mejor, remontémonos al 10/07 cuando el secretario de Comercio Interior recibió el reto de Cristina. Los tiempos de la Presidente no son los de Néstor Kirchner y los hombres del gobierno lo saben. Incluso aquellos que se lucieron por años como inamovibles: apellídanse De Vido, Moreno o Fernández. 

Como si los códigos no existieran y borrando con el codo lo que escribe con la mano, la mandataria "corta cabezas" si la necesidad se lo dicta y hoy en día, si algo sobran son las necesidades.

Tanto es así que hasta el más fiel soldado de los K, o "el mejor" soldado, como una vez se autodefinió, se está llevando todos los golpes por las trágicas consecuencias que producen medidas que (para muchos "brutalmente") aplicó, pero que contaron siempre con el respaldo presidencial.

Moreno recibió un anticipo o una amenaza: ante varios testigos, la mismísima presidente le habría reprochado la falta de efectos positivos de las medidas de control sobre el comercio exterior y el mercado cambiario.

Como si con Moreno cayeran todos los problemas del "modelo", de una economía que luce estos días irrecuperable ante los ojos del más soso, Cristina reprochó al funcionario todos los desajustes. Por supuesto, lo hizo en secreto, pero en presencia de varios testigos que gozaron del reto al hombre fuerte del equipo económico y que suele maltratar a todos los funcionarios.

Esto ocurrió en la Quinta de Olivos. Según informa el diario 'Clarín', fue el martes 10/07, cuando un grupo de calificados funcionarios trataban el problema del dólar paralelo y, principalmente, el freno de la economía, cuando imprevistamente, y por primera vez, la Presidente lanzó reproches a la gestión de Moreno.

Cristina le pidió explicaciones por los problemas evidentes que tienen los controles sobre el comercio exterior y su impacto negativo en el nivel de actividad. E hizo mención a un puñado de casos específicos.

Moreno se sorprendió. Pero también sus colegas. Era la primera vez, en mucho tiempo, que la Presidente le hizo sentir al supersecretario Moreno el rigor de su poder.

Cristina también expresó su disgusto por el resurgimiento del dólar paralelo como tema de agenda pública y política. El billete se disparó por las propias medidas del Gobierno y hoy se instaló como prioridad en las preocupaciones económicas.

Entre quienes disfrutaron del reproche, estaban: Axel Kicillof, Hernán Lorenzino y Julio de Vido.

Y como si fuera poco, Cristina blanqueó luego su malestar con Moreno en un acto público. Sin que nadie entonces entendiera la comparación, ella miró al secretario y, desde el atril, dijo: "¿Por qué tiene esa cara? Moreno, no me mire como Angelici lo miró a Riquelme". Los funcionarios que fueron testigos del apercibimiento a Moreno dicen que vieron al supersecretario golpeado y descorazonado por el cuestionamiento. Moreno consideró injusta la reprobación de la Presidente.

Amado Boudou interpretó que reflejaba el malhumor por otro tema: que Moreno sueña con ser un eventual candidato presidencial en 2015.