Díaz-Alejandro
EDICIÓN i: El hombre que conducirá la economía de Chile
Andrés Velasco es el nuevo ministro de Hacienda de Chile; un hombre clave en el gabinete de Michelle Bachelet. También es uno de los profesores de Economía sobresalientes en USA, discípulo preferido del cubano Carlos Díaz-Alejandro, y un enlace prestigioso con la comunidad de negocios global.
Andrés Velasco, ministro de Hacienda designado por Michelle Bachelet, estudió tres años en The Grange School, de Santiago de Chile ("Nunquam Non Paratus"); es el único antecedente académico que lo vincula a su país; el resto de su trayectoria ocurrió en USA.
Alumno de las universidades de Yale y Columbia, Velasco es el primer ministro de Hacienda, desde el gobierno de Augusto Pinochet, que no ha pasado por las universidades chilenas.
Velasco está más acostumbrado a los campus universitarios de la costa este de USA, que a la burocracia administrativa de un país emergente; ordenado, más disciplinado que el resto, con continuidad en la gestión, pero emergente.
El referente intelectual de Velasco en Economía no fue un estadounidense, sino un cubano que enseñó en Yale, donde el chileno cursó su bachillerato en Filosofía y Economía (1982) y luego su master en Relaciones Internacionales (1984): Carlos Díaz-Alejandro, educado en la Universidad de Ohio, y doctorado en Economía en el MIT.
Díaz-Alejandro es, como dato interesante, autor de un trabajo clave para cualquiera que estudia la economía argentina: ‘Ensayos sobre Historia Económica de la República Argentina’. También es autor del ‘Tipo de Cambio y Términos de Intercambio en la República Argentina 1913-1976’.
Díaz-Alejandro hizo un aporte central cuando la estrategia de crecimiento que se basaba en la sustitución de importaciones (el modelo impulsado por Raúl Prebisch desde la CEPAL) todavía parecía progresista, él demostró que, en ciertas circunstancias, las inversiones orientadas a la sustitución de importaciones con exagerada protección podían dar lugar a un "crecimiento empobrecedor".
Díaz-Alejandro falleció en 1985, era lo que en USA se llama un liberal, es decir, un demócrata más bien de centroizquierda, y eso lo hizo respetado en la región porque no planteaba las teorías clásicas de los conservadores estadounidenses. Visitó en varias oportunidades Chile, invitado por Alejandro Foxley, quien lideraba el equipo del centro de estudios Cieplan.
Velasco fue alumno y admirador de Díaz-Alejandro, quien le enseñó que las fuerzas históricas y estructurales son determinantes en las políticas económicas. Hay que combinar la teoría económica y su aplicación en las políticas públicas con el contexto histórico en el que deben operar.
Además, Díaz-Alejandro llevó a Velasco a interesarse por la historia, ya que le daba mucha importancia al estudio de los acontecimientos y tendencias que habían provocado una situación determinada.
También incentivó en Velasco el interés por la literatura, porque él estaba convencido de que un economista no debía ser ‘solamente’ un economista sino básicamente un intelectual. Así, un economista debe aprender a pensar más allá de la administración de los recursos escasos.
El novelista
Velasco ha publicado hasta ahora dos novelas: ‘Vox pópuli’ (1995), y ‘Lugares comunes’ (2003).
La primera abordó una temática compleja: es una historia política futurista, mientras que la segunda es la historia de un ejecutivo estadounidense que, para salvar a una empresa en quiebra, se propone talar miles de hectáreas de bosque nativo e instalar una central hidroeléctrica. Obviamente es una historia de contradicciones, de disyuntivas, de planteos morales, de convicciones que chocan.
Se dice que Díaz-Alejandro fue importante, además, en la decisión de Velasco de doctorarse en Economía en la Universidad de Columbia. El futuro ministro de Hacienda chileno terminó su magíster en Yale en 1984, y ese mismo año el cubano fue designado profesor en Columbia, universidad ubicada en New York, entre los barrios Harlem y Latino.
Díaz-Alejandro murió un año después de hacerse cargo de esa cátedra, afectado por una neumonía, y Velasco jugó un papel protagónico en las conferencias que se hicieron en su memoria.
En 1988 Velasco fue el editor del libro ‘Comercio, desarrollo y la economía mundial’, una selección de ensayos escritos por su mentor. La organización que agrupa en USA a los economistas de América latina y el Caribe, y que preside Velasco, instituyó el premio Carlos Díaz-Alejandro.
En cuanto a la Argentina, el ‘revisionismo’ de Díaz-Alejandro (al que se acerca mucho Carlos Escudé en algunos trabajos), cuestionó el modelo de industrialización implementado en los años ‘30 y, en especial, toda la experiencia político-económica peronista de las décadas de 1940 y 1950. Un dato a tener en cuenta.
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