Millonaria puja por internet por invitar a comer al mago de las finanzas

El multimillonario estadounidense Warren Buffett, el 2do. hombre más rico del mundo según la revista Forbes, subastará en internet una comida con él mismo, para recaudar dinero en favor de la organización benéfica Glide.

"Glide es una de las organizaciones más efectivas, o quizá la que más, de entre todas aquellas que se dedican a quienes no han tenido suerte en la vida", explicó Warren Buffett en un comunicado en el que lanzó la oferta para dejarse invitar a almorzar.
Conocido como el "oráculo de Omaha" por su habilidad innata para elegir las mejores y más rentables inversiones, Buffett, de 75 años, tiene una fortuna personal cifrada en US$ 42.000 millones, sólo por detrás de la del magnate de la informática Bill Gates.
Desde siempre, Buffett ha estado ligado a iniciativas benéficas pero fue en 2000, año en que su mujer Susan le presentó al reverendo Cecil Williams, fundador de Glide, cuando estableció la tradición de subastar una comida con ese objetivo humanitario.
Hasta 2003 las subastas se hacían en directo, y los vencedores solían pagar entre US$ 25.000 y US$ 32.000, pero ese año la puja pasó a realizarse 'on line' a través de la página de internet eBay.com.
Desde entonces, ninguno de los comensales ha pagado una cantidad inferior a los US$ 200.000.
La subasta de 2006, que se abre el día 22 y concluye el 29 del presente mes, se iniciará con un precio de US$ 25.000 y en ella se espera batir el récord alcanzado el año pasado, con una recaudación de US$ 351.100, que pagó un comensal anónimo.
La puja no ha hecho mas que reforzar la imagen de Buffett, conocido y admirado por su estilo de vida frugal y sencillo, que le ha llevado a vivir desde 1957 en la misma casa de Omaha.
Además, a pesar de ser uno de los hombre más poderosos de la Bolsa, su salario es de "sólo" US$ 100.000 anuales, irrisorio si se compara con el de otros magnates financieros.
Otra muestra de su filantropía es que, a pesar de tener tres hijos, ha decidido que, cuando muera, toda su fortuna pasará a su fundación, ya que se opone a que las grandes herencias pasen de una generación a otra.
Desde su nacimiento, en 1930 -uno de los años más duros de la depresión que siguió al 'crack' de la Bolsa de 1929-, Buffett estuvo siempre ligado a los negocios y a las finanzas: su abuelo regentaba un pequeño negocio y su padre era asesor de bolsa.
Según la leyenda que se ha creado en torno a su persona, a los 6 años este 'rey Midas' del mercado de valores pensaba ya en hacer negocios, y logró sus primeros beneficios al vender a unos amigos suyos unas latas de refresco por un precio superior al que pagó por comprarlas en la tienda de su abuelo.
Su espíritu emprendedor hizo que, con sólo 14 años, invirtiera US$ 1.200 -que había ahorrado vendiendo periódicos- en comprar una granja de 40 acres que luego alquiló.
Después de estudiar en la Universidad de Nebraska y Columbia, y adquirir experiencia junto a su gran mentor, Benjamin Graham, fundó su propia sociedad de inversión con la que gestó su fortuna.
En 1962 ya se hizo con el control de la mayoría de las acciones de Berkshire Hathaway, y lo que parecía la ruinosa adquisición de una manufacturera textil, se convirtió en una lección que nunca olvidó: jamás volvería a invertir en una empresa atendiendo sólo al valor intrínseco del negocio.
Y como si de un desafío a la fortuna se tratara, Buffett decidió mantener el nombre de la manufacturera para su nuevo proyecto, una compañía de aseguradora y de inversión, que no ha parado de crecer desde 1969, y cuyas acciones alcanzan hoy los US$ 91.000 millones.