El aumento de cirrosis estaría asociado a la obesidad

Expertos en enfermedades hepáticas prevén un incremento de la incidencia de la cirrosis en los próximos años, asociada a la obesidad y a la hepatitis B.

Grupos de investigaciones internacionales expusieron sus trabajos que están llevando a cabo para conocer mejor las funciones de las células hepáticas y las alternaciones que sufre este tejido durante el daño hepático.

Es el caso de Hidekazu Tsukamoto, del Departamento de Patología de la Keck School of Medicine de la Universidad de Southern California (USA), el experto advirtió que la cirrosis no sólo es una de las principales causas de morbilidad y mortalidad, sino que "es muy probable que, en un futuro próximo, aumente su incidencia como consecuencia de la alta prevalencia de las infecciones por virus de la hepatitis y la esteatohepatitis no alcohólica, asociada con la obesidad y con la hepatitis tipo II".

Sucede que Tsukamoto expuso cómo las células hepáticas estelares (HSC) son consideradas como el principal tipo celular que produce cantidades excesivas de proteínas en la fibrogénesis hepática. El conocimiento de este proceso se considera "esencial" para identificar objetivos moleculares adecuados para el desarrollo de nuevas modalidades terapéuticas para la cirrosis.

* La Esteathepatitis puede estar relacionada a la obesidad

La esteatohepatitis es una enfermedad que afecta a 15 millones de personas y está caracterizada por la acumulación de lípidos y la aparición de inflamación, necrosis y fibrosis. Se trata de una enfermedad progresiva del hígado con una incidencia de cirrosis de alrededor del 25% y una tasa de mortalidad de entre el 10 y el 15%.

*¿Qué es y de qué se trata?

La esteatosis es la respuesta común del hígado a una variedad de stress metabólico, incluyendo la obesidad, la diabetes, la nutrición parenteral, el alcoholismo y alteraciones histológicas idénticas a las producidas por el alcohol, que ocurren frecuentemente en ausencia de abuso alcohólico.

El término "esteatohepatitis no alcohólica" fue introducido por Ludwlg, en 1980, para describir hallazgos histológicos de tipo hepatitis alcohólica en pacientes que no consumían alcohol.

El requisito clínico para el diagnóstico es la ausencia de abuso alcohólico y el "gold Standard" para el diagnóstico es la biopsia hepática.

* La obesidad es factor etiológico de esteatohepatitis no alcohólica

En efecto, la obesidad es una de las principales causas de aparición de esteatohepatitis no alcohólica, enfermedad que de no ser abordada correctamente progresa a fibrosis e incluso a cirrosis.

Este es el principal hallazgo de un novedoso estudio llevado a cabo por equipos de los hospitales Santa Cristina y La Princesa, de Madrid. La prevención de la obesidad y el uso de antioxidantes son las bases del tratamiento.

La esteatohepatitis no alcohólica es, probablemente, la segunda causa más frecuente de enfermedad hepática en España. Hasta hace pocos y, aunque puede ser prácticamente asintomática, la bioquímica puede mostrar, si bien no en todos los casos, alteración de transaminasas o de la gamma GT, pero son enfermos que no consumen alcohol ni presentan virus de hepatitis.

Sin embargo, "la biopsia hepática detecta infiltración por grasa, inflamación lobulillar o portal, así como grados variables de fibrosis hepática que pueden evolucionar a cirrosis en algunos pacientes", según Carmelo García-Monzón, responsable de la Unidad de Hepatología del Hospital Santa Cristina, de Madrid, y coordinador de un estudio que se publicará el próximo mes de noviembre en The Journal of Hepatology.

El trabajo se ha llevado a cabo con la colaboración del equipo de Hepatología que dirige Ricardo Moreno-Otero en el Hospital La Princesa, de Madrid.