A fines de marzo la comunidad científica quedó descolocada tras el registro de un agujero de gigantes dimensiones en la capa de ozono sobre el Ártico. Para tranquilidad de la población mundial, esta grieta sin precedentes desapareció en las últimas horas, pero no precisamente por la reducción de la contaminación que permitió en confinamiento global por el coronavirus, sino por una ola de calor.
ERA EL MÁS GRANDE QUE SE HAYA VISTO
Por una ola de calor se cerró el agujero en la capa de ozono sobre el Ártico
La grieta sin precedentes que se había registrado a fines de marzo y había descolocado a la comunidad científica desapareció en las últimas pero no precisamente por la reducción de la contaminación que permitió el confinamiento global por el coronavirus.
Así lo afirmó en su cuenta de Twitter el Servicio de Monitoreo de Atmósfera Copernicus. "El vórtice polar se dividió, permitiendo la irrupción de aire rico en ozono en el Ártico, un ciclón persistente a gran escala en la zona ubicado en la media y alta troposfera y la estratosfera", explica .
Las razones que los científicos esgrimieron sobre la aparición del agujero en la capa de ozono sobre el Ártico hablan de que se debió a condiciones atmosféricas.
Fueron unas temperaturas inusualmente gélidas en la estratósfera las que provocaron el agujero durante la corriente primavera boreal, del igual manera que ocurre hace tiempo en la Antártida tras la finalización del invierno austral.
El agujero de la capa de ozono en la Antártida, por su parte, se profundizó hace décadas por las emisiones industriales de gases CFC.
Copernicus en tanto, asegura que los valores de ozono sobre el Polo Norte no volverán a los bajísimos niveles vistos a principios de abril, aunque afirmó que es muy probable que el vórtice polar aún no haya llegado a su fin y se reformará en los próximos días.
¿Qué es la capa de Ozono y por qué es importante?
Es una capa de la atmósfera que se encarga ni más ni menos que de proteger a la Tierra de la radiación ultravioleta. Se encuentra a 15 km. del suelo y se extiende hasta los 50 km. por encima de nuestras cabezas. Sin ella, los rayos del Sol penetrarían sin ningún impedimento, resultando perjudiciales para nuestra piel y la vida.
El seguimiento observacional de la capa de ozono, llevado a cabo en los últimos años, ha llegado a la conclusión de que dicha capa puede considerarse seriamente amenazada. Este es el motivo principal por el que se reunió la Asamblea General de las Naciones Unidas el 16 de septiembre de 1987, firmando el Protocolo de Montreal. En 1994, la Asamblea General de las Naciones Unidas proclamó el día 16 de septiembre como el Día Internacional para la Preservación de la Capa de Ozono.
El desgaste grave de la capa de ozono provocará el aumento de los casos de melanomas, cáncer de piel, cataratas oculares, supresión del sistema inmunitario en humanos y en otras especies. También afectará a los cultivos sensibles a la radiación ultravioleta.
Para preservar la capa de ozono los científicos aseguran que hay que disminuir a cero el uso de compuestos químicos como los clorofluorocarbonos y fungicidas de suelo (como el bromuro de metilo) (Argentina, 900 toneladas/año) que destruyen la capa de ozono a un ritmo 50 veces superior a los CFC.
¿Puede jugar el Ozono un rol también importante en la lucha contra el coronavirus?
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el Ozono es biocida más eficiente que existe. Desinfectante natural, en España ya hay al menos un proyecto para que se lo utilice en la lucha contra el COVID-19.
Laureano Sanabria, futbolista del Alarcón pero también empresario, anunció en declaraciones para EFE que en su empresa ya cuenta con unas máquinas en proceso de homologación para colocarlas en los aires acondicionados o en los conductos de ventilación de diferentes estancias y así purificar el ambiente al desprender dióxido de carbono y ozono.
El proyecto recién comienza, habrá que esperar que tan lejos llega.













