España habla del increíble caso de Mohamed Aziz
Mohamed Aziz, el vecino de Martorell (municipio de la comarca del Bajo Llobregat, en la provincia de Barcelona, Catalunya) cuyo desahucio (desalojo) en 2011 ha originado la sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea contraria a la norma hipotecaria española, espera que esa resolución sirva para acabar con el "drama" que viven miles de familias en España que no pueden pagar su hipoteca y corren el riesgo de perder su vivienda.
14 de marzo de 2013 - 20:31
A las 9:47, el abogado Dionisio Moreno recibió un correo electrónico de su contacto en Luxemburgo, que le anunció: "Nos alegramos de verdad". Alguien exclamó: "¡Habemus sentencia!". El beneficiario, Mohamed Aziz, acotó: "Ya hay fumata blanca".
El fallo del Tribunal de Justicia de la Unión Europea declaró "ilegal" y "abusiva" la ley hipotecaria española.
"¿Qué quiere decir todo esto? ¡Pues que hemos ganado!", explicó Moreno.
A su lado, Mohamed Aziz, cuyo apellido irá ya por siempre ligado a la historia judicial española.
"Hemos sufrido mucho, pero al final hemos ganado. Hemos ganado los débiles, hemos ganado todos. Gracias a Dios", exclama, feliz, Moreno.
El abogado, con el que Aziz comparte mil complicidades, preparó 2 tartas de manzana caseras para la ocasión.Las compartieron con una abogada de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca, Verónica Grávalos.
También un vino en la heladera, para brindar.
Aziz, de origen marroquí, se permitió bromear mientras esperaban que se difundiera la sentencia completa: "Parece como la elección del Papa, ¿no? Si hemos esperado tantos años, no viene de 5 minutos".
"Esta sentencia sirve para todos los desahuciados. Es un cambio fundamental. La sentencia dice que el procedimiento es contrario a la norma y tendría que paralizar los procedimientos en marcha y los que se puedan iniciar". El abogado considera que, a partir de ahora, los jueces "van a tener instrumentos para actuar; hasta ahora solo podían ajustarse a una ley muy restrictiva, aunque no les gustara. Seguramente lo que se está discutiendo en el Congreso —en alusión a la Iniciativa Legislativa Popular— tendrá que adaptarse", abundó Moreno.
Su idea -apelar a la directiva europea sobre derechos del consumidor y las cláusulas abusivas- le vino a la cabeza casi sin querer. Estaba leyendo distraídamente una carta con publicidad de una entidad bancaria que hablaba de unos productos financieros. "Empecé a pensar: productos, bancos, clientes, consumidor... Y así salió. Luego consulté documentación, sentencias, y vi que era una vía muy lógica y muy interesante".
Parte de la historia posterior es conocida: Aziz trató de evitar el desahucio de su casa, que se ejecutó de todos modos el 20 de enero de 2011. En junio de 2012, el titular del juzgado de lo mercantil número 3 de Barcelona, José María Fernández Seijo, admitió a trámite la demanda y planteó, en línea con lo solicitado por el abogado, una cuestión prejudicial a Luxemburgo para saber si la ley española es compatible con los derechos de los consumidores que contempla la normativa europea.
Moreno tuvo que ir a una vista en Luxemburgo, el 19/09/2011 y apenas tenía dinero para comprar los billetes de un avión que le dejó en el aeropuerto Charles de Gaulle. "Desde allí tuve que subir a un coche, conducir 500 kilómetros a Luxemburgo, algunos casi por campo a través. Me perdí, llegué tarde. Pero al final pude explicarme."
"La clave para que tomaran el caso en serio fue que Dioni acudiera a aquella vista", explicó Grávalos.
Aziz fue expulsado de su casa, pero la sentencia del Tribunal de Justicia de la UE abre ahora un camino de esperanza para él y para miles de afectados.
"Pensaba que ya lo tenía todo perdido, pero gracias a Dionisio y a mis amigos sigo con ilusión. Tengo el corazón a 300. Ahora los jueces podrán hacer su trabajo", razonó Aziz, un obrero con 3 hijos que llegó a cobrar, como soldador, más de 1.300 euros al mes con los que podía hacer frente a un préstamo hipotecario de 138.000 euros a 33 años.
Pero quedó desempleado y, cuando dejó de pagar 3 cuotas, la entidad bancaria (Caixa Tarragona), le desalojó y subastó el inmueble por 90.000 euros. Su situación sigue siendo delicada: tiene 3 hijos (uno de ellos en Marruecos) y paga 370 euros por un piso de protección oficial cuando sus ingresos apenas llegan a 426 euros por una incapacidad. La familia subsiste con la ayuda de amigos.
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Aziz, de 52 años, ha explicado: "Esta sentencia debe ser una esperanza para todas las familias que están sufriendo un desahucio".
"Ahora estoy viviendo en un piso de alquiler en el barrio de Buenos Aires con la ayuda del Ayuntamiento de Martorell", ha añadido Aziz, que cuando perdió su piso presentó una demanda contra Caixa Tarragona pidiendo la nulidad del contrato de la hipoteca porque, a su parecer, contenía cláusulas abusivas.
Fue entonces cuando el titular del juzgado mercantil número 3 de Barcelona, José María Fernández Seijo, se hizo cargo del asunto y trasladó una cuestión al Tribunal de Justicia de la UE, que ha acabado dictaminando que la norma hipotecaria española es contraria a la ley europea.
En declaraciones a la Cadena Ser, Fernández Seijo ha dicho que el mérito de este "hito" para el Derecho español lo tiene Dionisio Moreno, el abogado de Mohamed Aziz, por haber abierto un litigio que hasta ahora no se había planteado.








