LATINOAMÉRICA

Chávez se queja de sus propias empresas públicas

Hugo Chávez quiere colar su imagen e las campañas municipales de Venezuela. Para ello, se mostró indignado por una planta de helados inaugurada hace una semana que aún no ha comenzado su producción. El mandatario logra así mostrarse como un líder que corrige a sus funconarios ante el más mínimo error.

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24) - El presidente venzolano, Hugo Chávez, se mostró hoy indignado tras confirmar que la fábrica de helados cubanos Coppelia, inaugurada en cooperación con La Habana hace apenas quince días, está parada y pidió "mano de hierro" para que las empresas públicas y el Gobierno sean eficientes.

       
Chávez explicó que decidió enviar a su ministra de la Presidencia, Carmen Meléndez, con un equipo de inspección a la fábrica de Coppelia, ubicada en el estado Falcón (noroeste), porque le había llegado "un rumorcito".
       
"Dime tú, Carmen, ¿están produciendo helados en la fábrica? No están produciendo y fue inaugurada hace una semana. ¿Te das cuenta? ¡Comimos helado! Y no es la primera vez que eso ocurre", se quejó el mandatario en un consejo de ministros.
 
Lo que podría haber sido una autocrítica acerca de su propio gobierno fue finalmente un acto de campaña donde chávez trató de mostrarse firme con sus funcionarios, de cara a las elecciones municipales de diciembre. Nuevamente Hugo Chávez decidió capitalizar los errores de sus alegados para mostrarse fuerte como líder que corrige el camino de su gobierno. Teniendo en cuenta que el mandatario está tratando de colar su imagen en las próximas elecciones, el dato de la fábrica es una anécdota que sirve al chavismo a través de la figura fuerte de su líder.
       
Chávez dijo que "hasta Fidel" Castro, el líder cubano, le mandó un mensaje diciéndole que le gustaría probar los helados Coppelia hechos en Venezuela.
       
"¿Por qué no están produciendo helados?", inquirió el presidente a la ministra, que le respondió que los trabajadores le comunicaron que una máquina estaba estropeada, les faltaba materia prima y material para envases y no tenían transporte público, por lo que se ven obligados a caminar 45 minutos para llegar a la fábrica.
       
Chávez dijo que ha comenzado una serie de inspecciones sorpresa a empresas públicas y advirtió de que "hay mucho contrarevolucionario enquistado que no solo no hace nada para arreglar los problemas, sino que más bien él es parte del problema, o el corrupto o el que no atiende a los trabajadores".
       
Aseguró que en este cuarto mandato, que inicia tras su victoria en las urnas el pasado 7 de octubre, va a librar una verdadera batalla por la eficiencia, siendo "súmamente duro" con su gente, desde su vicepresidente hasta el último trabajador público.
       
"Aquí Nicolás (Maduro), mano de hierro, esta mano zurda de hierro, hay que determinar responsabilidades", dijo Chávez dando un golpe a la mesa a su vicepresidente y canciller apuntando, no obstante, que también condecorará gerencias y trabajadores eficientes.