LATINOAMÉRICA

Inician recolección de firmas contra la despenalización del aborto

La despenalización del aborto aprobada el miércoles 17/10 por el Parlamento uruguayo ha puesto en una difícil disyuntiva a los políticos y asociaciones sociales contrarias a la iniciativa que, de hecho, se están dividiendo entre aquellos que apoyan fervorosamente el camino del referéndum y los que prefieren explorar otras opciones. Esas diferencias quedarán expuestas hoy, jueves 18/10, cuando, por un lado, el diputado blanco Pablo Abdala (Corriente Renovadora) ratifique su intención de lanzar una campaña pro referéndum contra la ley y, por otro, el edil Carlos Iafigliola (Alianza Nacional) –también blanco– anuncie la creación de una Comisión Nacional Pro Derogación que busque analizar caminos alternativos.

 

El Senado uruguayo sancionó el miércoles 17/10 la despenalización del aborto, pero el debate está lejos de terminar: en la tarde del jueves 18/10 se lanzará una campaña para someter a referéndum la ley, que el presidente José Mujica ya anunció que no vetará.
 
La ley se sancionó con los votos previstos: 17 a favor -los 16 el Frente Amplio + el senador blanco Jorge Saravia-, y 14 en contra, aportados por el resto de la bancada del Partido Nacional y los 4 senadores colorados.
 
En la sesión no estuvieron los senadores frenteamplistas Carlos Baraibar (contrario al aborto), Enrique Rubio, Héctor Tajam y Luis Rosadilla (a favor). Y en el Partido Nacional no asistió Luis Alberto Lacalle, contrario al aborto.
 
Curiosamente, argumentos como estar "a favor de la vida", que "hay vida desde la concepción" y de estar "en contra del aborto" fueron empleados tanto por los que apoyaron como por los que rechazaron el proyecto de despenalización.
 
En los hechos se trata de una ley de incierto futuro: hoy (jueves 18/10) se anunciará una campaña de recolección de firmas para someterla a consulta popular buscando su derogación, y además, en medio de la discusión del Senado, el legislador y precandidato presidencial nacionalista Jorge Larrañaga adelantó que si llegara a la Presidencia en 2015, intentará su derogación.
 
La senadora oficialista Lucía Topolansky dijo que le parecía "bien" que la ley fuera a referéndum, afirmando estar "segura" de que será confirmada.
 
Para habilitar ese mecanismo constitucional se requiere la recolección del 2% del padrón electoral –unas 50 mil firmas–, lo que habilitará un llamado a las urnas en el que se necesita que el 25% de los habilitados –mas de 600 mil– concurran para respaldar el llamado a referéndum. Si esa instancia fracasa, se prevé otra convocatoria a la ciudadanía. Si se fracasa de nuevo, la ley queda firme. Si se alcanzan los votos, se convocará a un referéndum con voto obligatorio en el que los uruguayos votarán a favor o en contra de la ley.
 
El articulado, elaborado en base a un anterior proyecto del Frente Amplio más un aporte del diputado del Partido Independiente (PI) Iván Posada, es cuestionado por la oposición, también por varios legisladores del oficialismo, médicos, especialistas en derecho, organizaciones sociales contrarias al aborto y aún aquellas que defienden el derecho de la mujer a disponer de su embarazo.
 
Desde el Frente Amplio, se argumentó que el proyecto responde a "una realidad" de la sociedad uruguaya, como son los 30.000 abortos clandestinos por año que se practican, lo que se considera para el gobierno "un fierro caliente" que hay que atender. Además, afirma que la mayoría de la población está a favor del aborto.
 
Se considera también que si bien la ley no es la panacea, se trata de "un avance" con respecto a la legislación de 1938, a la que se calificó como "fascista" y "propia de un Uruguay que ya no existe".
 
El proyecto de ley para despenalizar el aborto se aprobó en noviembre de 2011 en el Senado, pero luego sufrió un estancamiento debido a que no alcanzaban los votos en Diputados al fallar el apoyo del representante frenteamplista Andrés Lima. Más tarde, tras el acuerdo entre el Frente Amplio y el diputado Posada, que aportó el voto decisivo en esta instancia, se votó afirmativamente el 25/09 en la Cámara baja. Y fue enviado al Senado para que aceptara o rechazara los cambios introducidos en Diputados.
 
El frenteamplista Luis Gallo afirmó que este proyecto "nos permite avanzar en la legislación", y que "era un compromiso del Frente Amplio". Y añadió que "si los servicios de atención médica apropiada se extienden a todo el territorio nacional, quizás esta ley no provoque un aumento de los abortos sino una disminución".
 
"No estamos a favor del aborto ni desconocemos que hay vida desde la concepción. Esta ley es para estar en sintonía con la mayoría de la población, una aspiración de la sociedad. Esta ley protege el derecho a la vida", sostuvo Gallo.
 
"Si previamente hay una instancia de juntar firmas, apoyaremos. Pero la derogación que proponemos si el Partido Nacional llega al gobierno es una instancia. Juntar firmas y derogar no son caminos excluyentes", sostuvo por su parte el nacionalista Larrañaga.
 
Durante el debate, el colorado Pedro Bordaberry afirmó que una disposición de la ley es inconstitucional al establecer que los abortos serán gratuitos. "Establece que el acto médico será sin costo", indicó.
 
La posición del nacionalista Jorge Saravia fue seguida con atención, dado que votó a favor del aborto y en contra de la posición del Partido Nacional. Saravia agradeció que su partido sea "de hombres libres y de libertad de acción", y afirmó que la ley que ahora se modifica y que penalizó el aborto en 1938 "es una ley fascista, de un Uruguay que ya no existe", que "ha provocado en la sociedad los números que hoy tenemos: 33.000 abortos clandestinos por año y un 27% de muerte de mujeres por embarazos no deseados".
 
La norma aprobadaestablece la despenalización del aborto hasta las 12 semanas de gestación. Además, propicia la creación de comisiones de cinco miembros integradas por psicólogos, médicos y asistentes sociales para que asesoren a la mujer que decida abortar.
 
La única vez que el aborto fue legal en Uruguay –experiencia- instaurada durante la dictadura de Gabriel Terra– fue desde julio de 1933 hasta enero de 1938.