Barbosa, Fux y Weber: la balanza se inclina contra José Dirceu
3 a 1: El 'lulismo' ha intentado, por todos los medios posibles, impedir la condena por corrupción de José Dirceu, ex jefe de la Casa Civil; y de José Genoino, ex presidente del Partido dos Trabalhadores. Pero fracasó en el ambicioso objetivo. El problema del 'lulismo' es que si Dirceu y Genoino cometieron corrupción, ¿quién podrá creer en Brasil que Luiz Inácio Lula da Silva ignoraba todo sobre la compra de votos en el Legislativo para aprobar reformas centrales que él impulsaba?
05 de octubre de 2012 - 08:25
El relator del proceso por corrupción conocido como 'mensalão' en la Corte Suprema, Joaquim Barbosa, y sus colegas Luiz Fux y Rosa Weber responsabilizaron al ex ministro de la Casa Civil, José Dirceu, por liderar la organización de compra votos parlamentarios en el Congreso. También condenó a José Genoino, ex presidente del PT, otro integrante del 1er. gabinete de Luiz Inácio Lula da Silva.
Solamente el ministro Ricardo Lewandowski, dijo no estar de acuerdo, y encontró una insuficiencia de pruebas para la condena de Dirceu y de Genoino.
¿Para qué lado se inclinaría la balanza?
Luego de que los también ministros del Supremo Tribunal de Justicia, Luiz Fux y Rosa Weber, fallaron por la condena de Dirceu e José Genoino, es el turno de los ministros del Supremo Tribunal, Marco Aurélio Mello y Gilmar Mendes.
Ellos ya han argumentado que no coinciden con Lewandowski. La idea que alienta la mayoría del Supremo Tribunal, con la excepción de Lewandowski, es que Dirceu carga con las culpas propias y de Luiz Inácio Lula da Silva, quien así logra quedar afuera de la acción penal.
Prevalece el fallo de Barbosa: "Suponer así que los empresarios (ya condenados) Marcos Valerio y Delúbio Soares actuaron solos, contra el interés y la voluntad del acusado José Dirceu, en el contexto de reuniones fundamentales del ex ministro, es a mi juicio inaceptable".
El 'núcleo político' de la megacausa por corrupción lo integran quienes eran las mayores autoridades del PT, acompañando al líder histórico del partido, Lula da Silva: el ex ministro José Dirceu; el ex tesorero del PT, Delúbio Soares; y el ex presidente del partido, José Genoino.
En su argumento, Barbosa señaló que en las últimas sesiones del tribunal quedó demostrado que hubo distribución de millones de reales a los parlamentarios de la 'base aliada', ejecutada más directamente por Delúbio Soares, Valerio Marcos y Simone Vasconcelos.
"Ya se sabe que la distribución del dinero sólo fue posible porque Marcos Valerio y sus socios simularon préstamos fraudulentos para pagar a los parlamentarios. Delúbio confesó que el dinero se distribuyó bajo la orden del Banco Rural y el BMG", recordó Barbosa, quien continuó:
"El problema es que aunque el dinero haya sido transferido para ayudar a pagar deuda de campañas, no fue Genoino quien se reunió con el directorio del Banco Rural y del BMG para este propósito: fue Dirceu quien se reunió antes de que los préstamos tomados por Valerio."
Ese relato es central para la mayoría de los ministros del Supremo Tribunal.
El ministro hizo un largo relato sobre los encuentros entre Dirceu, Valerio y los directores de las instituciones bancarias, relacionando los encuentros con la adquisición de préstamos y las votaciones importantes en curso en el Congreso, en el momento:
> "Las fechas de estas reuniones contribuyen a situarlas en el período exacto de los préstamos fraudulentos y los pagos a los parlamentarios. El encuentro con Valerio se llevó a cabo, en enero de 2003 y sólo cuatro días más tarde estaba disponible en la cuenta de SMP&B la suma de doce millones de reales. La misma relevancia del aspecto temporal ocurre con las reuniones de Dirceu con los más altos representantes del Banco Rural, una vez más, acompañados por Marcos Valerio y Soares Delúbio. Es bueno recordar que ninguno de estos personajes ocupaba cargos públicos."
> "En mi experiencia, esta cronología también muestra haber habido promesas a los líderes del Congreso que guiaron su a su bancada a votar a favor de la reforma fiscal y de la seguridad social. Poco después del préstamo fraudulento de Marcos Valério con sus socios en el Banco Rural. La distribución de dinero se amplió en la semana anterior y en la posterior a la votación con pagos concentrados en septiembre y siete y ocho de octubre de 2003".
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Para Barbosa, la promesa de beneficios se hizo a partidos de la 'base aliada' y no a parlamentarios aliados en las elecciones: de ese modo, al transferir el dinero a los parlamentarios que ni siquiera eran candidatos, ellos decidieron como utilizarlo, vinculándolo a la práctica de actos de oficio pretendidos por los acusados.
"El acusado José Dirceu aparece en ambos extremos del esquema: en primer lugar, con la promesa de ventajas indebidas, es decir, de pagos a diputados nacionales. En segundo lugar, los pagos de las ventajas indebidas fueron hechos por los acusados que también se reunieron con José Dirceu: Marcos Valerio y Delúbio Soares, sirviéndose de efectivo que obtuvo apariencia legal junto al Banco Rural y al BMG".
Barbosa encuentra inverosímiles los argumentos de la defensa que sí consideró creíbles Lewandowski.
Pero para el ponente, y la mayoría de sus colegas, ninguna de las tesis que la defensa trató de construir, para alejar a José Dirceu, resultó creíble en la acción penal.
"Debe destacarse que en un primer momento las defensas de Valério y Delúbio trataron de escudar a Dirceu para forzar la teoría de Caixa 2 (caja para la campaña política), que Marcos Valério nunca distribuyó dinero para parlamentarios y que la relación de Dirceu con Valerio era sólo de amistad. Después de que se descubrieron las reuniones que se sucedieron, Valério confesó haber participado en 2 con Dirceu, sin mencionar otras reuniones y luego admitió que participó de reuniones en la Casa Civil con Dirceu, la señora Sandra Cabral y Marcelo Sereno (asesor Dirceu). Con eso, la defensa se basa en el carácter clandestino, privado de estas reuniones, que estaban reservadas a los acusados, sin acceso a ningún tipo de supervisión, transparencia o control, a pesar de haber sido más de las veces realizadas en las dependencias del Poder Ejecutivo brasileño, es decir, en el Palacio Presidencial".
No es un dato menor: ¿reuniones para organizar la compra de voluntades legislativas que se hacían a metros del escritorio de Lula da Silva, realizadas por quienes frecuentaban al entonces Presidente tanto en sus horas de trabajo como en sus horas de ocio o esparcimiento, y sin embargo él no se enteraba?
La mayoría de los ministros considera creíble, dado el contexto de los hechos presentes en los autos, el testimonio de Renilda Maria de Souza, esposa del condenado empresario Marcos Valerio, y que contradijo a las afirmaciones de la defensa. Ella "permitió el descubrimiento", dijo Barbosa, de reuniones de Dirceu con las entidades financieras que jugaron un papel central en los recursos del esquema delictivo. Renilda afirmó que Valerio le había dicho que hubo una reunión de la dirección del Banco Rural en Minas Gerais con el entonces ministro José Dirceu para tratar sobre los pagos del Bando Rural y que hubo una reunión en Brasilia con la dirección del BMG para combinar también las cuentas.
"El testimonio (de Renilda, esposa de Marcos Valerio) es armónico con la composición recogida con la acción penal y no hay ninguna razón para que la señora Renilda involucre el nombre de José Dirceu indebidamente, ya que Valerio era el personaje. Es irrelevante la información Renilda de que Dirceu aseguraría los préstamos millonarios junto al Banco rural y al BMG. Por la cantidad de encuentros en la Casa Civil, queda claro que Valério, junto con Delúbio, hablaban en nombre de Dirceu para la captación y distribución en el esquema delictivo aquí descrito".
Barbosa relacionó un préstamo del Banco Rural a la ex-esposa de José Dirceu y a la obtención de un empleo en la empresa de publicidad BMG como un indicio más de que el ex ministro tenía influencia sobre el Banco Rural y el BMG y que era el líder de la banda.
"En medio de la información referente al acusado Roger Tolentino, se constató un pago realizado a la señora Maria Ângela Saragoça por el valor de R$ 115.000 (US$ 56.947). Este depósito se refiere a la compra de un apartamento en efectivo por la ex esposa del ex jefe de la Casa Civil", dijo Barbosa.
Él también citó el testimonio de Ângela, según cual había solicitado el empleo y el préstamo a Marcos Valério. La ex esposa de Dirceu quería vivir en un departamento más grande con la hija de Dirceu.
"Contra la mera afirmación de que no hubo influencia de Dirceu, los hechos y las pruebas revelan que los personajes involucrados solamente siempre prestaron estos favores por tratarse de la ex esposa del ministro de la Casa Civil. Todo este episodio también ayuda a demostrar que el ministro tenía influencia sobre los acusados, especialmente sobre los de los núcleos financieros y publicitario".
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En cuanto a Genoino, Barbosa -y luego la mayoría de sus colegas- consideró que, mientras Dirceu actuaba en reuniones privadas, cenas, reuniones secretas, organizando el esquema delictivo, Genoino se encargaba del capítulo público.
"Las pruebas indican que Genoino negoció importes a ser transferidos al PP y al PTB. En cuanto al delito, algunas declaraciones revelan la práctica delictiva practicada por Genoino. Vadão Gomes dice que fue testigo de una conversación en Brasilia entre Genoino y Delúbio con Pedro Henry y Pedro Correia, del PP, en la que hablaron de la necesidad de ayuda financiera al partido. Esta declaración ratificó lo que ya había sido informado por José Janene, quien dijo que el PP había hecho un acuerdo de cooperación entre el PP (Partido Progressista) y PT".
Barbosa también citó otro testigo, esta vez el acusado Pedro Corrêa:
"Pedro Correa dijo en la corte que las negociaciones entre el PP y PT ocurrieron entre él y Genoino, y que las reuniones se llevaron a cabo en la sede del Planalto, pero nunca hubo reunión en la sede del PT o del PP. También con respecto a Genoino, cabe valuar su desempeño en el delito que implica a Roberto Jefferson. Jefferson le pidió dinero directamente a Genoino. Palmieri dijo que se acordó lo que el PT transferiría al PTB".
Ahí, Barbosa concluyo que hubo participación activa de Genoino el esquema delictivo. Además, cree que el acusado mantuvo con Roberto Jefferson conversaciones directas sobre la cantidad a transferir al PTB. Tenía como garante, también, al acusado Marcos Valério, "lo que demuestra la cercanía entre el acusado y el empresario".
El ministro del Supremo Tribunal, Ricardo Lewandowski, en cambio, opinó que no había pruebas en contra de Genoino, y que el acusado debería ser absuelto:
"Las lagunas observadas por varios ministros impiden el análisis de esta Corte sin un mínimo de objetividad. El acusado, a su vez se vio obligado a enfrentarse a la tarea kafkiana de defenderse de acusaciones abstractas y, desde allí, sacar una serie de deducciones. El MP no logró ni remotamente señalar de forma concreta los ilícitos que serían practicados por José Genoino. ¿Y cuál es la razón? Me parece obvio que el acusado no cometió ninguno de los actos delictivos que el Parquet trató de afirmar".
Pero fue un fallo en soledad, aparentemente.










