GLOBAL

Obama se consolida, Romney se desmorona

Continúa sin pausa el deterioro de la candidatura presidencial republicana. Hay novedades sobre el millonario Mitt Romney.

 

Fortalecido por el voto hispano y afroamericano, y los errores de su contrincante, Barack Obama consolida su ventaja en todos los Estados decisivos.
 
Él ya es el favorito para las elecciones de noviembre. 
 
El candidato republicano, Mitt Romney, apuesta todas sus esperanzas a los próximos debates electorales o a imprevistos de última hora.
 
El viernes 21709 Romney insistió en no revelar una década de su actividad financiera, tal como le pedían los demócratas, pero sí anunció ingresos personales de US$ 13,7 millones en 2011 y un pago al Estado de US$ 1,9 millón en concepto de impuestos, con lo que se confirmó la denuncia de los demócratas: su condición de privilegiado en materia fiscal porque sólo pagó 14,1% de impuestos. 
 
Ante la presión para que hiciera públicas sus declaraciones de impuestos, el candidato  Romney reveló lo que ganó y pagó al fisco en 2011, un año para el que su campaña sólo había hecho públicas algunas estimaciones. 
 
Romney ganó US$ 13,7 millones, procedentes de inversiones financieras, y pagó impuestos del 14,2%. Además, su asesor fiscal emitió una ponderación de los impuestos pagados en los pasados 20 años, en los que abonó, de media, 20,20% al Fisco.
 
Romney pagó menos impuestos de los que abonaría una familia que ingrese US$ 50.000, un ingreso mediano en USA. 
 
El tipo impositivo máximo es del 35%, aunque existen fuertes deducciones para ganancias del capital, la principal fuente de ingresos de Romney, que obtiene réditos de sus inversiones en la empresa Bain Capital, que dirigió hasta 1999. 
 
Los Romney dieron US$ 4 millones, un 30% de sus ingresos, a diversas organizaciones caritativas. Es costumbre que los mormones donen 10% de sus ingresos a su iglesia, en concepto de diezmo.
 
Poco efecto puede tener ya esta información a estas alturas. Mucho más importante será la actuación de Romney en el primer debate, el 03/10 en Denver (Colorado).
 
Precisamente Colorado, que era hasta ahora uno de los Estados en los que la pelea estaba más igualada, ha pasado también a ser favorable para Obama, con un respaldo de más del 70% de los electores de origen latino. 
 
Según una encuesta de NBC-The Wall Street Journal, el Presidente tiene ahora una ventaja de 5 puntos en Colorado, otros 5 en Wisconsin –con el agravante de que se trata del Estado del candidato republicano a la vicepresidencia, Paul Ryan- y 8 en Iowa, donde Romney llegó a estar por delante en algún momento.
 
Esos datos se suman a otras encuestas de esta semana que situaban a Obama por delante por 8 puntos en Virginia, 5 en Florida y Ohio, y distancias similares en New Hampshire y Nevada. 
 
En todos los demás Estados del país, la carrera está ya decidida a favor de uno u otro candidato –con más Estados decididos para el Presidente-, por lo que la opción de victoria de Romney se ha reducido notablemente. 
 
La página Real Clear Politics da por garantizados 247 puestos para Obama en el Colegio Electoral (es elección indirecta, como era en la Argentina antes de la reforma de 1994)y 191 para Romney. Se necesitan 270 para obtener la mayoría, lo que obliga al aspirante republicano a una verdadera proeza en las 6 semanas que restan para la votación.
[ pagebreak ]
 
Pocas veces en la historia se ha producido un vuelco de esa magnitud, aunque aún existen oportunidades para que se produzca. La incertidumbre sobre la situación internacional, con la inestabilidad en Oriente Próximo, Irán y las relaciones entre China y Japón, pueden todavía jugar un papel en una dirección imprevisible. 
 
También las cifras económicas –el dato sobre el paro que se dará a conocer a comienzos de octubre- pueden influir. Pero es, sobre todo, el comportamiento de Romney en los debates lo que acabará de decidir esta campaña.
 
El candidato republicano se ha estado preparando exhaustivamente para ese momento. Si ha participado en menos actos públicos de los que algunos dirigentes republicanos hubieran deseado, es, según la campaña de Romney, porque ha dedicado ese tiempo a ensayar los debates. 
 
Tiene un doble reto ante esa ocasión: demostrar que Obama es un Presidente fracasado y que él está más capacitado para levantar la economía. Esta última era su gran baza al inicio de esta carrera. 
 
Pero, ahora mismo, Obama le aventaja incluso en las encuestas que miden con quién existen más oportunidades de recuperación económica. El respaldo a la gestión de Obama está actualmente en torno al 50%, su mejor cota desde sus primeros meses de gestión.