En los primeros partidos de fútbol, que se desarrollaron en Inglaterra a finales del siglo XIX, los árbitros tenían herramientas muy limitadas para comunicar sus decisiones. Sólo podían hacerlo levantando el brazo, un palo o incluso usando un pañuelo. La invención de un nuevo silbato fue un gran avance tecnológico en esta cuestión.
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¿Cuándo se usó un silbato por primera vez en el fútbol?
Un invento innovador que ayudó tanto a los árbitros como a la policía, el silbato acabó por ser de uso reglamentario en nuestros días.
Un invento revolucionario
El mayor fabricante de silbatos del mundo se llamaba entonces J Hudson & Co, hoy Acme Whistles (y no, no le vendía nada al Coyote), que Joseph Hudson fundó en 1870. Hudson estuvo fascinado desde siempre con los silbatos, tanto que los sonidos que escuchaba los inmortalizaba en ellos.
Un día quedó sorprendido por el sonido tan particular que produjo su violín al caer y romperse y, como era su costumbre, decidió crear un nuevo modelo que replicara tal sonido. Fue así que en 1884 nació el “Acme Thunderer”, que tuvo enorme aceptación por la policía y el fútbol.
Los policías ya no tenían que usar sonajeros para alertar a sus compañeros cercanos de problemas y los árbitros podían comunicar sus decisiones con más facilidad. Hasta el día de hoy, después de 140 años, este modelo sigue siendo el preferido de los jueces de los partidos.
¿Cuándo debutó el silbato en el fútbol?
Se tiene el registro de que la primera vez que se usó un silbato en un partido de fútbol fue en 1878, en un encuentro entre Nottingham Forest y Sheffield Norfolk. Sin embargo, los periódicos de 1872 ya mencionaban el uso de silbatos “tipo policía”.
Aun así, Hudson asentó que el Aston Villa rechazó en 1884 su oferta para que probaran los primeros “Acme Thunderer”. Actualmente, son los fieles compañeros de los árbitros a los que nunca abandonan en los partidos, llegando incluso a aparecer en el reglamento en 2016 como elemento obligatorio.
Anteriormente, el único uso del silbato en los duelos futboleros era para darle inicio a los partidos, a los saques iniciales después de un gol, al comienzo de la segunda mitad, en los penales y, cuando fuera necesario, en el tiempo extra.
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