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HACIA LAS PASO

Aviso a los Grandes Electores: Hasta ahora, 675.000 votos menos que en 2015

Lun, 01/07/2019 - 8:02am
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Las estrategias electorales de cada competidor están a la vista. Falta algo más de un mes para las elecciones PASO, habiendo fracasado el tardío e insólito intento de suspenderlas. A veces es importante que hable la aritmética pura, sin interpretaciones. El autor recuerda: "La experiencia recogida en las votaciones en Neuquén, Río Negro, La Pampa, Entre Ríos, Córdoba, Santa Fe, Tierra del Fuego, Chubut, San Juan, Misiones, Tucumán, Formosa y San Luis son muy importantes. Es cierto que los oficialismos se impusieron en todos los casos (incluso en Jujuy y Corrientes), salvo en Tierra del Fuego y Santa Fe, pero sumando el total de votaciones, los candidatos al ahora “Junto Somos el Cambio” sacaron 675.000 votos menos." Dato que deberían considerar los 2 grandes electores de la reelección de Mauricio Macri: Christine Lagarde, quien ya obtuvo la propia, y Donald Trump, quien busca la suya.

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CIUDAD DE BUENOS AIRES (Sin Saco y Sin Corbata).  La Jueza Federal con competencia electoral, María Romilda Servini, habilitó la candidatura presidencial del economista José Luis Espert, dando por tierra con la maniobra más torpe y ridícula que se ha visto para intentar ultrapolarizar la elección de Octubre; una movida desesperada de la Casa Rosada, impulsada por una dura realidad electoral: Nadie sabe cuántos votos tiene y nadie sabe cuántos votos necesita para ganar.

Si bien la maniobra contra José Luis Espert fue impulsada por el macrismo, luego del cierre de alianzas y listas, todas las fuerzas políticas trataron de eliminar listas competitivas dentro o fuera de sus correspondientes alianzas, en un intento por centralizar, lo máximo posible, la pelea, para la canalización del voto hacia las candidaturas centrales, ya sean a nivel nacional, como municipal y provincial (en los casos donde todavía no se eligió Gobernador).

El caso más claro es el Frente de Todos en la Provincia de Buenos Aires que, a nivel municipal, redujo las listas a competir para el segmento “Intendente” de más de 240 a unas 140; pese a que antes ya le habían quitado la oportunidad de participar en una PASO presidencial contra Alberto Fernández (o se habían bajado) Guillermo Moreno, Daniel Scioli, Alberto Rodríguez Saá, Sergio Massa y a Felipe Solá, entre otros.

Otra vez una estrategia planificada por Jaime Durán Barba y Marcos Peña resultó ser equivocada y el kirchnerismo la tomó para convertirla en una ventaja. Se trata de la polarización. Los estrategas electorales de Mauricio Macri apostaron a una batalla agonal contra dos peronismos. De allí el impulso que tuvo “Alternativa Federal” en el “Círculo Rojo”. Pero en el “Instituto Patria” entendieron que era necesario evitar que esta “3ra. vía” tuviera volumen, por eso Cristina Fernández de Kirchner le dio la estocada inicial cuando se bajó de la candidatura presidencial, la siguiente estocada fue cuando colocó a Alberto Fernández en su lugar y, el toque final, fue cuando sumaron a Sergio Massa al kirchnerismo.

El resultado de la estrategia equivocada de Marcos Peña y Jaime Durán Barba es que, hoy, ninguna encuesta le otorga ventaja clara a la fórmula Mauricio Macri – Miguel Ángel Pichetto; al contrario, son varios los estudios que señalan desde un triunfo menos que tibio en las Generales hasta una derrota amplia en el Balotaje. Así, el “fantasma” de una derrota del macrismo en 1ra. Vuelta se ha convertido en una posibilidad real y con grandes chances de concretarse, lo que está llevando al asesor ecuatoriano y al Jefe de Campaña del macrismo a cometer errores.

Por ejemplo, sumar a Miguel Ángel Pichetto tuvo un efecto positivo en las encuestas en el corto plazo, aún no queda en claro si fue una medida “sumavotos” o “piantavotos”; lo mismo que avanzar contra José Luis Espert, generando un rechazo en potenciales o ex votantes macristas, que ahora se niegan a apoyar a “Juntos por el Cambio” en un virtual balotaje. Las PASO ayudarán a revelar ambos misterios.

Lo mismo puede decirse del kirchnerismo. Hoy, nadie tiene en claro cuánto voto suma el ingreso de Sergio Massa. Los análisis hablan de entre 9 y 2 puntos porcentuales. Es cierto que en una elección que puede llegarse a definir en 1ra. Vuelta cada voto cuenta, pero el disgusto que generó el espacio que se le otorgó al massismo en las listas y la decisión de Cristina Fernández de Kirchner de (casi) tomar el control del armado de las listas del “Frente con Todos”; despiertan dudas sobre el efecto a nivel territorial que puede llegar a tener esta doble alquimia electoral, dado que muchos gobernadores y “Barones del Conurbano” amenazan con no hacer campaña para “Los Fernández”.

CFK no tiene en cuenta este tipo de argumentos porque ella sabe que quien mide en los territorios es ella, no los intendentes. Los números son muy concretos: se cuelgan de CFK, se afirma en el Instituto Patria. Si las amenazas fueran cumplidas, quizás Axel Kicillof nunca hubiera sido precandidato a gobernador, agregan.

El kirchnerismo ha hecho todo lo posible para que gobernadores y “Barones del Conurbano” apoyen y cuiden los votos de “Los Fernández”. Por ejemplo, les aseguró la reelección a ambos colectivos políticos, eliminando todas las listas competitivas internas que se presentaron, salvo en algunos casos particulares. El costo que pagarán líderes provinciales y municipales por conservar sus cargos será tener menor poder en sus respectivas Legislaturas y Consejos Deliberantes, pero eso es algo que podrá tener efectos políticos diversos, según el resultado de la elección presidencial.

Por el contrario, Marcos Peña había “ordenado” que sólo debían haber listas de unidad en provincias y municipios. El resultado de la pésima implementación de la estrategia, de la irresoluta negociación con el radicalismo y de la merma en imagen positiva e intención de voto fue que habrá PASO en “Juntos por el Cambio” en una decena de provincias y en 26 municipios de la Provincia de Buenos Aires; y eso consecuencia de ingentes negociaciones que llevaron adelante esta semana Rogelio Frigerio, a nivel nacional; y Federico Salvai, a nivel bonaerense. En el resto del país se viven situaciones similares, confirmando otro fracaso del peñismo.

Ahora, la apuesta es clara: el kirchnerismo hará un esfuerzo enorme para ganar en 1ra. Vuelta y, el oficialismo buscará jugar su suerte en el balotaje, lo mismo que hicieron en 2015, con la diferencia que hace 3 años y medio nunca creyeron que fueran a ganar, mientras que ahora temen perder.

¿Está preparado el Gobierno para esta elección?

La cantidad de errores cometidos por Marcos Peña y Jaime Durán Barba desde Noviembre del 2017 hasta ahora es inmensa.

Ambos parecen desconocer la realidad territorial. Diseñan estrategia desde el PowerPoint o desde un Excel y no parecen comprender el impacto que tiene en los votantes el fracaso económico del “modelo” aplicado por el macrismo, en su sed de “hacer lo que hay que hacer”.

Incluso, no parecen entender que armar una campaña desde la derrota y en medio de una crisis ha sido una de las claves del éxito electoral del peronismo en los casos de Carlos Saúl Menem (1989) y Néstor Kirchner (2003).

En 1989, el peronismo venía arrastrando los efectos de la derrota electoral de 1983 y enfrentó a un radicalismo que había fracaso en el terreno económico.

En 2003, lo mismo, el peronismo venía de la derrota electoral de 1999 y enfrentó a un radicalismo que había fracaso en el terreno económico.

Ahora, el kircherismo viene de las derrotas de 2015 y 2017 y pelea la elección en medio de una crisis económica de una fuerza política que se apoya en la estructura territorial radical.

Por eso el kirchnerismo se mueve “cómodo” en la actual campaña electoral, pese a no tener asegurado aún el triunfo electoral.

Por un lado, el discurso populista y distribucionista encaja perfectamente con las demandas de los ciudadanos más golpeados por la crisis.

Además, a estas alturas, los problemas causados por el macrismo, a nivel de economías personal y familiar, han potenciado la sensación de que “con el kirchnerismo estábamos mejor”. El resto, es esperar los votos.

Incluso, Alberto Fernández se puede dar el lujo de adelantar muchas de las medidas que tomará, como la declaración del default de la deuda (con palabras diplomáticas), por lo menos con el Fondo Monetario Internacional, tal como les adelantó a los técnicos que vinieron a la Argentina para escucharlo. Si hasta los culpó de violar la normativa del organismo internacional al prestarle a Mauricio Macri para que financie la salida de capitales....

Pero el problema no es Alberto Fernández hablando de sus medidas económicas o Roberto Lavagna diciendo que todo está mal. Lo grave es que el Gobierno de Mauricio Macri no tiene discurso económico.

El único concepto que circula es “vamos a hacer lo mismo, pero más rápido” no indica nada. Sostener que con Miguel Ángel Pichetto como VicePresidente de la Nación será más “sencillo” negociar las tres grandes reformas pendientes (Fiscal, Laboral y Previsional) no implica un plan económico y tampoco tiene asidero con esa potencial realidad, dado que en caso de ser reelecto el Presidente de la Nación, sus bancadas en el Senado y en Diputados no van a ser mucho más importantes que las actuales.

** ¿De dónde van a salir los votos adicionales?

** ¿Del peronismo?

En estos años, no se consiguieron.

Es cierto que falta algo más de un mes para las PASO, pero así como Alberto Fernández comienza a vender “esperanza”, Mauricio Macri debería hace lo mismo. Sin embargo, la propaganda estatal parece concentrada en  inauguraciones o a relatar la larga lista de obras realizadas en estos 3 años y medio. Sin embargo, esas obras no le sirvieron de mucho a los candidatos radicales que compitieron en las elecciones provinciales desdobladas, dado que salvo en los casos de Jujuy y Corrientes, perdieron.

La experiencia recogida en las votaciones en Neuquén, Río Negro, La Pampa, Entre Ríos, Córdoba, Santa Fe, Tierra del Fuego, Chubut, San Juan, Misiones, Tucumán, Formosa y San Luis son muy importantes. Es cierto que los oficialismos se impusieron en todos los casos (incluso en Jujuy y Corrientes), salvo en Tierra del Fuego y Santa Fe, pero sumando el total de votaciones, los candidatos al ahora “Junto Somos el Cambio” sacaron 675.000 votos menos. Por efecto de las obras realizadas: ¿No deberían haber crecido algo en vez de perderlos?

Qué el Gobierno de Mauricio Macri no haya aumentado los votos y, ahora, no haya podido evitar las PASO en una decena de provincias,

** ¿No habla mal del pésimo trabajo territorial que hizo el macrismo estos años?

** ¿Cómo va a revertirse esto en poco más de un mes para las Primarias y tres meses para las elecciones Generales?

No todo se puede dejar en manos de una supuesta reactivación o inyectando “anabólicos” al consumo.

Esta semana, el Gobierno va a hacer una fuerte apuesta a usar electoralmente el acuerdo firmado entre el Mercosur y la Unión Europea. Por ahora, recogió del “Círculo Rojo” pocos aplausos entusiasta y varias felicitaciones con reparo.

Pero el kirchnerismo se prepara a responder declamando todos los problemas que puede causar sobre las Pymes, las industrias del calzado y textiles, la alimentación.

Sin embargo, el esfuerzo de ambos, no tendrá casi efecto en los votantes, dado que cada uno, en el fondo, le hablará al segmento del electorado que ya hoy los vota. Por ahora, no aparece ningún tema o hecho que haga caer la moneda hacia una de las caras. Ambos siguen sin saber cuál será su suerte.