OPINIÓN

"No somos destituyentes"

A continuación, la carta de un UR a la presidente Cristina Fernández para "colaborar en la corrección de ciertas faltas de exactitud en sus discursos".

Sr. Director:

Ruego a usted la publicación de esta carta a Sra. Presidente, ante la imposibilidad de comunicarme con ella por otros medios.

“Me dirijo a usted a efectos de colaborar en la corrección de ciertas faltas de exactitud en sus discursos. Usted nos confunde con algún otro habitante de estas tierras cuando en sus habituales monólogos, ya cotidianos, nos quiere retar y agredir por pensar en una forma diferente a la suya. Nosotros somos los que opinamos tal como se hace en una República. Simplemente opinamos en una forma diferente. No somos destituyentes, no queremos destituir a nadie. No somos enemigos de la República, sólo podemos, y así lo intentamos, ser defensores de una forma de ser libres, que es como nacimos y nadie va a venir a decirnos cómo pensar y sentir mientras cumplimos y respetamos la Constitución y las leyes. Eso ocurre en las novelas tal como en “1984”, recuerda? Y pensar que cada día la vemos como menos perteneciente al género de “ficción”.

También nos califica (o descalifica) con aquello de “derechas e izquierdas”, en lo cual refleja un inconfundible tono peyorativo, pero no puede evitar ser algo desactualizado. Hay formas de gobierno que algunos insisten en clasificar en esos términos, pero no dan en la verdadera tecla. Se trata de querer la República, la forma Republicana, la forma de vivir libres, la forma de vivir en democracia. Recuerda cómo se estudiaba ese tema y alguna vez se vivió?

Entonces sus palabras lastiman, duelen y ofenden. Y ya que de palabras suyas hablamos, le pido que comprenda que yo también tengo las mías. Una de ellas alude a su trabajo temporario como mandataria, es el régimen que nos gobierna, o mejor dicho nos manda, y según el Diccionario de la Real Academia y los textos de teoría política lo definen, y no contiene ningún tono peyorativo. Así ocurre también cuando veo a su desempeño como calificable de totalitario (“…concentra la totalidad de los poderes estatales en manos de un grupo o partido...”) O más aún, como una dictadura (“…gobierno que en un país impone su autoridad violando la legislación anteriormente vigente”). Y usted sabe que es así.

En fin, señora, quería hacerle llegar esas correcciones que no tienen nada de impertinentes, porque después de todo el boato y el triunfalismo con el que se rodea, usted y yo sabemos que su trabajo temporario es nada menos que el de Mandataria, y uno es mandante aún cuando a pesar de la edad que me eximiría de hacerlo, voté. Y Voté no como  habitante obligado si no como nada menos que Ciudadano. Y por eso le escribo lo que pienso, sin pensar en faltar el respeto ni a su investidura ni a la mía, que como ya dije y ahora repito, es la de Ciudadano.”


CARLOS LEFEVRE
DNI 5.166.449