La caída de Mariotto: ¿Cristina le soltó la mano?
La reciente decisión de Cristina Fernández de elegir a Martín Sabatella para que dirija Afsca significó un duro golpe para Gabriel Mariotto, quien prácticamente perdió todo su poder. El 'doble juego' del mariottismo y el repentino acercamiento a Daniel Scioli serían algunos de los motivos por los cuales la Presidente estaría 'castigando' al vicegobernador bonaerense.
18 de septiembre de 2012 - 14:04
CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24) El vicegobernador bonaerense Gabriel Mariotto sufrió una dura embestida ya que, tal como informó ayer (17/09) Urgente24, perdió totalmente el control de la Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual (Afsca), el eje de su armado político. Pero no sólo eso: también perdió el respaldo de la Casa Rosada.
Cabe destacar que el diputado nacional Martín Sabbatella fue el reemplazo elegido por Cristina Fernández para Santiago Diego Aragón, hombre de Mariotto. Previamente, Aragón ya había perdido influencia a manos de La Cámpora (ver nota relacionada).
Recordemos que Mariotto condujo el Comfer como interventor y desde allí comandó la redacción de la llamada 'Ley de Medios'. Aragón quedó en la presidencia pero la agrupación de Máximo Kirchner luego nominó allí a su dirigente Ignacio Saavedra, anteriormente a cargo de la subgerencia de noticias del estatal Canal 7. Desde ese día, Aragón no podía firmar nada sin la conformidad de Saavedra, lo que redujo su poder de decisión.
Como si esto fuera poco, en febrero pasado Mariotto también sufrió la salida de Martín García de la dirección de la agencia oficial de noticias Télam. El Gobierno le quitó su aval al periodista, que había desembarcado allí gracias a Mariotto, tras varios escándalos, y el propio vicegobernador lo acobijó como asesor en la presidencia del Senado bonaerense.
Según algunas versiones periodísticas, a Cristina le habría molestado un doble juego que estaba realizando el mariottismo: si bien por un lado negaban su interés de hablar con los grandes medios, en especial con Clarín, el máximo enemigo K, por otro negociaban por debajo breves recuadros en el diario de los Noble, asegura La Política Online.
Otro de los gestos de Mariotto que habría generado malestar en la Rosada fue su aparente acercamiento y cese en la embestida contra Daniel Scioli -de quien se había distanciado meses atrás en sintonía con el Gobierno nacional-, luego del escándalo en que terminó la aprobación de un impuestazo en la Legislatura (ver notas relacionadas).
Cabe recordar que en ese momento los referentes de La Cámpora terminaron salpicados por sospechas de sobornos y Mariotto sufrió el repudio del kirchnerismo -que habría incluido a la propia Presidente- tras asegurar en una entrevista que circulaban valijas en el Senado como intercambio por aprobar leyes.
Desde entonces Mariotto habría cambiado su actitud respecto a Scioli, actitud que también se evidenció en el dictamen final de la Comisión Candela, una instancia creada en el Senado para determinar responsabilidades sobre la investigación por el crimen de la niña Candela Sol Rodríguez.
[ pagebreak ]
El informe, impulsado por el propio Marrioto, cargó muy duro sobre la cúpula de la policía de la provincia de Buenos Aires pero no hubo mención directa hacia el Gobernador, ni hacia el ministro de Justicia y Seguridad, Ricardo Casal. De hecho, se reemplazaron los nombres de Scioli y Casal por el término “políticos” para afirmar que éstos “arruinaron pruebas” en la escena en que apareció el cuerpo de Candela. Además, se reemplazó el nombre de Casal por “el ministerio de Seguridad” para lanzarle gruesas acusaciones, y pretender así que el dictamen fue “políticamente moderado”.
Sólo hubo una “recomendación” de exonerar al jefe de la Policía que, por otra parte, pareció ir más allá de las atribuciones de la Comisión y de los senadores en su condición de tales.
A esa tibieza en el informe hay que sumarle un dato importante: a último momento se eliminaron del texto algunos párrafos en los que la Comisión le aconsejaba a Daniel Scioli que "asuma la responsabilidad de conducir la Fuerza" librada ahora "al autogobierno policial".
Por otra parte hay que destacar que Mariotto no consiguió que el dictamen fuera firmado por los nueve miembros de la comisión, en la que, aún con mayoría de senadores K, estaban representados el sciolismo y tres bloques opositores en busca de que el trabajo estuviera, justamente, legitimado políticamente. El sciolista De Fazio y el representante del peronismo disidente, Asseff, presentaron sus propios dictámenes. “En primer lugar, porque no me dejaron ver el texto final”, dijo De Fazio cuando se le preguntó porqué presentaba un informe propio, informó El Día.
Lo cierto es que todo indica que Mariotto está perdiendo el respaldo de la Casa Rosada. Y así se lo está haciendo saber Cristina Fernández, al quitarle cada vez más poder.
En los últimos días el vicegobernador ha mantenido un perfil más bajo, pero ayer hizo declaraciones a Am Provincia en las que se refirió al 'cacerolazo' y buscó elogiar al Gobierno nacional.
Mariotto descartó la realización de una contramarcha, al igual que lo hizo el diputado provincial del kirchnerismo, Fernando Navarro (aunque el secretario de Cultura Jorge Coscia habló ayer de "tomar las calles", ver nota relacionada), y aseguró que “hay sectores que quieren priorizar lo individual sobre lo colectivo y defender sus intereses de forma mezquina”.
[ pagebreak ]
En este sentido, afirmó que “las medidas que se toman son para conservar y priorizar los intereses de los argentinos y las medidas que se toman para defender el trabajo argentino y ponerle valor agregado al modelo de argentina industrial sólo afectan a sectores que se miran el ombligo”.
Aseguró que “por eso nuestro pueblo sensible y trabajador sabe que este proyecto garantiza una Argentina para todos”.
Por último, el vicegobernador señaló que “cada medida que tome este gobierno son medidas populares, no son impopulares, son de una construcción colectiva en defensa del trabajo argentino”.







