El ex presidente de Haití, Jean-Bertrand Aristide, se encontraba el martes recluido bajo custodia de soldados en una casa campestre al noreste de la capital de Jamaica, y la Casa Blanca dijo que su presencia en ese país era contraproducente.
Aristide sigue en Jamaica y USA está que vuela
Muy mal le ha caido a la Casa Blanca la decisión de Jean B. Aristide de dejar su exilio centroafricano para ubicarse en la isla de Jamaica, a tiro de piedra de Haití.
Aristide llegó el lunes a Jamaica, dos semanas después de su salida de Haití hacia la República Centroafricana en medio de una revuelta armada y presiones de Washington DC y París para que renunciara.
La Casa Blanca criticó el martes la presencia de Aristide en Jamaica.
"Nuestra opinión es que esto seguramente no ayudará al avance de Haití," dijo el portavoz Scott McClellan.
Al nuevo gobierno haitiano le preocupa que la visita de Aristide a Jamaica pueda causar más inestabilidad. Algunos seguidores del ex Presidente, que lo consideran un defensor de los pobres, esperan que su presencia a sólo 185 kilómetros de las costas de Haití pueda crear el escenario para su regreso.
Durante su exilio en la República Centroafricana, Aristide insistió en que seguía siendo el Presidente haitiano, que nunca renunció y que si hay alguna misiva es apócrifa, y dijo que fue secuestrado por fuerzas estadounidenses. Washington DC ha rechazado esa afirmación aunque en general la credibilidad de USA hoy día en estas cuestiones es menos que baja.
En entrevista con el diario The Washington Post publicada el martes, Aristide insistió en que todavía es presidente, reiteró su afirmación de que fue víctima de un "golpe" de USA y que esperaba que sus seguidores se consolaran al tenerlo cerca.
Esa posición es lo que preocupa al nuevo primer ministro haitiano, Gerard Latortue, elegido la semana pasada por un consejo de "sabios" haitianos (U24 pide respeto a los Usuarios Registrados por utilizar esa palabra aplicada a los hombres del vudú), quien trata de formar un nuevo gobierno en medio del descontento de los partidarios de Aristide, muchos de ellos de los barrios más pobres.
Latortue dijo el lunes que estaba llamando a consultas al embajador de Haití en Jamaica.
El gobierno del primer ministro jamaicano, P.J. Patterson, ha dicho que la visita de Aristide, que se espera no dure más de 10 semanas, está dirigida a permitir que el ex presidente y su esposa puedan ver a sus dos hijos pequeños, que habían permanecido en USA.
El gobierno de Jamaica ha dicho que no permitirá que Aristide use la isla de 2,7 millones de personas como plataforma para tratar de regresar al poder.









