ALIMENTO PARA EL CRECIMIENTO

Nueva “fiebre de oro negro” en el oeste salvaje de China

Traducimos para nuestros lectores el post de Harold Thibualt para Worldcrunch que fue publicado en Le Monde y ayer (23/05) fue una de las notas más leídas en la versión online de la revista Time.

CIUDAD DE PARÍS (Worldcrunch). De pie, delante de un camión detenido en el medio del desierto, 2 trabajadores con overoles rojos bombean agua de un pozo petrolero antes de instalar una torre nueva. El paisaje se asemeja al que se podría encontrar en la Luna. En el horizonte se perfila la ciudad de Karamay, una próspera y bondadosa ciudad al noroeste de China que ha crecido exponencialmente en los últimos años.

"Aquí todo el mundo trabaja con el petróleo, ya sea directamente o en un servicio vinculado a el", dice uno de los trabajadores. Hace 8 o 10 años, Karamay, en el corazón de la región autónoma de Xinjiang, era una parada sin rostro en el camino a ninguna parte. Ahora es difícil encontrar un banco, hotel, o un autobús que no lleve el logotipo de Petrochina. La sede local de la compañía se encuentra orgullosamente a la entrada de la ciudad, y es más grande que la del Partido Comunista. Entre el 85% y 90% de la economía de la ciudad está directamente vinculada al oro negro.

Aquí y allá, el chorreante petróleo forma charcos en el suelo. La historia cuenta que allá por la década de los 40´s, un anciano uigur llamado Salimuhu descubrió el misterioso "aceite negro" que daría a esa ciudad su nombre, así como le proporcionaría calor y luz. Se apresuró en transportar el líquido en la parte posterior de su burro. El primer pozo petrolero del país -gestionado directamente por Beijing- fue inaugurado 10 años más tarde.

El crecimiento del consumo de energía de China ha acelerado los tiempos. El 12/05 el órgano de planificación económica del Gobierno anunció la suspensión de las exportaciones de diesel de China y el "control estricto" de las ventas externas de otros derivados de la producción y refinación del petróleo. Con el precio del barril de petróleo tocando los US$ 100, la Comisión Nacional de Desarrollo y Reforma pidió a los 3 grandes productores de China (Petrochina, Sinopec y China National Offshore Oil Company) que "garanticen la plena capacidad operativa", con el fin de "mantener la estabilidad social y apoyar el crecimiento económico".

En 1993, China se convirtió en un importador neto de petróleo. Pero el país sigue exportando derivados del petróleo refinado a Vietnam, Japón y Singapur, así como también a algunos países occidentales.

Este apetito se nota en la "ciudad del oro negro", donde las maquinas bombean a lo largo de todo lo que el ojo puede ver. En febrero, Petrochina anunció un aumento de la producción en el yacimiento petrolero de Karamay que, en sólo 2 meses, ha pasado de las 25.870 toneladas a las 29.000 toneladas por día. El yacimiento de petróleo más importante al oeste del país produjo cerca de 11 millones de toneladas de crudo el año pasado. En 2011, Petrochina comenzó la explotación de las reservas de petróleo local de crudo pesado, cuya densidad hace que el transporte y el refinado sean más caros.

Las reservas encontradas en Xinjiang explican, en parte, el interés de Beijing por la región, donde las tensiones étnicas entre los migrantes Hans y los Uigures están a la orden del día e incluso ha llevado a sangrientas confrontaciones en Urumqi (capital de Xinjiang) en julio de 2009. En Karamay la ecuación es más sencilla debido a que tres cuartas partes de la población son migrantes Hans, empleados por Petrochina. Los uigures dicen que sólo podrán ser contratados si pueden hablar chino mandarín. Sin embargo, las 2 comunidades rara vez se mezclan.

El profesor Gou Haitao, un investigador de la Universidad China del Petróleo, explica que Xinjiang es crucial para la estrategia energética del país. Un oleoducto conecta la región con Kazajstán antes de que el petróleo importado de Asia Central y el producido en Xinjiang sean entregados a los industriales provincias costeras del este. Los yacimientos petrolíferos más cercanos a estas dinámicas zonas costeras, se están vaciando.

"Al Este, las reservas de oro negro están disminuyendo después de décadas de explotación. El petróleo de Xinjiang ofrece un margen muy real para el desarrollo", dice Guo. "Los altos precios de las importaciones de petróleo son una pesada carga, y China debe cambiar su ritmo de consumo de energía, ser más eficiente, y llegar a un equilibrio con los recursos petroleros disponibles".

En marzo, Beijing aprobó un nuevo plan quinquenal que guiará sus decisiones estratégicas hasta el año 2016, anticipando una reducción de su dependencia histórica del carbón, que (actualmente) proporciona los dos tercios de sus necesidades energéticas, para pasarse más a las energías renovables.

También prevé nuevas inversiones en la industria del petróleo, en particular en el interior de Mongolia y, por supuesto, aquí en Xinjiang.