Mediante un comunicado, la Secretaría de Seguridad Pública federal mexicana (SSP) informó que, gracias a una labor de inteligencia e investigación, se logró ubicar y detener a Carlos Beltrán Leyva, miembro del cártel de los Beltrán Leyva.
Al momento de su arresto, Carlos Beltrán Leyva presentó una licencia de conducir presuntamente emitida por el estado de Sinaloa a nombre de Carlos Gámez Orpineda, la que al ser consultada en el Centro de Inteligencia resultó ser un documento falso.
Al hermano de 'el Barbas' o 'el Jefe de Jefes', quien murió durante un enfrentamiento con marines mexicanos el pasado 16/12, se le encontró 1 pistola tipo escuadra calibre .45, 3 cargadores y 54 cartuchos, así como 3 teléfonos celulares y 31 envoltorios de papel color blanco en cuyo interior había un polvo con características propias de la cocaína.
Un juez federal concedió a la Procuraduría General de la República (PGR) el arraigo por 40 días del hermano de Arturo Beltrán Leyva, quien será investigado por delincuencia organizada, delitos contra la salud, operaciones con recursos de procedencia ilícita (lavado de dinero), portación de arma de fuego y lo que resulte. Buena ocasión para leer el siguiente reporte de Francisco Gómez para El Universal, de Ciudad de México:
Detuvieron a un hermano del Jefe de Jefes (Beltrán Leyva)
El 30/12 fue detenido Carlos Beltrán Leyva pero ha sido el 02/01/2010 cuando se informó esa acción contra uno de los hermanos de Arturo Beltrán Leyva, líder de la organización criminal y quien muriera en un operativo el 16/12. Las autoridades no han explicado porque se tardaron 72 horas en dar a conocer la detención de Carlos, quien fue trasladado a la Ciudad de México.
03 de enero de 2010 - 00:00
Los cárteles de las drogas en México mantienen características de pertenencia en su estructura e ingredientes de regionalismo para mantener sus territorios, mercados y rutas, pero eso no les impide diversificar sus actividades e incursionar en secuestros, piratería, extorsión y venta de protección para mantener a sus ejércitos de sicarios, o encontrar en las drogas sintéticas una nueva oferta y participación en el comercio mundial de los estupefacientes.
Así lo afirmó Martín Barrón, del Instituto Nacional de Ciencias Penales (Inacipe), quien dijo que dos de las características de la mayoría de los cárteles mexicanos son el vínculo familiar que hay dentro de ellos y el sitio de origen, como sucede en las organizaciones que dirigen los hermanos Arellano Félix, los Beltrán Leyva o los Carrillo Fuentes. Con ellos se han fortalecido familias en la dirección de las organizaciones.
Según el especialista, otra constante es el sitio de origen, tal es el caso de La Familia Michoacana y el cártel de Sinaloa, lo mismo que el cártel del Golfo.
Aumentan las drogas sintéticas
Los territorios siguen siendo parte de la identificación de los cárteles que operan en México, pero han diversificado los mercados, pues han pasado de la mariguana y la heroína, a la cocaína, y ahora a la confección de drogas sintéticas.
A este último mercado, asegura Barrón, le han apostado las organizaciones del narcotráfico mexicanas, lo que les ha permitido una expansión más rápida, porque pueden decidir dónde, cuánto y cuándo producir de toda clase de drogas, como ice, cristal, metanfetaminas y otras más.
"Esta diversificación es de suma importancia, porque nos lleva a la globalización", dijo Martín Barrón, quien afirmó que eso llevó a una mayor internacionalización de los cárteles mexicanos, pues requieren tener contactos en diferentes países, rutas de comercio hacia otros continentes y territorios, de tal forma que sus horizontes apuntan también hacia Europa y Asia, lo mismo que África. Además, los mercados y precios de las drogas se han mantenido estables, lo que indica que hay una estabilidad mundial en esa materia.
Ejércitos de sicarios ganan adeptos
Martín Barrón afirmó que una característica muy grave de la evolución del narcotráfico en México es la aparición de los ejércitos de sicarios, que representa un punto de quiebre en la violencia que se vive en el país.
El antecedente se encuentra en el cártel del Golfo, y tiene que ver con la fundación de Los Zetas, y hasta ahora con la irrupción del cártel de La Familia Michoacana, pues vinieron a romper la operación tradicional del narcotráfico en el país, porque si bien los sicarios iniciaron como eliminadores de enemigos del grupo, en una segunda fase se apoderaron de la delincuencia común en algunos estados, y ahora incluso asumieron el mando dentro de los cárteles.
En el cártel de Tijuana, lo mismo que en el de Juárez, explicó el especialista, los sicarios se han dedicado al secuestro y a la extorsión con la autorización de sus jefes, como forma de financiamiento de estos grupos que están adquiriendo cada día mayor fuerza y pueden, incluso, disputar el poder, como sucede ya en el caso de los Arellano Félix, cuya dinastía y poder es retada por un ex colaborador llamado Eduardo o Teodoro Simental, El Teo.
Otro de los aspectos negativos de esta evolución del narco es la participación cada vez mayor de jóvenes, especialmente mujeres, en las filas criminales, afirmó Barrón al explicar que los cambios que se han gestado en la lógica del narcotráfico hacen pensar en un escenario problemático en el que hay que pensar en alternativas urgentes de políticas gubernamentales de abatimiento, pero también sociales y laborales, porque de otra forma no se puede tener éxito contra el crimen organizado.
Así lo afirmó Martín Barrón, del Instituto Nacional de Ciencias Penales (Inacipe), quien dijo que dos de las características de la mayoría de los cárteles mexicanos son el vínculo familiar que hay dentro de ellos y el sitio de origen, como sucede en las organizaciones que dirigen los hermanos Arellano Félix, los Beltrán Leyva o los Carrillo Fuentes. Con ellos se han fortalecido familias en la dirección de las organizaciones.
Según el especialista, otra constante es el sitio de origen, tal es el caso de La Familia Michoacana y el cártel de Sinaloa, lo mismo que el cártel del Golfo.
Aumentan las drogas sintéticas
Los territorios siguen siendo parte de la identificación de los cárteles que operan en México, pero han diversificado los mercados, pues han pasado de la mariguana y la heroína, a la cocaína, y ahora a la confección de drogas sintéticas.
A este último mercado, asegura Barrón, le han apostado las organizaciones del narcotráfico mexicanas, lo que les ha permitido una expansión más rápida, porque pueden decidir dónde, cuánto y cuándo producir de toda clase de drogas, como ice, cristal, metanfetaminas y otras más.
"Esta diversificación es de suma importancia, porque nos lleva a la globalización", dijo Martín Barrón, quien afirmó que eso llevó a una mayor internacionalización de los cárteles mexicanos, pues requieren tener contactos en diferentes países, rutas de comercio hacia otros continentes y territorios, de tal forma que sus horizontes apuntan también hacia Europa y Asia, lo mismo que África. Además, los mercados y precios de las drogas se han mantenido estables, lo que indica que hay una estabilidad mundial en esa materia.
Ejércitos de sicarios ganan adeptos
Martín Barrón afirmó que una característica muy grave de la evolución del narcotráfico en México es la aparición de los ejércitos de sicarios, que representa un punto de quiebre en la violencia que se vive en el país.
El antecedente se encuentra en el cártel del Golfo, y tiene que ver con la fundación de Los Zetas, y hasta ahora con la irrupción del cártel de La Familia Michoacana, pues vinieron a romper la operación tradicional del narcotráfico en el país, porque si bien los sicarios iniciaron como eliminadores de enemigos del grupo, en una segunda fase se apoderaron de la delincuencia común en algunos estados, y ahora incluso asumieron el mando dentro de los cárteles.
En el cártel de Tijuana, lo mismo que en el de Juárez, explicó el especialista, los sicarios se han dedicado al secuestro y a la extorsión con la autorización de sus jefes, como forma de financiamiento de estos grupos que están adquiriendo cada día mayor fuerza y pueden, incluso, disputar el poder, como sucede ya en el caso de los Arellano Félix, cuya dinastía y poder es retada por un ex colaborador llamado Eduardo o Teodoro Simental, El Teo.
Otro de los aspectos negativos de esta evolución del narco es la participación cada vez mayor de jóvenes, especialmente mujeres, en las filas criminales, afirmó Barrón al explicar que los cambios que se han gestado en la lógica del narcotráfico hacen pensar en un escenario problemático en el que hay que pensar en alternativas urgentes de políticas gubernamentales de abatimiento, pero también sociales y laborales, porque de otra forma no se puede tener éxito contra el crimen organizado.







