Néstor Kirchner y George Bush se reúnen en el hotel Hermitage, de la ciudad de Mar del Plata:
Bush con Kirchner vs. Bush con Lula: Las diferencias
U24 ofrece a continuación la desgrabación realizada por el Departamento de Estado de USA de las declaraciones de George Bush con Néstor Kirchner y de George Bush con Luiz Inácio Lula da Silva. La 1ra. diferencia es que en el caso de Brasil hay una declaración conjunta que no aparece en el caso de la Argentina. La 2da. diferencia consiste en que la agenda bilateral con Brasil es más extensa que la agenda con la Argentina. La 3ra. diferencia es la siguiente frase expresada por Bush acerca de qué le dijo Lula: "El Presidente dijo, mire, trabajemos juntos en Doha y veamos cómo va eso, y continuaremos trabajando en el Acuerdo de Libre Comercio de las Américas". Éste es el punto que enfatizó Brasil: no hay un No al Alca sino una tregua hasta Doha. Luego, ver el punto 8 de la declaración conjunta: "(...) los Presidentes señalaron la importancia de continuar los esfuerzos para promover la liberalización del comercio y reafirmaron su compromiso al proceso de ALCA, basándose en el marco de Miami, y esperan con interés una reunión hemisférica para reanudar prontamente las negociaciones".
Néstor Kirchner: -Hemos mantenido una reunión importante con el señor presidente de los Estados Unidos. Hemos analizado temas que hacen a la relación bilateral entre Argentina y Estados Unidos. Analizamos la situación de la región. Nos hemos escuchado mutuamente sobre las situaciones internas de cómo están funcionando en este momento nuestros países. Creo que hemos hablado con absoluta sinceridad y claridad con el señor Presidente de los Estados Unidos.
Y realmente como Presidente de la República Argentina quedo satisfecho con la reunión que hemos tenido porque hemos podido acercarle al señor Presidente cuál es el pensamiento nuestro sobre una larga variedad de temas.
En síntesis esto es lo que hemos tratado. Le cedo la palabra al señor Presidente de los Estados Unidos.
George Bush: -Gracias por su hospitalidad. Laura y yo le agradecemos a usted y a la senadora por su cálida bienvenida. Este es mi primer viaje a la Argentina -espero que no sea mi último viaje- sin embargo, esta no es nuestra primera reunión. Esta es nuestra tercera reunión y cada vez que nos hemos reunido, me ha impresionado su franqueza, su pasión por el pueblo de este bello país.
Y como hablamos. desde la primera vez que nos reunimos hasta ahora, la economía ha cambiado bastante drásticamente, gracias a las sabias decisiones que ha tomado. Entonces, felicitaciones por tratar con circunstancias difíciles y tomar decisiones que han mejorado la vida de su pueblo.
No es necesario decir, el Presidente ha sido muy firme con respecto a su idea que el Fondo Monetario Internacional debe tener una actitud diferente con Argentina. Ha sido una persona bastante clara con respecto a la reforma. He escuchado detenidamente sus puntos de vista. Me complació que Estados Unidos fuese útil con el Fondo durante el periodo inicial de su Presidencia, y le sugerí que su trayectoria es tal que ahora puede presentar su caso ante el Fondo de manera mucho más enérgica. Y, entonces, agradezco la conversación allá y le agradezco su franqueza.
También quiero darle las gracias, señor Presidente, por enviar a los Cascos Blancos. Fueron personas que vinieron, especialistas en la salud, que ayudaron a alguna de nuestra gente tras la devastación causada por los huracanes Katrina y Rita. Fue un gesto de enorme amistad. Y el pueblo estadounidense está agradecido. El pueblo estadounidense está agradecido por las contribuciones que los argentinos han hecho a nuestro país. Me explico, tenemos todo tipo de gente en los Estados Unidos. Ginobili. No sé si han escuchado hablar de Manu Ginobili. (Risas). Hizo una contribución vital al equipo del baloncesto del estado en que vivo. Pero también es un buen embajador de su país y las personas de origen argentino han contribuido muchísimo a los Estados Unidos, y estamos agradecidos por ello.
Tuvimos una buena discusión sobre una variedad de temas, como dijo el Presidente. Argentina y Estados Unidos tienen mucho en común. Los dos creemos en el estado de derecho. Los dos creemos en los derechos de las minorías. Ambos creemos en la prensa libre. Creemos en la libertad de culto. Ambos comprendemos que las instituciones son importantes para mejorar la situación del pueblo, las instituciones democráticas. En algunas ocasiones, dichas instituciones han sido atacadas en nuestros dos países, y es importante que, como líderes de nuestros países, líderes electos, que adoptemos una postura y defendamos dichas instituciones.
Y, entonces, señor Presidente, gracias por ese diálogo y gracias por esa discusión. El Presidente me recordó que la participación de los Estados Unidos en la región puede ser constructiva y positiva, y estoy de acuerdo. Y yo le recordé que la mejor participación que puede suceder es cuando los países toman decisiones sensatas para atraer la inversión; que haya coherencia en las leyes, con lo cual él concuerda; que se cumpla con los contratos; que cuando una persona hace una inversión, que no existe la certeza del éxito, pero que haya la certeza de que las reglas no cambiarán; que cuando un gobierno combate la corrupción, ese gobierno envía una señal a los inversionistas, grandes y pequeños, que éste es un buen lugar para asumir riesgos.
También le recordé al Presidente que no estaríamos teniendo esta discusión si nuestras respectivas economías no fuesen fuertes. Y la economía de los Estados Unidos es fuerte. Es saludable. Hemos superado serios desafíos recientemente. Pero el clima de inversión en los Estados Unidos, las disposiciones para que la gente invierta son buenos. Y el hecho que Argentina esté recibiendo inversión extranjera es positivo, muestra que en el país se están tomando decisiones sensatas.
Vamos a hablar sobre puestos de trabajo posteriormente, y ese es un tema importante. Hablamos de la necesidad de garantizar que los sistemas educativos sean buenos y enérgicos para asegurar que la gente aproveche las oportunidades cuando surjan.
Me complació que el Presidente hablase sobre un programa educativo muy ambicioso, en términos de aumentar el gasto, el porcentaje del PIB, creo que dijo para el 2010, que será un aumento significativo. Eso es sensato. Eso se denomina liderazgo. Y me parece que en esta cumbre, que si uno cree en los valores de los que hablamos y si sabe cómo tomar decisiones racionales, debemos compartir esos conceptos con otros países. Y es por eso que me complace estar aquí. Esta es una oportunidad de afirmar de manera positiva nuestra creencia en la democracia, en los derechos humanos y la dignidad humana.
Y, entonces, deseo darle las gracias por ser tan buen anfitrión. No es fácil ser anfitrión de todos estos países. En particular, no es fácil, tal vez, ser anfitrión mío. (Risas.) Pero gracias por hacerlo; está haciendo muy buen trabajo. (Risas.) Espero con ansias. espero con ansias nuestras reuniones, espero con ansias el evento cultural de esta noche y he estado esperando con ansias nuestra discusión; fue buena.
Señor Presidente, muchísimas gracias. Es un honor estar aquí. (Aplausos.)
Néstor Kirchner: -Le agradecemos profundamente vuestra presencia. Es bueno reiterar que tuvimos una reunión muy clara, sincera, cruda. Hablamos con claridad de los pensamientos que tenemos. Y como Presidente argentino me voy satisfecho de esta reunión que he tenido con el señor Presidente de Estados Unidos porque no fue una reunión donde se buscó la placidez sino que se buscó la verdad; cada uno desde su verdad relativa dijo lo que pensaba. Así que muchísimas gracias y les agradezco profundamente vuestra presencia.
Hora: 11:14 AM
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Luiz Inácio Lula da Silva se reúne con George Bush en Granja do Torto:
Luiz Inácio Lula da Silva: -Su excelencia, George Bush, presidente de los Estados Unidos de Norteamérica, y señora Laura Bush; mi querida esposa, Marisa Leticia Lula da Silva; damas y caballeros; miembros de las delegaciones de Estados Unidos y Brasil; periodistas de Brasil y periodistas de los Estados Unidos y periodistas de otros países que también están presentes: La presencia del Presidente Bush aquí con nosotros expresa en un grado muy alto la intensificación de los diálogos entre nuestros gobiernos.
En diciembre del 2002, cuando asumí el mando, el Presidente Bush tuvo la bondad de recibirme en la Casa Blanca. En junio del 2003, estuve con él nuevamente en una importante reunión de trabajo en Washington. Tuvimos varias reuniones también en congresos internacionales durante los casi tres años que he estado en el gobierno. Hemos intercambiado cartas y hablamos varias veces por teléfono. La visita de hoy es una oportunidad privilegiada de que tratemos muchos asuntos en nuestras relaciones bilaterales, como también asuntos regionales y mundiales en los cuales podemos colaborar.
Deseo expresar públicamente unas cuantas consideraciones sobre las relaciones entre Estados Unidos y Brasil en el marco más general de nuestra política exterior. He dicho, a menudo, que nuestra política exterior no es solamente una manera de proyectar a Brasil al resto del mundo; también es un elemento fundamental del proyecto de desarrollo de nuestra nación.
Durante estos 34 meses de mi gobierno, hemos trabajado muy arduamente para acercarnos más a nuestros hermanos sudamericanos. Hemos intensificado las relaciones bilaterales con todos los países en la región. Hemos ampliado y reforzado el Mercosur. Hemos creado la Comunidad Sudamericana de Naciones. Hemos mantenido relaciones excelentes con los países del Caribe, como también de Centroamérica y Norteamérica. Hemos promovido políticas muy activas en África, un continente que he visitado varias veces, y he ido a 14 países. Nuestro país tiene la segunda población negra del mundo, y tenemos una deuda histórica con el continente africano.
Brasil también ha hecho una apertura hacia el mundo árabe, el resultado principal de la cual ha sido la cumbre entre los países sudamericanos y árabes. Afianzamos nuestras relaciones con importantes países emergentes, como China, India, Rusia, Corea y Sudáfrica.
No hemos dejado de abrir fronteras nuevas. Los resultados de esa apertura han sido un aumento sin precedente de nuestro comercio exterior, la atracción de inversiones nuevas y la internacionalización de nuestras propias empresas. Pero la búsqueda de nuevos horizontes no ha perjudicado nuestras relaciones con importantes países desarrollados, como la Unión Europea, Japón, y obviamente, Estados Unidos de Norteamérica.
Cuando se me eligió Presidente, había quienes preveían el deterioro de las relaciones entre Brasil y Estados Unidos. Estaban muy equivocados. Al contrario; nuestras relaciones ahora pasan por uno de sus mejores momentos de la historia. Las relaciones económicas y comerciales han crecido mucho, y nuestro diálogo político ha mejorado muchísimo de calidad. Nosotros, Estados Unidos y Brasil, comprendemos nuestra importancia económica y política, como también las responsabilidades que implican. Defendemos nuestros intereses nacionales y nuestros valores políticos generales. Nuestro respeto por nosotros mismos fortalece nuestro respeto mutuo. Cuando cada país valora su propia soberanía, también podemos respetar la soberanía de los otros países.
Las discrepancias comprensibles y los puntos de vista sobre asuntos de los planes de trabajo, tanto regionales como mundiales, se han tratado con franqueza, sin sorpresas ni confrontaciones. Deseo reconocer la manera en que el Presidente Bush, su secretaria de Estado y otros funcionarios de alto rango del gobierno de los Estados Unidos han contribuido a hacer este ambiente de relaciones cordiales aun mejor.
Señor Presidente, nuestros pueblos comparten perspectivas compartidas en asuntos absolutamente fundamentales, tales como la defensa de la democracia, la propagación de la libertad y el respeto de los derechos humanos. Hemos dialogado sobre temas cruciales para dos naciones que están comprometidas a los desafíos de la paz y la globalización. La seguridad internacional, la ayuda para el desarrollo, el equilibrio de las normas comerciales y la reforma del sistema multilateral en las Naciones Unidas, en particular, han estado al centro de nuestras conversaciones. Hemos sabido cómo destacar nuestras afinidades. Somos dos grandes democracias multiétnicas, con el deseo de cooperar para promover la ciudadanía plena y combatir todo tipo de discriminación.
La presencia de una gran comunidad brasilera en los Estados Unidos enriquece la tradición de contacto mutuo y la admiración entre nuestras sociedades. El diálogo fructífero entre nuestras autoridades inmigratorias será fundamental para garantizar el tratamiento justo y equitativo de aquéllos que son los verdaderos puentes entre nuestros países.
También hablamos muchísimo sobre lo que podíamos hacer para promover el progreso y el bienestar de otros países. Estamos trabajando arduamente a favor del desarrollo, particularmente en África. En Haití, donde Brasil dirige la misión de estabilización de la ONU, hemos colaborado en programas de emergencia en los campos de la salud y la salubridad básica. Estamos involucrados en lograr el éxito pleno de las elecciones nacionales que llevarán a la normalidad, en términos políticos, y el retorno del desarrollo económico y social de Haití. También es importante que la ayuda económica que se le ha prometido a Haití llegue rápidamente.
El Presidente Bush y yo tenemos la misma visión optimista sobre nuestras relaciones bilaterales. Ha habido muchos avances tras nuestra primera reunión en el 2003. Los grupos de trabajo que creamos sobre el crecimiento, la agricultura y energía han producido resultados significativos. Y ahora hemos decidido avanzar en otros campos estratégicos. Comenzaremos la cooperación de alto nivel en las ciencias y la tecnología, e intensificaremos nuestras alianzas educativas en campos tales como la biodiversidad y agricultura. En el campo de la salud, abriremos nuevos frentes para la cooperación para combatir las enfermedades tales como la malaria, tuberculosis, SIDA y las amenazas como la pandemia de la fiebre aviar.
Nuestra sociedad se fundamenta en una base económica sólida. Estados Unidos es el mayor socio individual de Brasil como el mayor mercado para nuestras exportaciones y nuestra principal fuente de inversión extranjera directa. Nuestro intercambio ha aumentado a un ritmo de 7% al año. En tan solo el 2004, recibimos US$ 4.000 millones en inversiones de los Estados Unidos.
Participamos en conversaciones calmadas y maduras sobre asuntos específicos que siempre surgen como parte de cualquier sociedad de esta escala, es una escala como esta. Estamos dedicados a negociar la eliminación de barreras injustificadas a nuestro comercio bilateral, y estamos trabajando con el mismo espíritu para lograr discusiones multilaterales sobre la economía y el comercio.
La conclusión exitosa de la Rueda de Doha para fines del 2006 es una prioridad para los Estados Unidos, en la misma medida que lo es para Brasil. Concordamos que la reducción, con vistas a la eliminación, de subsidios agrícolas será una clave para el equilibrio en esa rueda. Le agradezco al Presidente Bush por sus palabras de apoyo a la determinación de Brasil de contribuir al desarrollo y la estabilidad en nuestra región.
Es por todos estos motivos que nos complace mucho ver la voluntad de los Estados Unidos de incluir a Brasil entre los países con quien Estados Unidos tiene un diálogo estratégico y privilegiado. Presidente Bush, lo que dejamos para la historia es más que nuestras decisiones inmediatas. Lo que realmente importa son estas iniciativas que toman en cuenta a las generaciones futuras, como también la necesidad de que les hagamos frente y superemos los principales desafíos de nuestros tiempos. La política exterior de Brasil transciende a los gobiernos.
A la vez que defendemos nuestros intereses nacionales, vamos en pos valores democráticos importantes en el entorno internacional. En ese sentido, insisto una vez más que las relaciones entre los Estados Unidos y Brasil son fundamentales, y su mejora es un legado que debemos dejar para los que vienen detrás de nosotros.
Muchísimas gracias. (Aplausos.)
George Bush: -Señor Presidente, muchísimas gracias. A Laura y a mí nos complace estar aquí en nuestra primera visita a Brasil. Mi único pesar es no haber podido viajar por todo su país y ver la gran belleza de Brasil. Es una región espectacular del mundo y deseo agradecerle por su invitación para venir aquí. El Presidente me prometió llevarme de pesca. por supuesto, me dijo, después de ser Presidente. El séquito es un poco grande para ir de pesca mientras sea Presidente.
Pero, señor Presidente, Laura y yo agradecemos la hospitalidad que usted y la señora Marisa me han mostrado. También estamos entusiasmados por una parrillada brasilera tradicional. Me hace acordar de casa.
Permítanme comenzar diciendo que el Presidente está en lo correcto, las relaciones entre Brasil y los Estados Unidos son esenciales y son fuertes. Hemos tenido muchas discusiones constructivas. Recuerdo la primera vez que vino a la Oficina Oval, y estuve muy impresionado por su firme compromiso a su programa para eliminar el hambre del todo. Me pareció no sólo sincero, sino que refleja su profunda compasión por la gente. Y desde entonces, hemos tenido la posibilidad de sentarnos a conversar acerca de asuntos que son importantes no sólo para nuestros respectivos países, sino para el mundo. Y deseo darles las gracias por la relación franca y sincera.
Brasil y Estados Unidos son lugares interesantes, obviamente, pero algo que tenemos en común es que somos un país. Dos países, que son capaces de tratar nuestra diversidad de tal manera que fortalezca nuestra nación. Brasil es un país muy diverso, como lo es Estados Unidos, y son esos valores comunes que los dos tenemos lo que hacen que sea posible que personas de antecedentes diferentes vivan en paz y armonía. Y hablamos sobre esos valores, el Presidente y yo. Es un hombre que cree firmemente en la democracia, como yo, y el estado de derecho y el derecho a la libre expresión y el derecho a una prensa libre y el libre culto. Y deseo darle las gracias por ser un creyente firme y su voluntad de aferrarse firmemente a esos principios.
Somos las dos democracias más grandes del mundo [sic]*. Por lo tanto, tenemos la obligación de trabajar juntos para promover la paz y prosperidad. Comenzamos lo que se llama el Grupo para el Crecimiento, para encontrar maneras de crear posibilidades económicas y potencial en nuestros países respectivos. Debo decir, señor Presidente, estoy impresionado por las reformas económicas que ha puesto en vigor, por los logros que ha alcanzado por medio de la buena política pública para fomentar el crecimiento, no sólo aquí en el país, sino para fomentar las exportaciones.
Nos alienta el aumento de comercio bilateral entre nuestros países. Conocí a algunos empresarios, y estaban hablando sobre cuán importantes son nuestros mercados uno para el otro, y que el comercio es una manera importante de que la gente pueda encontrar trabajo en nuestros países. Y el buen comercio es comercio en que la gente se beneficia en ambos lados del asunto; que debe ser equitativo, debe ser justo, y estoy convencido de que esa es la relación comercial que tenemos de manera bilateral.
Sé que está preocupado por generar empleo, y su país ha hecho una labor magnífica y a la vez mantenido la inflación baja. Y agradezco su entendimiento de que el libre comercio y el comercio equitativo son la manera de ayudar a los ciudadanos de su país. Podemos tener comercio libre y bajo condiciones equitativas sin perder la identidad nacional. Podemos tener comercio libre o equitativo sin penalizar a las pequeñas empresas y empresarios. Y el Presidente trabaja arduamente para asegurar que las oportunidades comerciales a disposición de los ciudadanos de Brasil se hagan de tal manera que exista un espíritu de. exista un espíritu equitativo. Y quiero darle las gracias por su liderazgo al respecto.
Tenemos varias oportunidades para continuar expandiendo el comercio. Creo firmemente que si uno quiere eliminar la pobreza en todo el mundo, la mejor manera de hacerlo es promover la Rueda de Doha de la Organización Mundial de Comercio. Ahora, el Presidente ha dicho muy claramente que es difícil poner la Rueda de Doha en marcha mientras haya países que rehúsan ceder en cuestiones agrícolas. Y lo escuché muy claramente.
Y, entonces, hice una declaración recientemente o una serie de declaraciones que decían que Estados Unidos reducirá los subsidios y los aranceles siempre que recibamos el mismo tratamiento de socios comerciales como Europa. En otras palabras, simplemente, si reducimos los subsidios, nos gustaría muchísimo poder decirles a nuestros agricultores lo mismo que el Presidente quiere decirles a sus agricultores, que hay acceso a los mercados. Y, entonces, hicimos una declaración enérgica sobre hacer que la Rueda de Doha avance, la OMC. Declaramos nuestra intención, y le dije al Presidente que hablaba muy en serio en esa declaración.
Y acordamos colaborar para hacer que la rueda avance. A Brasil le conviene que la OMC avance. Este es un país extenso con grandes recursos y una fuerza laboral que es muy trabajadora, y mientras más productos puedan fabricar los brasileros y vender en el extranjero, mejor. mayores las probabilidades de que su gente pueda encontrar trabajo.
Y, entonces, una de las cosas interesantes que ha salido de esta reunión es un compromiso renovado a trabajar juntos para eliminar la pobreza creando oportunidades por medio del comercio internacional que sean justas. que sean justas para el pueblo de Brasil, y justas para el pueblo de los Estados Unidos.
Y en esos términos, continuamos nuestras discusiones que estaban teniendo lugar en Argentina. Existe una oportunidad de promover el comercio, y acordamos hablar sobre eso y sobre la mejor manera de colaborar, por ejemplo, para poder competir con países como China o India. Nos conviene colaborar en el plan comercial. Lo llamo el Free Trade Agreement of the Americas; ustedes se refieren a él como ALCA. El Presidente dijo, mire, trabajemos juntos en Doha y veamos cómo va eso, y continuaremos trabajando en el Acuerdo de Libre Comercio de las Américas.
Es importante que la gente de Brasil comprenda que tal acuerdo no se logrará si el Presidente piensa que no le conviene al pueblo. Él debe estar convencido, así como los estadounidenses deben estar convencidos, de que un acuerdo comercial en nuestro hemisferio es bueno para el empleo, es bueno para la calidad de vida. Y, entonces, espero con interés continuar trabajando en asuntos internacionales y asuntos regionales, como también asuntos bilaterales, señor Presidente.
Deseo darle las gracias por su liderazgo en todo el mundo y en el hemisferio. Deseo darle muchísimas gracias por su compromiso con Haití. Se aproximan las elecciones y la presencia de Brasil allá ha hecho que sea más probable que esas elecciones prosigan de manera libre e imparcial. Han aceptado una posición responsable, y espero que su país se enorgullezca del hecho que ha aprovechado este momento.
Deseo darle las gracias, también, por trabajar en el VIH/SIDA con los Estados Unidos. Como usted, comparto un firme compromiso a ayudar a aquéllos que sufren en esta pandemia. Y como usted, hacemos más que hablar; actuamos. Y como resultado de nuestros esfuerzos combinados, cientos de miles de personas están recibiendo drogas antirretrovirales, y eso es importante y quiero agradecerle por ello.
Una de las cosas que agradezco sobre el Presidente es que entiende plenamente que el narcotráfico y el terrorismo pueden alterar la forma de vida democrática. Y Brasil ha sido fuerte.fuerte al trabajar con otros países para evitar que unos cuantos delincuentes o matones alteren nuestra forma de vida, y lo ha hecho teniendo en mente las garantías constitucionales. Siempre mantenemos los derechos humanos a la delantera de nuestra política. Pero también sabemos que debemos trabajar juntos para evitar que aquéllos que matarían a los inocentes o aquéllos que contaminarían los cuerpos de nuestros jóvenes puedan hacerlo. Y deseo agradecerle nuevamente por su liderazgo al respecto.
Este ha sido un viaje constructivo. constructivo porque, señor Presidente, disfruto trabajar con usted; constructivo porque es franco en nuestras discusiones, y constructivo porque juntos podemos hacer algo de bien no sólo a favor de nuestros propios pueblos, sino el mundo. Muchísimas gracias, señor. (Aplausos.)
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Declaración conjunta del 6 de noviembre de 2005
1. Los Presidentes George W. Bush y Luiz Inácio Lula da Silva destacaron los vínculos cada vez más fuertes y estrechos de los que disfrutan Brasil y los Estados Unidos, basados en valores y objetivos comunes, entre ellos la promoción de la democracia, el desarrollo, el crecimiento económico, la liberalización del comercio, la seguridad internacional y la lucha contra el terrorismo. Reconocieron el nexo entre el desarrollo, la paz, la seguridad, los derechos humanos y la justicia social. Reafirmaron su compromiso a fortalecer aun más la relación bilateral sobre la base de dichos principios y llevar un paso más allá el dialogo estratégico en curso por parte de las dos naciones sobre la democracia, el desarrollo y otras prioridades primordiales compartidas.
2. Los Presidentes hicieron hincapié en la prioridad que ambos gobiernos le dan a reformar las Naciones Unidas para hacer que sea más eficaz y se adapte más a la realidad actual. Acordaron colaborar con respecto a asuntos tales como la reforma de la administración y la creación de un Consejo de Derechos Humanos y una Comisión para Consolidar la Paz. Además se comprometieron a coordinar estrechamente el asunto de la reforma del Consejo de Seguridad, que acordaron era un componente importante de la reforma. También reafirmaron su compromiso a combatir el hambre y la pobreza, promover los valores democráticos y promover el desarrollo económico, y destacaron la importancia de implementar el Consenso de Monterrey sobre la Financiación para el Desarrollo y los Objetivos de Desarrollo para el Milenio.
3. Acordaron colaborar dentro de la Comunidad de Democracias para promover las mejoras a la gestión pública, los diálogos regionales y transregionales, el desarrollo y el alivio de la pobreza. Brasil y Estados Unidos han acorado hacer mayores esfuerzos para cooperar en la promoción de las oportunidades equitativas, los valores democráticos y la diversidad en la fuerza laboral, tomando en cuenta el carácter multiétnico y multicultural de sus sociedades.
4. Los Presidentes también reafirmaron su compromiso a trabajar para garantizar un resultado positivo en la Conferencia Ministerial de la Organización Mundial del Comercio, que se llevará a cabo en Hong Kong en diciembre del 2005, como también la conclusión exitosa de la Rueda de Doha para fines de 2006. En este contexto, el Presidente Lula recibió con beneplácito las declaraciones hechas por el Presidente Bush en la Reunión Plenaria de Alto Nivel de la ONU del 2005, en las que reafirmó que Estados Unidos está preparado a eliminar los aranceles, subsidios y otras barreras al flujo libre de bienes y servicios en la medida que otras naciones hagan lo mismo.
5. Los Presidentes señalaron con satisfacción el aumento del comercio bilateral y la inversión entre Estados Unidos y Brasil. Se comprometieron a alentar al sector público y privado de sus respectivos países a que aumenten y diversifiquen el flujo bilateral de bienes y servicios. Con este propósito, expresaron su esperanza de aumentar considerablemente el comercio para el 2010.
6. Reafirmando el Acuerdo sobre Aspectos de los Derechos de la Propiedad Intelectual Relacionados con el Comercio de la OMC, reconocieron que la protección y aplicación de los derechos de propiedad intelectual deben contribuir a la promoción de la innovación tecnológica y a la transferencia y diseminación de tecnología, y a un equilibrio de los derechos y las obligaciones, para ventaja mutua de los productores y usuarios de conocimientos tecnológicos y de manera que resulte en el bienestar social y económico. Los líderes acordaron promover la innovación y el avance tecnológico al ofrecer protección firme de la propiedad intelectual y aplicación eficaz de los derechos de propiedad. Los Presidentes también reafirmaron la Declaración de Doha sobre Viajes y Salud Pública.
7. Acordaron mejorar la cooperación bilateral para combatir el tráfico de narcóticos y animales, el terrorismo y el lavado de dinero, con particular énfasis en el intercambio de información entre las unidades de inteligencia financiera de ambos países y la creación de mecanismos para recuperar los activos derivados de los delitos transnacionales.
8. Como presidentes del proceso del Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA), los Presidentes señalaron la importancia de continuar los esfuerzos para promover la liberalización del comercio y reafirmaron su compromiso al proceso de ALCA, basándose en el marco de Miami, y esperan con interés una reunión hemisférica para reanudar prontamente las negociaciones. También señalaron que los esfuerzos hacia la integración en América del Sur, como el Mercosur y la Comunidad Sudamericana de Naciones, son herramientas importantes para la promoción de la prosperidad, la estabilidad y la democracia en la región. De mismo modo, señalaron que los lazos más estrechos entre los países de Sudamérica también contribuyen al objetivo de la integración regional en América Latina y el continente en general.
9. Los dos Presidentes declararon su intención de colaborar para abordar los desafíos específicos que enfrentan el continente americano y otras regiones. Los Presidentes Bush y Lula expresaron su apoyo a trabajar conjuntamente con los africanos para promover la paz, democracia y prosperidad en todo el continente de África.
10. En cuanto a la salud, reconocieron la necesidad de darle más estructura al diálogo bilateral y expresaron su deseo de desempeñar actividades para combatir el VIH/SIDA, la malaria y la tuberculosis; de desarrollar estrategias para la prevención y el control de las enfermedades no contagiosas, y abordar la amenaza de la gripe aviar.
11. Los Presidentes expresaron su compromiso a garantizar que la estabilidad política, la democracia y el desarrollo se arraiguen en Haití. Brasil y Estados Unidos siguen muy de cerca el desenvolvimiento del proceso electoral en Haití y expresan su confianza en que un Presidente electo asuma el mando el 7 de febrero de 2006.
12. Los Presidentes señalaron con satisfacción las actividades de los grupos de trabajo con respecto al crecimiento económico, la agricultura y la energía creados en junio del 2003, como también un Mecanismo de Consulta sobre el Comercio y la Inversión creado en el 2001. Los Presidentes también se comprometieron a intensificar los actuales diálogos y cooperación en las ciencias y tecnología, educación, el medio ambiente y la promoción del comercio e inversión. Coincidieron en:
> convocar la Comisión Conjunta dispuesta en el Acuerdo Bilateral de 1984 con relación a la Cooperación en las Ciencias y Tecnología, y revitalizar las actividades de mediano y largo plazo en sectores tales como las ciencias geológicas, atmosféricas y espaciales, la salud, la biodiversidad y la agricultura;
> renovar el actual Memorando de Entendimiento, continuando la "Sociedad para la Educación;"
> aumentar el diálogo actual sobre la protección del medio ambiente y el manejo sostenible de los recursos naturales, y
> crear un mecanismo informal de consulta entre el Ministerio de Desarrollo, Industria y Comercio, y el Departamento de Comercio.
13. Los Presidentes reafirmaron su amistad y su compromiso a fortalecer aun más los vínculos entre las dos naciones para promover la libertad, democracia, seguridad y prosperidad.






