POR LUIS MIGUEL CARRIEDO
TV: La inefable dictadura de la Gerencia Comercial
La revista mexicana de mediosEtcétera llevó un tema a debate: los 'chivos' (de acuerdo a la jerga en la Argentina). Hay programas donde las entrevistas se venden, sin avisarle al televidente que es una entrevista vendida a alguien, y que a menudo los funcionarios y ciertos canales de TV establecen sólidas relaciones comerciales al respecto. Sin duda que en la Argentina también sucede. Aquí la nota:
Además de los cuantiosos recursos que obtienen los medios electrónicos por concepto de publicidad, el cobro por ser invitado a un programa de radio o televisión es también un mecanismo dentro de las opciones que brindan a sus clientes algunas empresas de comunicación en México.
Televisión Azteca es uno de estos medios que ofrece entrevistas en sus espacios de opinión, a cambio de dinero. Esto no es ilegal, pero sin duda sí cuestiona a la ética y a la función pública de los medios.
Para los interesados en aparecer en la "barra de opinión" de la televisora del Ajusco, la Agencia Azteca, expone dos "opciones de participación": el patrocinio y la entrevista.
Por ejemplo, el "patrocinio" para La Entrevista con Sarmiento cuesta M$ 49.769 más IVA, pero si un cliente quiere que Sergio Sarmiento lo entreviste durante la media hora de programa que se transmite lunes, martes y viernes a las 24:00 horas, el costo es de N$ 161.749 más IVA.
La entrevista tiene un rating promedio de 1.5, lo que significa una audiencia aproximada de 600.000 personas.
No todas las entrevistas se venden en ese espacio, pero no se le avisa al auditorio cuando es el criterio periodístico, y no el dinero, el factor de decisión para transmitir una u otra. Más aún, esa falta de información es precisamente lo que ofrece Azteca como atractivo para sus clientes.
La Agencia Azteca también vende entrevistas para el programa Un día con... , que conduce Vicente Gálvez los martes a las 23:30 horas. El cliente paga M$ 180.000 más IVA a cambio de ser protagonista del espacio durante media hora y que tiene un rating promedio de tres puntos.
Entonces, ¿bajo qué parámetros se decide? ¿Es noticia o publicidad?, ¿publicidad maquillada de noticia? o ¿noticia maquillada de publicidad? ¿línea editorial? o ¿línea bancaria? Al respecto, quise consultar a los productores de los programas mencionados pero éstos se negaron a darme una entrevista.
"Yo recibo órdenes"
José Cárdenas hizo una revelación referente a estas entrevistas que se alquilan en Azteca. Fue el 4 de septiembre de 2003 en su noticiario de Radio Fórmula. Molesto porque el senador del PVEM Jorge Emilio González prefirió los micrófonos de W Radio en lugar de los de Fórmula, negándose a tomarle la llamada para una entrevista en vivo, Cárdenas habló así:
El niño verde viste que dijo a éste no le tomo el teléfono, se lo tomó a Javier Solórzano de W Radio, lo cual me da mucho gusto, pero al público de Radio Fórmula lo ignoró porque dice que con nosotros no habla, por qué, porque tiene miedo, porque aquí se le hacen preguntas que obviamente a veces le resultan, bueno a él, le han de resultar muy difíciles de contestar.
El niño verde está acostumbrado a pagar sus espacios para que los periodistas lo entrevisten y puedan hablar con él. Aquí nunca le hemos cobrado un centavo, bueno, yo en lo particular nunca le he cobrado un centavo ni lo haría, no sería capaz para hacerle tal o cual entrevista.
Aquí lo que nos importa es la información. Ah no, el niño verde ha tenido que pagar entrevistas porque a nadie le interesa el niño verde, porque no tiene nada que decir, porque abre la boca y la riega.
Yo me acuerdo de un programa de televisión de TV Azteca, un día hicimos un debate con los líderes de los partidos políticos, hablo del PRI, del PAN, del PRD, pues éste fue y se impuso, porque pagó su asiento, compró su boleto y estuvo ahí sentado, y lo barrieron, por supuesto lo barrieron y digo, no lo pelaban, pero en fin... él estuvo ahí a fuerza, bueno pues que entre. Yo qué voy a decir si yo recibo órdenes y las cumplo. (etcétera, octubre de 2003.)
El engaño que implica alquilar espacios que se presentan como independientes de cualquier otro interés que no sea el periodístico, no es privativo de México.
El 27 de enero The New York Times criticó en su editorial el pago a cambio de coberturas informativas a modo, luego del escándalo que suscitó la recomendación que hizo a su gabinete el reelecto presidente George Bush para "no rentar" periodistas, después de que se conociera que el conductor de televisión Armstrong Williams cobró alrededor de US$ 250.000 por emitir opiniones afines a la política del gobierno de los Estados Unidos.
José Carreño Carlón se refirió al tema el 28 de enero en La Crónica. "La diferencia de estos episodios con el sistema mediático mexicano radica en que hechos así no son noticia aquí, ni son objeto del editorial de uno de los diarios (...) eso en México forma parte de la cotidianidad, de los planes de negocios de los medios y de los presupuestos de los gobiernos, el federal y los locales" (Crónica, 28 de octubre de 2005).
Como vender seguros
Para quienes hemos sido funcionarios de Comunicación Social es común el chantaje sutil que ejercen los medios, el guiño que implica darle voz a la dependencia, el cual se traduce después en varias peticiones de los vendedores.
"Mire, le sacamos una nota, una foto, aquí le dejo nuestras tarifas publicitarias pero si quiere una mayor penetración en la opinión pública puede contratar entrevistas", dicen.
Así funciona y sin duda, Televisión Azteca y otros medios que lucran con la supuesta mayor credibilidad que tendrá el cliente contratando estos timos hacia los espectadores, están conscientes de las implicaciones éticas.
Por ello no publican el costo de este montaje en las tarifas de circulación pública como el MASS + MEDIOS.
Allí sólo aparece el costo de tiempo aire y spots. Nada se dice de menciones, publirreportajes o entrevistas. Para ese menú existen las relaciones públicas, la cotización personalizada y el Power Point.
Es un secreto a voces. Son muchos los funcionarios que reciben diariamente llamadas y visitas con el propósito de vender entrevistas como si se tratase de seguros para el auto.
Al igual que las gacetillas con la que los medios impresos engañan al lector, publicando con estructura de nota informativa lo que en realidad es una inserción pagada, los medios electrónicos ofrecen publirreportajes, menciones y entrevistas dentro de los espacios informativos.
El asunto no es menor.







