Fumata negra pero dicen que Scola sigue ahí...
El humo de la 1ra. fumata del Cónclave para elegir al nuevo Papa de los católicos apostólicos romanos, fue negro, 20 minutos antes de la hora prevista. Pero dicen que los papables son los mismos.
12 de marzo de 2013 - 23:12
CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). La 1ra. votación ha finalizado sin el acuerdo necesario de 2/3 entre los 115 cardenales electores del Colegio Cardenalicio de la Iglesia Católica Apostólica Romana que se han encerrado en la Capilla Sixtina en la tarde de este martes 12/03, después de que el Maestro de Celebraciones Litúrgicas, Guido Marini, pronunciara el 'Extra Omnes'.
Así finalizó el 1er. día del Cónclave, que comenzó a las 10:00 con la Misa Pro Eligendo Romano Pontifice, presidida por el cardenal decano Angelo Sodano y concelebrada por los 115 cardenales electores en la Basílica de San Pedro, ante la atenta mirada de más de 20.000 fieles.
Los cardenales vuelven a reunirse este miércoles 13/03 por la mañana para celebrar otras 2 votaciones. En caso de que ningún cardenal obtenga los 2/3 de los votos, la 2da. fumata negra podrá verse a mediodía. En caso de que no haya acuerdo en estas votaciones, volverán a encerrarse para celebrar otros 2 escrutinios por la tarde al final de los cuales saldrá una nueva fumata.
Si alguna de las votaciones de este miércoles finaliza con la mayoría necesaria para nombrar nuevo Papa, la fumata blanca podría adelantarse. En caso de que al final del 2do. día de Cónclave, la sede siga estando vacante, los cardenales se retirarán una vez más a la Casa Santa Marta. Si al 3er. día aún no ha salido la fumata blanca, los cardenales tendrán 1 día de pausa para la oración y el libre coloquio.
Si tras 4 series de escrutinios no se obtuviera resultado positivo, entonces, según el Motu Proprio publicado por Benedicto XVI, los cardenales podrán votar entre los 2 más votados en el último escrutinio aunque no por mayoría sino que de nuevo se deberán alcanzar "al menos" los 2/3 de los votos.
Acertó, y fue uno de los primeros en decirlo, cuando en octubre del año pasado ya previó la posible retirada de Benedicto XVI. Lo hizo en su libro Los cuervos del Vaticano, en el que Eric Frattini también se atrevió a pronosticar la posible elección de Angelo Scola como sucesor de Joseph Ratzinger. Segunda parte de una predicción que, quizá este miércoles, se pueda resolver si los purpurados logran llegar a un consenso sobre el próximo Papa de la Iglesia católica.
“El propio Papa Benedicto XVI dijo públicamente que Scola podría ser un buen sucesor para la cátedra de San Pedro, lo cual nos sorprendió a todos y nos dio pistas, a partir de entonces, de que quizá Benedicto no tenía intención de acabar su pontificado”, explica a El Confidencial el experto vaticanista.
La maniobra para llevar al cardenal italiano hasta el máximo puesto del escalafón de la Iglesia se habría ido fraguando, desde hace tiempo, entre dos de las personas que más poder e influencia atesoran dentro de Vaticano: el cardenal camarlengo y exsecretario de Estado vaticano, Tarcisio Bertone, y el cardenal decano del Colegio Cardenalicio, Angelo Sodano, que no es elector en este cónclave por haber superado los 80 años, pero que dirigió este martes la misa vocativa Pro eligendo pontífice, en la que pidió a la Iglesia y a los purpurados unidad y en la que abogó por que elijan a otro “buen pastor, capaz de sacrificarse por sus ovejas”.
“El año pasado hubo muchos movimientos políticos para que Scola fuera un buen papa. Entre Bertone y Sodano se decide que Scola sería un buen candidato italiano con el apoyo de ambos, de los bertonianos de Bertone y los diplomáticos de Sodano, ante la posible llegada de otros cardenales extranjeros que se quisieran hacer con el control. Pero en el cónclave va a haber también un tercer grupo de presión muy fuerte, que es el de los ambrosianos, que lidera Attilio Nicora, que son los que tienen el poder de la maquinaria de Milán y el aparato financiero del Vaticano. Misteriosamente, alguien cesa a Scola como patriarca de Venecia y lo nombra arzobispo de Milán, que es el cargo con el que ha entrado en el cónclave”, explica.
Movimientos políticos que dejan poco lugar al papel del Espíritu Santo que este martes invocaron los cardenales antes de enclaustrarse en la Capilla Sixtina y que, de cumplirse con el apoyo de los tres sectores en liza, podrían decantar este mismo miércoles la votación a favor del italiano, cuyo nombre figura en las quinielas desde primera hora frente a otros candidatos como el brasileño Odilo Pedro Scherer. “Scola tiene todas las bazas y la maquinaria. Pero para este cónclave, las ocho congregaciones de cardenales previas han demostrado que el sector de los italianos no va en bloque a él, y que cada uno es de su padre y de su madre, frente a otros grupos como los norteamericanos, a quienes llaman el Dream Team, los españoles o los brasileños, que sí lo hacen”.
Como apuntaban el propio Frattini y todas las previsiones, la primera fumata fue negra en una primera sesión del cónclave cuya importancia radicaba, en gran medida, en que constituía un primer retrato de la situación. A partir de ahora, el ritmo de los cardenales se intensifica a razón de cuatro votaciones diarias que podrían zanjar la elección en cuestión de horas.
“La primera fumata siempre es como una especie de primarias”, explica Frattini. “Se les da libertad de voto a todos los cardenales y sirve para tantear el apoyo que tiene cada uno. En esta primera votación, uno puede votar a un cardenal que es muy amigo suyo, pero si después este tiene sólo dos o tres votos, pues uno ya sabe que tiene que cambiar el voto para elegir entre los cardenales que tienen más apoyo. Seguro que en ese grupo han estado Angelo Scola, Odilo Pedro Scherer, y seguro que también han tenido mucho apoyo otros nombres como el canadiense Marc Oullet y Peter Kodwo Appiah Turkson, de Ghana”.








