A Monti le quedaba grande la Jefatura de Gobierno...
El presidente del Gobierno italiano, Mario Monti, ha trasladado al Jefe de Estado, Giorgio Napolitano, su intención de dimitir tras la aprobación de la Ley de Presupuestos, "herido e indignado" por los ataques del partido de Silvio Berlusconi, afirma 'Corriere della Sera'. Pero un dirigente que cede un lugar porque se siente ofendido por dichos de un neo-opositor... no es un líder. Y si el agresor es un personaje que ni siquiera es considerable candidato posible por el opositor (el caso de Angelino Alfano), Monti solo busca una excusa para escapar del cargo. Por lo tanto, Monti seguirá siendo un economista con discutible visión política.
09 de diciembre de 2012 - 12:49
Después de más de 2 horas de reunión en el palacio del Quirinale, el presidente italiano Giorgio Napolitano anunció, mediante un comunicado, la decisión del 1er. ministro Mario Monti: “Para el presidente del Consejo de Ministros, las declaraciones realizadas en el Parlamento por el secretario del PDL (Pueblo de la Libertad, el partido de Berlusconi( Angelino Alfano constituyen, en esencia, un juicio de categórica desconfianza hacia el Gobierno y su línea de acción”.
Alfano había dicho lo que le acababa de decir Silvio Berlusconi que dijera: que la experiencia del Gobierno técnico debía tocar a su fin porque la situación de Italia es peor que hace un año, y que por eso Berlusconi había decidido presentarse a las elecciones generales previstas para la primavera (Hemisferio Norte) de 2013.
"He llegado a la conclusión de que no puedo continuar a la cabeza", le confió Monti a Gerrucio De Bortoli, director del diario 'Corriere della Sera'.
Según De Bortoli, el jefe del Gobierno está particularmente ofendido por las declaraciones del secretario general del Partido de la Libertad (PDL), Angelino Alfano, después de que el PDL decidiera no apoyar el texto que atacaba los elevados costes de los políticos en Italia.
"No nos gusta el camino que ha tomado nuestra economía", justificó Alfano la decisión.
Para Monti, la abstención del PDL ha supuesto en la práctica una moción de confianza hacia él. "Me siento profundamente indignado por sus palabras", añade.
El diario recuerda asimismo que Monti anunció su decisión al final de una ajetreada jornada, en la que se desplazó a Cannes (Francia) a una reunión sobre gobernanza económica, y lo hizo por la tarde, tras regresar a Roma, cuando informó a Napolitano de su intención de dimitir.
En conversaciones con sus interlocutores en Cannes, Monti se declaró "consternado ante la situación italiana". Fue en el camino de regreso a Italia, cuando supo que Silvio Berlusconi había anunciado su retorno al escenario electoral, que Monti decidió transmitir a Giorgio Napolitano su voluntad de presentar de manera "irrevocable" su dimisión tras la votación de los Presupuestos, de aquí a final de año. "Prefiero anunciarlo ahora, mientras los mercados están cerrados", añadió.
Los dirigentes de centro derecha "tendrán que tener el coraje de tomar las riendas, aun sabiendo que yo podría haberlo hecho también", les ha reprochado, juzgando desleal la manera en la que el PDL le ha retirado el respaldo tras un año de apoyo.
El jefe de Estado italiano, Giorgio Napolitano, tenía prevista una hoja de ruta para acabar tranquilamente la legislatura y dar por terminado el Gobierno tecnócrata de Monti a mediados de enero y con el voto en marzo, pero la decisión del ex comisario europeo desbarató todos sus planes.
Por ello, la prensa italiana hace preguntas sobre lo qué sucederá en los próximos días, las leyes que se quedarán ancladas en el Parlamento sin ser aprobadas, la posible fecha de las elecciones generales y sobre el futuro de Monti.
Los medios analizan la decisión de Monti y explican cómo el primer ministro no podía seguir gobernando cuando en el Parlamento el partido con mayoría absoluta, PDL aprovechaba cualquier excusa para criticar su política. Pero además, la prensa argumenta que Monti aceleró su decisión después de que Berlusconi anunciase que se presentaba a las elecciones y en sus declaraciones volvió a acusar a la política "germano-céntrica" del primer ministro.
Ahora Monti tendrá que comprobar si los partidos están dispuestos a votar sus proyectos de leyes.
Con el anunció de dimisión de Monti tampoco cambian mucho las fechas y sólo se adelantará de un mes la posible fecha de las elecciones. Todo apunta a que las elecciones serán en febrero, ya que tienen que pasar 45 días (máximo 70) desde que se disuelve el Parlamento al día de las elecciones y además así se harán coincidir con los comicios regionales en Lazio, Lombardia y Molise, con un importante ahorro a las arcas del Estado.
El ministro de Economía italiano, Vittorio Grilli, explicó hace unos días que esperaba que Ley de Estabilidad (como se llama en italia a la medida que contiene los Presupuestos) llegaría al Parlamento para su aprobación sobre el 18/12, por lo que podría estar aprobada antes de que empiecen las fiestas de Navidad.
De esta manera pueden quedarse sin aprobar leyes importantes como el decreto 'Ilva', que salvaría momentáneamente la acería de Taranto (sur) que da trabajo a cerca 20.000 personas, y también el Decreto de Crecimiento, que contiene varias medidas para la modernización del país, así como el paquete legislativo que contiene algunas directivas europeas que Italia aún no había aprobado. Tampoco se cambiará la ley electoral, que a ningún partido gusta, y con la que se volverá a votar en las próximas elecciones








