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¿Cúanto cuesta y cuánto se paga por la energía eléctrica?

Durante la junta directiva de la UIA, los industriales pusieron en evidencia la distorsión que existe en las tarifas de la energía eléctrica mostrando la diferencia entre lo que pagan los consumidores y el costo de generación. Según lo expuesto, los hogares de la Capital Federal y el Gran Buenos Aires pagan por la electricidad en relación a los que cuesta producirla un 17%, las pequeñas y medianas industrias pagan el 30% y las grandes abonan el 74%.

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). Los industriales pusieron en evidencia la distorsión que existe en las tarifas de la energía eléctrica mostrando la diferencia entre lo que pagan los consumidores y el costo de generación. En los hogares solo se paga el 17% de lo que cuesta producir la electricidad. Durante la junta directiva de la Unión Industrial Argentina (UIA), Oscar Vignart encargado de temas energéticos expuso esta cuestión y cómo este "desfase" tiene que pagarse con subsidios, en el mismo día en que directivos de la Unión se reunieron con Cristina de Kirchner para discutir sobre el salario mínimo. Según consignó el diario La Nación, el especialista no sólo apuntó contra los hogares del área metropolitana -que pagan una tarifa menor que las del interior-, sino también contra las propias industrias. Vignart, ex directivo de la química Dow, recordó que las pequeñas y medianas industrias (pymis) pagan el 30% del costo de generación y las grandes -que no les compran la energía a las distribuidoras, sino que negocian directamente con las generadoras en el mercado mayorista- abonan el 74%. Vignart no dio porcentajes sino precios aproximados: los hogares porteños y del Gran Buenos Aires pagan $ 40 el megavatio/hora; las pymis, $70 y las grandes, $170, cuando el costo marginal del sistema eléctrico -que se toma a partir de las centrales que generan energía más costosa, las que funcionan con gasoil- llegó el año pasado a $230 pesos. En 2008, con la fuerte suba del precio del petróleo, el costo marginal es aún mayor. Recordemos que el Gobierno Nacional debe importar combustibles para subsidiar el funcionamiento de las usinas que deberían operar originalmente con gas. Dada la caída de los envíos de gas desde Bolivia (estarían llegando 3 millones de m3 diarios, menos de la mitad de la cantidad pactada) y la reducción de la producción nacional el Gobierno resolvió a través del plan 'Energía Total' que las centrales usen combustible líquido y no gas para generar electricidad y producir. La brecha entre el precio que pagan los usuarios de todo tipo y el costo marginal se cubre con subvenciones, que crecen en la medida en que se consume más -por el crecimiento económico- y en que se elevan los valores del crudo y sus derivados. Los directivos de la UIA coincidieron ante la explicación de Vignart en que la distorsión es tan grande que es inviable que se solucione con un solo aumento de precios que la arregle de un salto. Desde 2001, se combinaron el congelamiento de tarifas a hogares, una leve recomposición para pymis y un barril de petróleo que pasó de costar US$20 a US$130. Según publicó recientemente el economista y ex secretario de energía, Daniel Montamat: "como las distorsiones son significativas, el paso del tiempo ha hecho que las recomposiciones sean más dificultosas, por más que se instrumente una tarifa social para evitar reajustes en los sectores más vulnerables. La energía barata en términos relativos forma parte del poder adquisitivo y de los costos productivos de muchos presupuestos argentinos. Una recomposición real de las tarifas que descuente inflación resta poder de compra y afecta el patrón de crecimiento actual, muy dependiente del consumo doméstico". El momento de una recomposición en las tarifas parecería estar llegando. Esta semana los medios se encargaron de difundir una serie de aumentos, no solo en el sector eléctrico, sino también en el del gas y el del transporte público. En el caso de la electricidad,  según consignó Crítica Digital, en el último borrador de lo conversado entre las partes, para los usuarios residenciales de menos de 300 kilovatios de consumo por bimestre, los llamados R1, no habrá aumento de tarifas. Para aquellos que consuman más de 600 kilovatios, el tope del ajuste sería del 40%. Y para la categoría media, de entre 300 y 600 kilovatios –la mayoría de los clientes- , entre 15% y 20% de promedio. Los industriales apuntaron contra el Gobierno al decir que, mientras llegan barcos con gas importado (para abastecer al buque regasificador 'Excelsior' que opera desde un muelle de Bahía Blanca) por el que quieren cobrar al contado, el Estado acumula una fuerte deuda por subsidios con las generadoras.
El momento de una recomposición en las tarifas parecería estar llegando. Esta semana los medios se encargaron de difundir una serie de aumentos, no solo en el sector eléctrico, sino también en el del gas y el del transporte público.