CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24) Según el Informe Mundial de Drogas de 2008 que produjo la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito, los argentinos son los que consumen la dosis diaria más alta de medicamentos para adelgazar en todo el mundo. Dicho estudio fue presentado ayer a nivel mundial en el marco del Día Internacional de la Lucha Contra las Drogas.
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¿Salud o estética?: La Argentina es el país donde más se consumen píldoras para adelgazar
Nuestro país lidera el ránkig de consumo de pastillas para adelgazar, según un informe elaborada por la ONU. Este estudio generó controversia entre los especialistas en trastornos alimentarios de la Argentina, que sostienen que resulta un poco confusa la información vertida por el informe de ONU. Destacan que hay que diferenciar entre las personas que son medicadas por problemas de salud y no por una cuestión estética.
27 de junio de 2008 - 03:31
La tasa de consumo diario de estimulantes del Grupo IV (en nuestro país son los medicamentos que requieren un estricto control de la ANMAT) es de 17 dosis diarias cada mil habitantes según datos de 2006. A la Argentina le siguen Estados Unidos, donde la tasa diaria de consumo de esos medicamentos es de 12 dosis cada mil personas, y Brasil, tercero en la lista, con 10 dosis.
"Argentina es el país que más consume diariamente anfetaminas utilizadas para inhibir el apetito. Sustancias controladas internacionalmente en la Convención de 1971 sobre las Sustancias Psicotrópicas de Naciones Unidas", confirmó Carolina Azevedo, del área de comunicación de la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Crimen con sede en Brasil, según publicó
Clarín.
Clarín. El informe también destaca que además del consumo de medicamentos del Grupo IV (controladas por el ANMAT) se consumen drogas del Grupo II que requieren una receta simple del médico.
Los médicos aseguran que de las drogas del Grupo IV que existen en el país y que son prescriptas para adelgazar son el fenproporex y la fentermina. "Se trata de psicotrópicos que actúan sobre alguna estructura del sistema nervioso que está emparentada con el peso corporal . No son anfetaminas, pero son primas hermanas. A diferencia de aquellas, no desarrollan adicción";, indicó el presidente de la Sociedad Argentina de Obesidad y Trastornos Alimentarios, Juan Carlos Montero.
Dentro de los medicamentos para adelgazar del Grupo II, las de uso más común en nuestro país mencionadas en el listado de la Convención de 1971 de la ONU, son el maxindol y la pemolina. Dos medicamentos para adelgazar sin ninguna capacidad adictiva.
Este informe generó controversia entre los especialistas en trastornos alimentarios de la Argentina que sostiene que resulta un poco confusa la información vertida por el informe de ONU.
"Nosotros tenemos la sensación de que los medicamentos del Grupo IV como el fenproporex y la fentermina, con mayor control del ANMAT, se están usando menos y no más en nuestro país. En Estados Unidos esos medicamentos son del Grupo II. De modo que si sólo se observaron los medicamentos para adelgazar del Grupo IV, se estarían comparando cosas distintas. Hay que ser cuidadoso con esto porque hay mucha gente que está recibiendo medicamentos para adelgazar, y consideramos que los necesitan", concluye Montero.
En este sentido, explican que no es lo mismo obsesionarse con unos kilos de más, que sufrir de obesidad mórbida (que implica riesgo de muerte).
Este informe generó controversia entre los especialistas en trastornos alimentarios de la Argentina que sostiene que resulta un poco confusa la información vertida por el informe de ONU.
"Nosotros tenemos la sensación de que los medicamentos del Grupo IV como el fenproporex y la fentermina, con mayor control del ANMAT, se están usando menos y no más en nuestro país. En Estados Unidos esos medicamentos son del Grupo II. De modo que si sólo se observaron los medicamentos para adelgazar del Grupo IV, se estarían comparando cosas distintas. Hay que ser cuidadoso con esto porque hay mucha gente que está recibiendo medicamentos para adelgazar, y consideramos que los necesitan", concluye Montero.
En este sentido, explican que no es lo mismo obsesionarse con unos kilos de más, que sufrir de obesidad mórbida (que implica riesgo de muerte).






