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Como si fueran poco los cacerolazos, la tierra pingüina agrega más problemas a los K

Como si tuvieran pocos problemas con la revuelta agraria, a Néstor y Cristina Kirchner también se les descontrolan sus propias tierras. Agobiado por la pérdida de US$75 millones tras la reciente rebelión petrolera provincial, el gobernador justicialista Daniel Peralta debió buscar auxilio de la Rosada para afrontar el pago de salarios de junio y del aguinaldo, en medio de crecientes versiones sobre nuevos cortocircuitos con el ex presidente.

Con las arcas desfinanciadas por las regalías que dejó de percibir Santa Cruz (unos US$75 millones) tras el extorsivo pataleo del dirigente Héctor 'Chaco' Segovia durante 33 días, el ministro de Economía patagónico, Juan Manuel Campillo -un hombre muy cercano al líder del PJ nacional-, virtualmente se instaló desde hace dos semanas en Buenos Aires para intentar cerrar una ingeniería financiera que permita a la administración salir del atolladero.

La delicada postal no se ve suavizada, para pesar del matrimonio del poder, por el contexto social: domado por el momento el grave paro del Sindicato del Petróleo y Gas Privados de Santa Cruz, ahora se rebelan los combativos docentes -tras los nuevos descuentos por el Impuesto a las Ganancias que afrontan tras el último aumento de sueldos (es inminente una medida de fuerza), mientras que hoy trabajadores enrolados en la UOCRA marcharán a la Casa de Gobierno, en Río Gallegos, para exigir el retorno del pago de un subsidio de 500 pesos a obreros ligados a empresas privadas que cumplan labores en obras públicas.

Reviviendo incluso pesadillas no muy lejanas, hasta el propio obispo de Río Gallegos, Juan Carlos Romanín, firmó una solicitada con fuertes cuestionamientos hacia los Kirchner, en medio del conflicto con el campo.

En este marco, el propio Peralta confirmó, en declaraciones a 'Tiempo Sur', que se trata de un "trimestre complicado" para las cuentas locales "porque las regalías no se componen de un día para otro", en referencia a la caída de esos US$75 millones, "lo que significa una nómina salarial completa".

Respecto del viaje de Campillo, en tanto, aseguró que se logró "acordar un mecanismo que nos va a permitir hacer frente sin sobresaltos al pago de sueldos y aguinaldos".

Por lo pronto, se espera para las próximas horas el anuncio del cronograma oficial (podrían ser abonados de manera conjunta), aunque ya se desestimó la posibilidad de un pago en dos cuotas. Sin embargo, causó a priori malestar la demora en conocerse ese cronograma, teniendo en cuenta que habitualmente el aguinaldo se abona cerca del 20 de junio, mientras que el salario es pagado a fin de mes. En paralelo, la provincia enfrenta un complicado rojo en la caja previsional.

Las gestiones de Campillo en Buenos Aires se dan en el marco de insistentes versiones sobre nuevos focos de tensión entre Peralta y Néstor Kirchner en materia del manejo de la provincia, en parte por la pretensión de Peralta de acercarse a preceptos ligados más al justicialismo puro de Santa Cruz que a los aires que pregona el kirchnerismo a nivel país. Este escenario incluso habría derivado en un reto bajado al mandatario provincial a través de Campillo.

Peralta -quien activará en los próximos días un recambio ministerial que incorporará la figura del jefe de Gabinete-asumió el control del distrito patagónico en mayo de 2007, a pedido del ex presidente, tras la renuncia -forzada por la escalada de protestas sociales- de su antecesor, el muy dócil y alineado Carlos Sancho. En octubre pasado, en tanto, fue legitimado por las urnas.

A diferencia de Sancho -y en sintonía con el último tramo de gestión de Sergio Acevedo, antes de su dimisión en marzo de 2006, tras el asesinato del policía Jorge Sayago en una revuelta petrolera-, Peralta cultiva un perfil que intenta mantener cierta independencia de los Kirchner. Ese posicionamiento alimenta los cada vez más frecuentes encontronazos con el iracundo ex primer mandatario. Por caso, uno de los tironeos giró en torno al manejo de los polémicos fondos de Santa Cruz en el exterior y a su uso para el pago de un aumento salarial.

En rigor, se trata de una postal de intromisión conocida en la tierra natal del actual líder del PJ nacional que en la historia provincial reciente derivó ya en la caída de dos mandatarios en poco más de un año.

El ex interventor de los yacimientos de Río Turbio atraviesa horas tormentosas, ya que además en los últimos días renunció a su cargo "por razones personales" el estratégico ministro de Gobierno, Gustavo Neyro, luego de que su padre sufriera una salvaje golpiza y fuera apuñalado en su casa de Caleta Olivia, supuestamente en el marco de un robo.