CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). La Asociación de Pilotos de Líneas Aéreas no pierde oportunidad de cuestionar a la empresa Aerolíneas Argentinas, para la que trabajan sus afiliados. No se entiende mucho a menos que el sindicato Apla aún pretenda apropiarse del gerenciamiento de la empresa en un escenario de estatización de la compañía.
Pero, es irrefutable, en el tema Aerolíneas, Apla resta, nunca suma.
El siguiente es un comunicado de la empresa Aerolíneas Argentinas, que controla el Grupo Marsans pero de la que participa el Estado argentino:
"Con respecto a las declaraciones radiales realizadas por el Sr. Jorge Pérez Tamayo, titular de APLA (Asociación de Pilotos de Líneas Aéreas) en la cual denuncia que el avión que se accidentó ayer en Sudan iba ser alquilado por Aerolíneas Argentinas, la compañía aclara que, respecto de esta aeronave, un Airbus 310/324 número de serie 548, Aerolíneas inició gestiones con el locador en enero de 2007.
Las tratativas con el locador no fueron más allá de la firma de una carta de intención por dicha aeronave. Práctica acostumbrada en estos casos como inicio de una gestión que luego queda supeditada a la revisión técnica pertinente, en todos los casos, por personal de Aerolíneas Argentinas como paso previo a la celebración del contrato si así resulta conveniente.
En el caso que nos ocupa, en septiembre de ese año y como resultado de la inspección técnica realizada por personal del área de mantenimiento de la Compañía, se desestimó la conveniencia de incorporar dicha aeronave a nuestra flota.
Aerolíneas Argentinas también aclara que no es potestad de los pilotos realizar las tareas de inspecciones de las aeronaves a incorporar, ya que esta responsabilidad profesional es una competencia exclusiva y excluyente del área técnica de la Empresa".
Código Aéreo
La siguiente información fue distribuida por la newsletter Código Aéreo:
"Desde que llegaron a la Argentina, los A 320 que sumó el Grupo Marsans a Aerolíneas Argentinas descansan en Ezeiza y no vuelan por una decisión tomada por la combativa Asociación de Pilotos de Líneas Aéreas (APLA) que dejó a las naves sin pilotos para poder volarlos. Por eso, la empresa habría tomado la decisión de devolver las naves a sus leasors.
Desde que estalló la sucesión de huelgas de enero, donde decenas de vuelos fueron suspendidos y obligó a que tomara las riendas de la negociación con el Grupo Marsans el Jefe de Gabinete, Alberto Fernández (quién luego fuera desplazado en las charlas por el ministro de Infraestructura, Julio de Vido), APLA mantiene sin instructores de Airbus a Aerolíneas Argentinas, sin pilotos capacitados y a las naves sin posibilidades de volar.
Como se recordará, durante el paro de enero, los instructores que se encontraban con los futuros pilotos de Airbus en Europa fueron obligados a renunciar. La intervención de la Casa Rosada logró frenar los paros, pero no logró que APLA permitiera la reincorporación de los entrenadores, ni que los pilotos volvieran al curso.
De esta forma, el gremio que acusa al Grupo Marsans de vaciar a Aerolíneas Argentinas, le propinó a la empresa una pérdida de 220.000 dólares mensuales, cada una, al mantener paralizados los aviones. Un cálculo rápido permite ver que, desde enero, la empresa ha tenido que hacer frente a poco más de 2 millones de dólares en pagos por el leasing y no ha podido hacer volar los aviones una sola vez.
Lo peor es que Aerolíneas Argentinas tenía listos para traer al mercado local otros 2 A 320. Uno de ellos se encontraba en Toluca (México) y otro en El Cairo (Egipto) donde se les estaba realizando el c-check necesario para poder presentarlo ante la Fuerza Aérea Argentina para que otorgue las autorizaciones necesarias para volar. Sin embargo, no tendrían fecha de ingreso para el mercado local.
Las dimensiones de las pérdidas operativas por falta de vuelo y las causada por el cobro de leasing sin posibilidad de recupero no hacen más que impedir cualquier tipo de recuperación en las actividades normales de la compañía y aceleran la acumulación de pasivos, que sumaron cerca de 40 millones de dólares, sólo en mayo pasado.
Es interesante la contradicción en el accionar de APLA: mientras mantiene dos aviones parados por falta de instructores, sus autoridades insisten por los medios con la acusación de vaciamiento hacia el Grupo Marsans. Pero lo peor es el rol del Estado, ciego a las necesidades de transporte aerocomercial en las provincias, ciego a las medidas irresponsables de ciertos grupo de poder que se creen dueños de la empresa y ciego del daño que le están haciendo a la Argentina en el exterior".
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Un clásico: Aerolíneas Argentinas vs. los pilotos de Apla
El gremio de pilotos Apla no pierde oportunidad de cuestionar a la empresa Aerolíneas, y ésta tiene que aclarar mientras su situación financiera se complica precisamente, en parte, por causa de los pilotos.
12 de junio de 2008 - 06:29






