CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24) Se cumplen hoy 20 años de la trágica muerte de Alberto Olmedo. En el momento de mayor popularidad de su carrera, el cómico cayó -en un episodio confuso- el 5 de marzo de 1988 de un piso 11 en Mar del Plata. Nacido en Rosario en 1933, Olmedo llegó a Buenos Aires en los años 50, cuando comenzaba la televisión. Trabajó en la parte técnica hasta que, al despuntar los 60, tuvo la chance de un programa infantil. Así nació el entrañable Piluso. De allí saltó a los productos de los hermanos Sofovich y la comedia picaresca. Su dupla con Jorge Porcel fue un éxito en cine, y al momento de su muerte, su ciclo televisivo era lo más visto. Además, las temporadas de teatro en Mar del Plata marcaban records de taquilla. Olmedo supo crear en la pantalla unos personajes que pintaban todos los colores de los estereotipos argentinos: fue manosanta, vivo criollo, chanta, descarriado, mujeriego, general de una republiqueta que se parecía demasiado a la nuestra, trabajador explotado y empleado servil. Allá por los ochenta supo cosechar impensables 40 puntos de rating con su "No toca botón" , siempre rodeado de mujeres que por aquella época alimentaban la fantasía popular. Su humor era chabacano, pero sobre todo popular. Tuvo que pasar su muerte para que todo aquel desparpajo frente a cámaras, aquella costumbre tan suya (de su Rucucú) de mostrar el lado oscuro de los decorados se convirtiera en un estilo hoy tan revisitado; para que el "chivo" accediera a la categoría de género; para que la improvisación con la que sabía sortear los guiones, se convirtiera en mérito. Sus biógrafos coinciden, sin embargo, en que detrás de aquella máscara de hombre alegre y despreocupado se escondía la clásica leyenda del bufón triste. No había sainete entre las paredes de su vida. Allí detrás, quedaba el hombre que sufrió en su infancia la pobreza y la ausencia paterna; el que tuvo que salir de chico en bicicleta a repartir frutas y verduras por su pobre barrio de Pichincha, en su Rosario natal, y también el hombre que se escondía detrás de la risa, y se quedaba dormido entre los decorados, agotado como estaba, en los estudios de televisión, tal como publicó el portal Río Negro. No es un dato menor que a la misma edad en que otros niños sólo se preocupan por ponerse el delantal blanco del colegio y jugar, Olmedo tuvo que empezar a trabajar obligado por una infancia signada por la pobreza. Fue ayudante de verdulero, empleado en una carnicería, cadete de farmacia, repartidor de pan. "Se dice que los cómicos somos tristes, y es verdad. Tenemos un trasfondo trágico, muy triste. Hacer reír no es algo que venga solo, hay que esforzarse. Quizás a mí me es más fácil que a otros. Dios me dio ese don, pero es jodido, me desgasto mucho. Siento que me voy desinflando, que se me acaban las pilas, y salgo del canal arrastrándome. No sé cómo el cuerpo aguanta todo eso", le dijo Olmedo a su biógrafo Rubén Tizziani. # Para recodarlo mejor A continuación, algunos videos de sus personajes más queridos. Imperdibles. Primero, El Manosanta. Luego, Rucucu. Tercero, el Capitán Piluso. Y finalmente, Borges y Alvarez
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A 20 años de su muerte, 4 videos para recordar al 'Negro' Olmedo
Hoy se cumplen dos décadas de aquella trágica muerte que conmocionó al país. El 5 de marzo de 1988, y en el momento de mayor popularidad de su carrera, Alberto Olmedo cayó de un piso 11 en Mar del Plata. Urgente24 propone un breve recorrido por la vida de este grande del humor y cuatro videos para recordarlo de la mejor manera: con un sonrisa.
05 de marzo de 2008 - 02:21






