CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). Tras la visita del poderoso Ministro de Comercio Chino a la Argentina, Chen Deming y con una misión comercial compuesta de unos 50 empresarios locales en Beijing y Shangai, pareciera existir un consenso generalizado en las declaraciones de buena voluntad de ambas partes que deberá, en el corto plazo, materializarse en acuerdos e inversiones concretas.
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Consenso chino: hay que estrechar la relación con America Latina
A finales de 2009, el valor anual del comercio entre el gigante asiático y la región creció por tercer año consecutivo hasta más de US$ 100 mil millones. Pero desde ambas partes se reclaman mejoras, como el aumento de las inversiones chinas en la región o el impulso de las exportaciones latinoamericanas de bienes con mayor valor añadido hacia el mercado chino.
18 de mayo de 2011 - 07:20
La misión argentina en China tiene como objetivo principal diversificar los mercados de las exportaciones argentinas y en el caso del chino, duplicar en los próximos 4 años el intercambio comercial, hoy superior a los US$ 13 mil millones.
A esos fines, a la Argentina se le facilitará una amplia presencia en la feria de octubre próximo en la provincia de Guangdong, de reconocida importancia para acceder a este mercado, en la que la nación suramericana participará con un pabellón institucional y 150 empresas.
Las relaciones económicas entre ambos países tendrán como próximo capítulo la XVIII Reunión de la Comisión Mixta Económico Comercial que se realizará el 29 y 30 de junio en Beijing.
Hay que recordar que si bien China busca estimular el consumo interno para impulsar su economía, el país asiático también alberga planes para importar una mayor variedad de productos desde América Latina, como parte de su estrategia para equilibrar su balanza comercial con otros países.
Así lo indica Wan Jifei, director del Consejo para la Promoción del Comercio Internacional de China, en declaraciones al ‘China Daily’, según el cual “China está deseosa de animar a más empresas locales a invertir en Brasil, Perú y otros países latinoamericanos importantes”.
El objetivo de las inversiones será principalmente en productos de consumo, agrícolas y minería. La meta es inducir a los países latinoamericanos a que exporten más a China y a otros lugares.
Las declaraciones de Wan se producen después de que el ministro chino de Comercio, Chen Deming, animara a los países latinoamericanos a abrir más sus mercados y dar la bienvenida a las inversiones extranjeras. Así, según dijo durante el viaje a Argentina, más compañías chinas podrán ganar presencia y ayudar a esos países a exportar al mercado chino.
“China podría importar más productos agrícolas derivados, productos relacionados con las infraestructuras y químicos desde América Latina”, dijo Wan. “Y el valor de las importaciones experimentarán un aumento destacado”.
A finales de 2009, el valor anual del comercio China-América Latina creció por tercer año consecutivo hasta más de US$ 100 mil millones. China registra con frecuencia superávits comerciales con la región. “Aunque el comercio bilateral ha crecido rápidamente, la escala podría haber sido mucho mayor”, afirma Harold Forsyth, embajador del Perú en China.
Según las estimaciones, el comercio de China y América Latina supone sólo un 5% de su comercio exterior total.
China ha firmado tratados de Libre Comercio (TLC) con Chile, Perú y Costa Rica. Además, China es el mayor importador de bienes y servicios desde Brasil y Chile, y el segundo desde Perú, Argentina y Cuba. “Hay un gran potencial para el crecimiento de las importaciones chinas desde América Latina”, dice Forsyth.
El país asiático exporta principalmente a la región bienes electrónicos, maquinaria, prendas y calzado. Mientras, los países latinoamericanos, entre los cuales destacan Brasil y Argentina, venden principalmente productos agrícolas, minerales y otras materias primas.
“China considera que los países latinoamericanos podrían exportar más, y en concreto exportar más productos con un mayor valor añadido a China”, dijo Chen. “Nosotros podemos tomar medidas para que eso ocurra”.
Brasil es el mayor socio comercial de China en Latinoamérica. En 2010 el valor del comercio bilateral aumentó un 47,5% respecto al año anterior, hasta alcanzar US$ 62.500 millones. “En los próximos cinco años la cifra podría sobrepasar los 100 mil millones”, según Jim Liu, oficial de la Sección Económica y Comercial de la embajada brasileña en China.
Actualmente, China cuenta con un déficit comercial con Brasil que se elevó en 2010 a US$ 20.280 millones. China importa grandes cantidades de mineral de hierro, soja, azúcar y aviones. Pero Liu cree que China podría hacer más para animar a las compañías locales a invertir en Brasil, para relanzar el comercio entre los 2 países y cimentar el camino para las importaciones chinas a Brasil.
“Muchos países de América Latina son economías emergentes, con una rápida expansión”, afirma Wan. “Esto ofrece varias oportunidades de inversión para las empresas chinas”, y destaca los ricos recursos mineros de América Latina, “que son atractivos para las empresas chinas”.
A finales de 2009, la inversión china en América Latina aumentó hasta US$ 30.600 millones, un 12,5% del total de la inversión china en el exterior.
América Latina es el segundo mayor destino para las inversiones chinas, por detrás de la región Asia-Pacífico. En Latinoamérica, la mayor parte del dinero va a parar a Brasil, Perú, Venezuela, México y Argentina. Durante los últimos años, las empresas chinas han invertido fuertemente en los sectores de la energía y la minería latinoamericanos, y nuevas oportunidades de negocio están surgiendo.
Por su parte, el embajador de China en Argentina, Yin Hengmin, destacó este miércoles (1/05)el vínculo bilateral, que consideró estratégico, e instó a los empresarios locales a conocer el país oriental para explorar su mercado.
Además, explicó detalles del duodécimo Plan Quinquenal, aprobado en marzo pasado, del que remarcó la especial decisión de proteger el medioambiente a través de un menor consumo de energía y menos emisión carbónica y un incremento en el uso de energías renovables.
El embajador Yin fue el principal disertante el martes (17/05) durante una actividad de la sección argentina del Consejo Interamericano de Comercio y Producción (CICYP) en el Hotel Alvear, en el barrio de La Recoleta de Buenos Aires.
Ante representantes de la Cámara de Comercio y la Bolsa de Comercio de Buenos Aires, la Sociedad Rural Argentina, la Unión Industrial Argentina y empresarios, el diplomático chino dijo que el desarrollo de su país supone una oportunidad para los demás países del mundo.
En ese sentido, mencionó que China creció al 10% anual en los últimos 33 años, que se convirtió a principios de año en la segunda economía del mundo, por delante de Japón, y que el desarrollo de China significa una contribución del 30% al crecimiento de la economía mundial.
"China tiene un comercio exterior de más o menos 3 billones de dólares, el 8% del total mundial, con reservas de divisas de 3 billones de dólares", señaló, a la vez que recordó que "durante la crisis global de 2008, las exportaciones de América Latina a Europa y USA disminuyeron 30%".
Por el contrario, "crecieron 5% a China. No es mucho, pero fue importante" por el contexto, comparó.
Sobre el vínculo entre Beijing y Buenos Aires, estableció que se dividió en 3 partes, de 1972 - fecha de la instauración de relaciones diplomáticas - hasta 1980, cuando el acercamiento se dio lentamente.
"Durante la década del ochenta se avanzó y ya durante el siglo XXI se intensificó, con la firma en 2004 del acuerdo entre los presidentes Hu Jintao y Néstor Kirchner" (2003-2007) para una asociación estratégica bilateral, sostuvo.
El embajador Yin ponderó el intercambio mutuo, del orden de "los US$ 13.000 millones el año pasado, más o menos equilibrado". "China tiene déficit, pero no tiene quejas, porque queremos que el comercio bilateral se incremente cada vez más, sin importar quién tiene déficit, porque lo importante es avanzar juntos", planteó.
En ese punto, ante un auditorio que siguió con atención su discurso, Yin reconoció que "como sucede con todos los hermanos, ha habido problemas, como las disputas comerciales, como los casos de antidumping" que aplica Argentina.
"Otro problema es la exportación de Argentina, demasiado concentrada en la soja y en el aceite de soja. Por eso - indicó - sugiero, sobre todo al mundo empresarial, conocer China, un gran mercado, abierto, pero hay que conocerlo, explorarlo para explotar ese mercado. China organiza muchas ferias, no sólo para exportaciones, sino para importar. El contacto directo es muy importante para profundizar el conocimiento recíproco. Argentina debe y puede diversificar sus exportaciones a China", enfatizó.
Entre los productos destacados mencionó "el vino", que calificó como "excelente, y los lácteos", entre otros.
"Somos amigos y hermanos, y tenemos que tratar los conflictos con tranquilidad, diálogo y negociaciones, y nunca con represalias, que hacen daño a ambas partes", pidió.
Antes de pasar a dar detalles del duodécimo Plan Quinquenal para el desarrollo social y económico de China, Yin recordó que el canciller argentino, Héctor Timerman, destacó la semana pasada que Beijing tiene inversiones y proyectos en Argentina que totalizan los US$ 14.000 millones, con iniciativas en los órdenes energético, de minerales y de infraestructura.
"Argentina tiene poca inversión en China, pero China tiene interés de invertir más en Argentina", comentó el diplomático.
Asimismo, celebró que "ambos países trabajan juntos en Naciones Unidas, en FOCALAE, y en otros ámbitos y conferencias, como la reforma del Consejo de Seguridad y el cambio climático. Tienen posiciones iguales y un lenguaje casi igual en el concierto de las naciones", dijo.
Y recordó que la visita de la semana pasada del ministro de Comercio chino, Chen Deming, fue "exitosa", por la estrecha interacción mutua.
"Las 2 partes están muy satisfechas con la visita del ministro Chen, durante la cual se anunció la importación de 500.000 toneladas de aceite de soja, lo que significa una compra de más de US$ 500 millones" por parte de China al país austral.
Sobre el 12° Plan Quiquenal, tras señalar que "en China hay 643.000 empresas extranjeras, entre ellas las 500 más poderosas del mundo", Yin puso énfasis en los desafíos ambientales que encara y acepta el país.
Uno, "es bajar el consumo de energía. Vamos a bajarlo 16%, y también la emisión carbónica un 17%. Las principales fuentes contaminantes van a tener una baja de 8 a 10%o en los próximos 5 años", sostuvo.
Mientras tanto, "vamos a aumentar el porcentaje de la energía renovable. Hoy es de 8,3%, pero en 2015 vamos a incrementarlo hasta 11%, y a 15 por ciento en 2020", prometió.
"En los últimos 30 años el desarrollo fue rápido pero a costa de un alto consumo de energía que afectó al medioambiente. El gobierno y pueblo chinos estamos orgullosos de los progresos, pero somos conscientes de que se debe ajustar la estrategia", añadió.
Por eso, se buscará un "desarrollo sostenible y eficiente", abundó.
En ese contexto, adelantó que tras un crecimiento económico de un 10% en los últimos 30 años, en los próximos 5 años el objetivo es que sea de "7%".
Sin embargo, aclaró que en "el futuro se aspira a incrementar en 13% el salario mínimo" y que el gasto público "se orientará al bienestar de la población".
"En los próximos 5 años China generará 45 millones de empleos y saldrán de sus universidades entre 6 y 7 millones de graduados. Se invertirá más en tecnología y ciencia para elevar el nivel científico y tecnológico en nuestras empresas para conseguir un mayor valor añadido", manifestó.
Antes del final, el embajador Yin se permitió bromear con los presentes, a quienes arrancó una sonrisa. Fue cuando describió los productos que exporta China como "buenos, bonitos y baratos".
Y ejemplificó la presencia global de su país en ese sentido: "China exporta muchos productos a países desarrollados, por ejemplo a USA, donde la gente usa zapatos de deporte Nike que se hacen en China, usa Colgate (pasta dental) chino y a la noche se viste con pijama hecho en China. Son de buena calidad y de precio competitivo", sonrió.
Por último, antes del cierre, deslizó la importancia que para el mercado turístico mundial tiene y tendrá China.
"El año pasado salieron de China 57 millones de turistas que gastaron US$ 48.000 millones. Es importante, porque es una oportunidad para los países del mundo", dijo.
SIAL China (Shangai)
Desde este martes (17/05) hasta el 20/5, en Shangai, se llevará a cabo la 12º edición de SIAL China, considerada como la mejor oportunidad para ingresar en el mercado asiático.
La Fundación Export.Ar, agencia de promoción de exportaciones de la Cancillería Argentina, coordinará el pabellón nacional de la feria, del cual participarán más de 10 empresas argentinas del sector Alimentos y Bebidas. En el Shanghai New International Expo Centre durante 3 días, importadores, distribuidores y demás actores del sector alimenticio visitarán el evento con el fin de planificar sus compras e interiorizarse respecto de las tendencias del sector a nivel mundial.
Cabe destacar que el mercado asiático es considerado como uno de los más importantes del mundo, no sólo por la cantidad de habitantes en el continente sino también por el crecimiento sostenido que este mercado ha demostrado durante los últimos años. En referencia al sector de alimentos, una de las razones de la expansión es la alta tasa de crecimiento anual de las ventas de bienes de consumo en esta década (11.5% anual promedio) y las millonarias inversiones realizadas en los últimos años por cadenas de supermercados.
A partir de mediados de los años '90, el ingreso de las cadenas extranjeras de supermercados generó un cambio en la forma de comercializar los alimentos. El ingreso de Wal-Mart y Carrefour produjo un salto cualitativo en materia de gestión y de estándares de calidad e higiene del sector. Así, para las empresas extranjeras, los hipermercados constituyen una de las vías más importantes para la venta de sus productos en China. Se los considera los más receptivos para los productos importados, tanto en términos de variedad como de volumen.
Cumbre en Lima (Perú)
Los días 21 y 22 de noviembre de este año, el hotel Westin de Lima será el escenario de la V Cumbre Empresarial China-América Latina, en la cual se espera reunir a cerca de 1.000 empresarios de ambas partes del globo y en cuya organización se prevé invertir unos US$ 300 mil, sin contar los auspicios que se puedan conseguir, según anunció el embajador Jaime Pomareda, director general de Promoción Económica de la cancillería.
El anuncio de este evento –cuyo lema es: “Crecimiento inclusivo: Una nueva etapa en las relaciones China-América Latina”– también se hizo en Beijing, la capital china, donde el embajador peruano, Harold Forsyth, y el presidente para la Promoción del Comercio Exterior de China (CCPIT), Wan Jifei, dijeron que se han propuesto incrementar la participación china en la cumbre de Lima y superar a la anterior realizada en Chengdu, China.
El objetivo de las inversiones será principalmente en productos de consumo, agrícolas y minería. La meta es inducir a los países latinoamericanos a que exporten más a China y a otros lugares.
Las declaraciones de Wan se producen después de que el ministro chino de Comercio, Chen Deming, animara a los países latinoamericanos a abrir más sus mercados y dar la bienvenida a las inversiones extranjeras. Así, según dijo durante el viaje a Argentina, más compañías chinas podrán ganar presencia y ayudar a esos países a exportar al mercado chino.
“China podría importar más productos agrícolas derivados, productos relacionados con las infraestructuras y químicos desde América Latina”, dijo Wan. “Y el valor de las importaciones experimentarán un aumento destacado”.
A finales de 2009, el valor anual del comercio China-América Latina creció por tercer año consecutivo hasta más de US$ 100 mil millones. China registra con frecuencia superávits comerciales con la región. “Aunque el comercio bilateral ha crecido rápidamente, la escala podría haber sido mucho mayor”, afirma Harold Forsyth, embajador del Perú en China.
Según las estimaciones, el comercio de China y América Latina supone sólo un 5% de su comercio exterior total.
China ha firmado tratados de Libre Comercio (TLC) con Chile, Perú y Costa Rica. Además, China es el mayor importador de bienes y servicios desde Brasil y Chile, y el segundo desde Perú, Argentina y Cuba. “Hay un gran potencial para el crecimiento de las importaciones chinas desde América Latina”, dice Forsyth.
El país asiático exporta principalmente a la región bienes electrónicos, maquinaria, prendas y calzado. Mientras, los países latinoamericanos, entre los cuales destacan Brasil y Argentina, venden principalmente productos agrícolas, minerales y otras materias primas.
“China considera que los países latinoamericanos podrían exportar más, y en concreto exportar más productos con un mayor valor añadido a China”, dijo Chen. “Nosotros podemos tomar medidas para que eso ocurra”.
Brasil es el mayor socio comercial de China en Latinoamérica. En 2010 el valor del comercio bilateral aumentó un 47,5% respecto al año anterior, hasta alcanzar US$ 62.500 millones. “En los próximos cinco años la cifra podría sobrepasar los 100 mil millones”, según Jim Liu, oficial de la Sección Económica y Comercial de la embajada brasileña en China.
Actualmente, China cuenta con un déficit comercial con Brasil que se elevó en 2010 a US$ 20.280 millones. China importa grandes cantidades de mineral de hierro, soja, azúcar y aviones. Pero Liu cree que China podría hacer más para animar a las compañías locales a invertir en Brasil, para relanzar el comercio entre los 2 países y cimentar el camino para las importaciones chinas a Brasil.
“Muchos países de América Latina son economías emergentes, con una rápida expansión”, afirma Wan. “Esto ofrece varias oportunidades de inversión para las empresas chinas”, y destaca los ricos recursos mineros de América Latina, “que son atractivos para las empresas chinas”.
A finales de 2009, la inversión china en América Latina aumentó hasta US$ 30.600 millones, un 12,5% del total de la inversión china en el exterior.
América Latina es el segundo mayor destino para las inversiones chinas, por detrás de la región Asia-Pacífico. En Latinoamérica, la mayor parte del dinero va a parar a Brasil, Perú, Venezuela, México y Argentina. Durante los últimos años, las empresas chinas han invertido fuertemente en los sectores de la energía y la minería latinoamericanos, y nuevas oportunidades de negocio están surgiendo.
Por su parte, el embajador de China en Argentina, Yin Hengmin, destacó este miércoles (1/05)el vínculo bilateral, que consideró estratégico, e instó a los empresarios locales a conocer el país oriental para explorar su mercado.
Además, explicó detalles del duodécimo Plan Quinquenal, aprobado en marzo pasado, del que remarcó la especial decisión de proteger el medioambiente a través de un menor consumo de energía y menos emisión carbónica y un incremento en el uso de energías renovables.
El embajador Yin fue el principal disertante el martes (17/05) durante una actividad de la sección argentina del Consejo Interamericano de Comercio y Producción (CICYP) en el Hotel Alvear, en el barrio de La Recoleta de Buenos Aires.
Ante representantes de la Cámara de Comercio y la Bolsa de Comercio de Buenos Aires, la Sociedad Rural Argentina, la Unión Industrial Argentina y empresarios, el diplomático chino dijo que el desarrollo de su país supone una oportunidad para los demás países del mundo.
En ese sentido, mencionó que China creció al 10% anual en los últimos 33 años, que se convirtió a principios de año en la segunda economía del mundo, por delante de Japón, y que el desarrollo de China significa una contribución del 30% al crecimiento de la economía mundial.
"China tiene un comercio exterior de más o menos 3 billones de dólares, el 8% del total mundial, con reservas de divisas de 3 billones de dólares", señaló, a la vez que recordó que "durante la crisis global de 2008, las exportaciones de América Latina a Europa y USA disminuyeron 30%".
Por el contrario, "crecieron 5% a China. No es mucho, pero fue importante" por el contexto, comparó.
Sobre el vínculo entre Beijing y Buenos Aires, estableció que se dividió en 3 partes, de 1972 - fecha de la instauración de relaciones diplomáticas - hasta 1980, cuando el acercamiento se dio lentamente.
"Durante la década del ochenta se avanzó y ya durante el siglo XXI se intensificó, con la firma en 2004 del acuerdo entre los presidentes Hu Jintao y Néstor Kirchner" (2003-2007) para una asociación estratégica bilateral, sostuvo.
El embajador Yin ponderó el intercambio mutuo, del orden de "los US$ 13.000 millones el año pasado, más o menos equilibrado". "China tiene déficit, pero no tiene quejas, porque queremos que el comercio bilateral se incremente cada vez más, sin importar quién tiene déficit, porque lo importante es avanzar juntos", planteó.
En ese punto, ante un auditorio que siguió con atención su discurso, Yin reconoció que "como sucede con todos los hermanos, ha habido problemas, como las disputas comerciales, como los casos de antidumping" que aplica Argentina.
"Otro problema es la exportación de Argentina, demasiado concentrada en la soja y en el aceite de soja. Por eso - indicó - sugiero, sobre todo al mundo empresarial, conocer China, un gran mercado, abierto, pero hay que conocerlo, explorarlo para explotar ese mercado. China organiza muchas ferias, no sólo para exportaciones, sino para importar. El contacto directo es muy importante para profundizar el conocimiento recíproco. Argentina debe y puede diversificar sus exportaciones a China", enfatizó.
Entre los productos destacados mencionó "el vino", que calificó como "excelente, y los lácteos", entre otros.
"Somos amigos y hermanos, y tenemos que tratar los conflictos con tranquilidad, diálogo y negociaciones, y nunca con represalias, que hacen daño a ambas partes", pidió.
Antes de pasar a dar detalles del duodécimo Plan Quinquenal para el desarrollo social y económico de China, Yin recordó que el canciller argentino, Héctor Timerman, destacó la semana pasada que Beijing tiene inversiones y proyectos en Argentina que totalizan los US$ 14.000 millones, con iniciativas en los órdenes energético, de minerales y de infraestructura.
"Argentina tiene poca inversión en China, pero China tiene interés de invertir más en Argentina", comentó el diplomático.
Asimismo, celebró que "ambos países trabajan juntos en Naciones Unidas, en FOCALAE, y en otros ámbitos y conferencias, como la reforma del Consejo de Seguridad y el cambio climático. Tienen posiciones iguales y un lenguaje casi igual en el concierto de las naciones", dijo.
Y recordó que la visita de la semana pasada del ministro de Comercio chino, Chen Deming, fue "exitosa", por la estrecha interacción mutua.
"Las 2 partes están muy satisfechas con la visita del ministro Chen, durante la cual se anunció la importación de 500.000 toneladas de aceite de soja, lo que significa una compra de más de US$ 500 millones" por parte de China al país austral.
Sobre el 12° Plan Quiquenal, tras señalar que "en China hay 643.000 empresas extranjeras, entre ellas las 500 más poderosas del mundo", Yin puso énfasis en los desafíos ambientales que encara y acepta el país.
Uno, "es bajar el consumo de energía. Vamos a bajarlo 16%, y también la emisión carbónica un 17%. Las principales fuentes contaminantes van a tener una baja de 8 a 10%o en los próximos 5 años", sostuvo.
Mientras tanto, "vamos a aumentar el porcentaje de la energía renovable. Hoy es de 8,3%, pero en 2015 vamos a incrementarlo hasta 11%, y a 15 por ciento en 2020", prometió.
"En los últimos 30 años el desarrollo fue rápido pero a costa de un alto consumo de energía que afectó al medioambiente. El gobierno y pueblo chinos estamos orgullosos de los progresos, pero somos conscientes de que se debe ajustar la estrategia", añadió.
Por eso, se buscará un "desarrollo sostenible y eficiente", abundó.
En ese contexto, adelantó que tras un crecimiento económico de un 10% en los últimos 30 años, en los próximos 5 años el objetivo es que sea de "7%".
Sin embargo, aclaró que en "el futuro se aspira a incrementar en 13% el salario mínimo" y que el gasto público "se orientará al bienestar de la población".
"En los próximos 5 años China generará 45 millones de empleos y saldrán de sus universidades entre 6 y 7 millones de graduados. Se invertirá más en tecnología y ciencia para elevar el nivel científico y tecnológico en nuestras empresas para conseguir un mayor valor añadido", manifestó.
Antes del final, el embajador Yin se permitió bromear con los presentes, a quienes arrancó una sonrisa. Fue cuando describió los productos que exporta China como "buenos, bonitos y baratos".
Y ejemplificó la presencia global de su país en ese sentido: "China exporta muchos productos a países desarrollados, por ejemplo a USA, donde la gente usa zapatos de deporte Nike que se hacen en China, usa Colgate (pasta dental) chino y a la noche se viste con pijama hecho en China. Son de buena calidad y de precio competitivo", sonrió.
Por último, antes del cierre, deslizó la importancia que para el mercado turístico mundial tiene y tendrá China.
"El año pasado salieron de China 57 millones de turistas que gastaron US$ 48.000 millones. Es importante, porque es una oportunidad para los países del mundo", dijo.
SIAL China (Shangai)
Desde este martes (17/05) hasta el 20/5, en Shangai, se llevará a cabo la 12º edición de SIAL China, considerada como la mejor oportunidad para ingresar en el mercado asiático.
La Fundación Export.Ar, agencia de promoción de exportaciones de la Cancillería Argentina, coordinará el pabellón nacional de la feria, del cual participarán más de 10 empresas argentinas del sector Alimentos y Bebidas. En el Shanghai New International Expo Centre durante 3 días, importadores, distribuidores y demás actores del sector alimenticio visitarán el evento con el fin de planificar sus compras e interiorizarse respecto de las tendencias del sector a nivel mundial.
Cabe destacar que el mercado asiático es considerado como uno de los más importantes del mundo, no sólo por la cantidad de habitantes en el continente sino también por el crecimiento sostenido que este mercado ha demostrado durante los últimos años. En referencia al sector de alimentos, una de las razones de la expansión es la alta tasa de crecimiento anual de las ventas de bienes de consumo en esta década (11.5% anual promedio) y las millonarias inversiones realizadas en los últimos años por cadenas de supermercados.
A partir de mediados de los años '90, el ingreso de las cadenas extranjeras de supermercados generó un cambio en la forma de comercializar los alimentos. El ingreso de Wal-Mart y Carrefour produjo un salto cualitativo en materia de gestión y de estándares de calidad e higiene del sector. Así, para las empresas extranjeras, los hipermercados constituyen una de las vías más importantes para la venta de sus productos en China. Se los considera los más receptivos para los productos importados, tanto en términos de variedad como de volumen.
Cumbre en Lima (Perú)
Los días 21 y 22 de noviembre de este año, el hotel Westin de Lima será el escenario de la V Cumbre Empresarial China-América Latina, en la cual se espera reunir a cerca de 1.000 empresarios de ambas partes del globo y en cuya organización se prevé invertir unos US$ 300 mil, sin contar los auspicios que se puedan conseguir, según anunció el embajador Jaime Pomareda, director general de Promoción Económica de la cancillería.
El anuncio de este evento –cuyo lema es: “Crecimiento inclusivo: Una nueva etapa en las relaciones China-América Latina”– también se hizo en Beijing, la capital china, donde el embajador peruano, Harold Forsyth, y el presidente para la Promoción del Comercio Exterior de China (CCPIT), Wan Jifei, dijeron que se han propuesto incrementar la participación china en la cumbre de Lima y superar a la anterior realizada en Chengdu, China.






