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Grave situación: ¿Qué pasa con la Justicia?

El caso Faggionato Márquez reaviva un tema pendiente: el sistema judicial no funciona. Otros dos casos que trascendieron durante el día de hoy confirman la situación que preocupa.

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24) Es Faggionato Márquez o es Juan Perez, un anónimo. Pero la Justicia es como un colador, por donde se escapa casi todo. Esta situación es cada vez más evidente y es necesaria una reforma de fondo, sino los argentinos estaremos condenados a regirnos con la ley de la selva. Y dos casos que trascendieron hoy a través de distintos medios de prensa dan cuanta de esta situación gravísima. Pero en tanto y en cuanto no haya un Consejo de la Magistratura adicto al poder y leyes justas, es decir, voluntad política, la situación permenecerá igual o peor.
En un caso, los jueces de la Sala Nº 2 de la Cámara Penal de La Plata dejaron libre a un joven de 15 años que robó un comercio con una ametralladora en Ciudad Evita, partido de La Matanza.
 
El hecho ocurrió hace dos meses en una panadería de dicha localidad bonaerense y el juez de Garantías Joven Nº2 de La Matanza Rodolfo Brizuela dispuso una "Medida de Seguridad", la cual se decide en casos en los que hay menores e inimputables, por lo que el delincuente fue enviado a un instituto de menores.
 
Sin embargo, los jueces del tribunal de La Plata, de acuerdo a informes de peritos forenses, dejaron sin efecto la decisión de Brizuela y determinaron que el adolescente recupere la libertad, ya que su comportamiento mejoró y ya no representa un peligro para la sociedad. Además, la familia del chico prometió encargarse de él y cuidarlo.
 
Ante tal situación, Brizuela explicó que no se sorprende por lo realizado por los magistrados platenses, ya que la "Medida de Seguridad" tiene un plazo de sólo seis meses y es habitual -porque así lo permite la ley- que se deje libre a los malvivientes, publicó el diario Crónica. En tanto, en Mendoza, la Justicia absolvió a un hombre luego de que la Fiscalía y la parte querellante no lo acusaran debido a que consideraron que existieron fallas en la etapa de instrucción del caso. La decisión de absolver al acusado, José Roberto Castro, fue adoptada ayer por los jueces de la Sexta Cámara del Crimen mendocina. El hombre, que había llegado al juicio acusado del delito de "homicidio agravado por alevosía", arriesgaba la pena de prisión perpetua si hubiera sido condenado, según destacó Diario UNO de esa ciudad. El tribunal estuvo presidido por Alejandro Gullé e integrado por Liliana De Paolis de Aymerich y Alejandro Brizuela. Ante una sala colmada de público, ayer realizó su alegato el fiscal de cámara Felipe Seisdedos, quien elocuentemente se refirió a la instrucción del caso, a cargo del entonces fiscal de Instrucción de Guaymallén Alejandro Iturbide. Seisdedos señaló que "normalmente las pruebas nos llevan a encontrar al asesino. Acá no fue así, porque en 5 minutos y como los vecinos dijeron que el acusado le pegaba a la mujer, ya teníamos al autor... después buscamos las pruebas". Y remarcó que "no hay nada que lo sindique a Castro como el autor y por lo tanto me siento eximido de hablar de la alevosía. Puede ser que sea el autor. No tengo dudas de que la prueba es insuficiente y paupérrima para sustentar la acusación". El fiscal también se refirió a los cuchillos secuestrados y puntualizó que son tipo tramontina, de los cuales hay miles. "¿A nadie se le ocurrió pensar que si hubo dos cuchillos pudo haber dos homicidas? Esto fue descartado en la investigación", afirmó. Seguidamente, se refirió a la prueba de ADN, a la que llamó "la princesa de las pruebas, la que aparentemente condenaría a Castro de manera definitiva". Pero, en este caso, no funcionó así. "Si la víctima no vestía la remera blanca donde se detectó el ADN, si iba tres veces por semana a verla, es evidente que esta contaminación que se encuentra estaba allí con anterioridad. Cabe preguntarse por qué si limpió los cuchillos no se llevó la prenda", dijo Seisdedos. "En síntesis -finalizó-: la construcción que se elaboró para traer a juicio a Castro se desmorona con facilidad. El Ministerio Público carece de elementos para sostener la acusación". A su turno, la abogada querellante, Florencia Díaz Peralta, coincidió con Seisdedos, ya que dijo: "No hemos podido demostrar la autoría del acusado". A su vez, la defensora de Castro, Belén Salido, dijo que "hay una reivindicación en la actitud del fiscal". "Me siento reconfortada al exponer esta orfandad probatoria y pido la absolución lisa y llana para mi defendido", agregó. El tribunal determinó que esto era lo correcto al no mediar acusación fiscal ni de la querella, y ordenó la inmediata libertad del acusado. En la sala se escuchó reiteradamente y a viva voz la palabra "asesino, asesino", pronunciada por la hermana de la víctima dirigiéndose a Castro. Gladys Francisca Abán -de 31 años- fue asesinada de 31 cuchilladas el 27 de septiembre del año pasado. La mujer, madre de cinco hijos, vivía en una finca de Colonia Segovia, en Guaymallén, y desde cinco meses antes del crimen estaba separada de Castro, con quien había tenido uno de sus hijos.