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Contra Moyano, Clarín recordó a Depresbiteris

Patricia Bullrich, Graciela Ocaña y Elisa Carrió han sido pioneras en la denuncia de Hugo Moyano, Será interesante, sin embargo, conocer si el sindicalista puede mantener la pulseada con Grupo Clarín.


CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). Hace tiempo que las diferencias entre Hugo Moyano y Grupo Clarín son insalvables.
 
Pero es probable que Moyano, en su nueva ofensiva, haya llevado la situación a un escenario en el cual es uno u otro.
 
Es evidente que Moyano apunta a Clarín para obligar al Cristinismo a resguardarlo en lo que a él le importa, los ámbitos judiciales.

No es una casualidad que la embestida de Moyano ocurra cuando termina el período de feria judicial.

Con el ataque a Clarín, Moyano cree blindarse de diversas investigaciones judiciales, al menos en los fueros en que influye el Ejecutivo Nacional.
 
Clarín buscó aliados. No solamente la gente de la Coalición Cívica, sino también en Mauricio Macri y en Eduardo Duhalde.
 
El ex Presidente cargó contra el secretario de la Confederación General del Trabajo (CGT), Hugo Moyano: "Está desbordado. Utiliza a dirigentes en forma de patota que impiden que salgan los diarios, atacan a determinadas personas que están en contra del gobierno o tienen una actitud descomedida con el tema del campo, como ya la tuvieron", dijo.
     
"El entorno de Moyano se convirtió en una especie de fuerza de choque, cuando el gobierno sabe que debe organizar la seguridad en base a los organismos que la Constitución Nacional y las provincias establecen para mantener el orden", agregó Duhalde.
     
Durante la madrugada del viernes 28/01, el gremio de camioneros volvió a bloquear 2 distribuidoras de diarios e impidió su transporte a los kioscos, en una metodología condenada por la Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas (ADEPA).
     
"Cuando se desequilibra para un lado la patronal, como fue durante tantas décadas, sufrió mucho el pueblo argentino. Ahora, si se desborda para el lado del sindicalismo, también comienza a producirse un desajuste que puede terminar en problemas, en peleas, en cosas muy graves", advirtió Duhalde.
     
"Se debe entender que los dirigentes gremiales están para lograr los mejores salarios, pero también para cuidar la actividad y para que crezca la actividad --concluyó--. No es la forma en la que se maneja Moyano, que genera conflictos permanentemente".
 
 
 
"Si no están bloqueados por ellos mismos, por estas horas todos los caminos conducen invariablemente a un Moyano. Aun bajo el amparo del paraguas gubernamental, que deriva en la inacción manifiesta de jueces y fiscales, la extrema visibilidad que adquirieron durante los últimos días la razón social familiar de Hugo, Pablo y Facundo Moyano y sus métodos de construcción de poder, han dejado de lado -y por lejos- la consideración sobre otros personajes y hechos de la vida política que también han sido noticia.

(...) En relación a Moyano, la gran duda de los operadores del kirchnerismo, cuentan en privado hombres cercanos al poder, es saber si el titular cegetista trabaja para el Gobierno o si lo hace para sí mismo. Y hay quienes temen que un contrapeso gremial de esas características le haga perder las elecciones al Frente para la Victoria, en un año donde la inflación puede dispararse aún más si las demandas salariales se vuelven desmedidas. "Un pelotazo en contra", se animan a decir para definirlo. (...)".
 
 
Y para rematar, el diario Clarín puso la lupa donde mucho antes debió haberla ubicado: Ricardo Rubén Depresbiteris, testaferro del clan Moyano. Personaje frágil, por lo impresentable.
 
 
"Ricardo Rubén Depresbiteris pasó, en poco menos de una década, de chofer a millonario de costumbres ostentosas. Su nombre es menos conocido que su principal empresa: es el dueño de Covelia, la recolectora de basura que opera en 12 municipios del conurbano y el interior de la provincia de Buenos Aires, y que ganó terreno bajo el impulso del sindicato de Camioneros que lideran Hugo Moyano y su hijo, Pablo.

En 2010, Covelia $ ganó 48 millones, multiplicando por seis las utilidades que embolsó en 2007, cuando su rédito era de $ 8 millones. Su empresa posee 800 camiones recolectores y 3.000 empleados registrados y afiliados al sindicato de Moyano.

Depresbiteris tiene un avión particular: se trata de un Cessna Citation 550 II, matrícula LV-WJN, en propiedad compartida con Transclor S.A, una proveedora de cloro de la estatal AYSA. En ese mismo avión viajó este verano a Punta del Este, adonde descansó subido a su yate Enterprise.

Las rutinas de Depresbiteris, un hombre de 48 años, incluyen la vida en El Porteño, las residencias contiguas al Faena Hotel donde las expensas cuestan hasta $ 8.000 por mes. En su cochera tiene Mercedes-Benz, Porsche y otros vehículos de alta gama.

Cada uno de estos datos fueron confirmados por el empresario en un diálogo con Clarín: “Me dicen que tengo barco en Punta del Este. Sí, es mío. Lo tengo declarado. Siempre estoy en Punta del Este. Como voy a Barcelona, a Brescia, o a Mónaco desde el año ’94 a ver la carrera. ¿Pero cuál es el problema? Si trabajo...”, se justifica.

Depresbiteris también es propietario de Garlik S.A. –dedicada a los bienes inmuebles– y de Solares de Beherán –con la que quiere construir un country en Lomas de Zamora–. 

Además, invirtió en el desarrollo inmobiliario “Forum” de Puerto Madero, a través de la sociedad Canfot y es titular de Clasificar, una compañía que acaba de abrir una planta recicladora de basura en el Ceamse.

Covelia recibió una inversión de US$ 1.327.723 de la empresa fantasma uruguaya Down Stream, tal como reveló este diario el 19 de diciembre.

Al oriundo de Lanús, le gusta contar que empezó a trabajar a los 12 años, cuando estaba en la primaria.

Barría una tornería, fue cadete y se hizo matricero mientras estudiaba en una escuela industrial.“Estaba becado para el instituto Balseiro –dice Depresbiteris– porque quería ser ingeniero nuclear. Pero yo estaba más en ser alguien importante y hacer plata”.

Desde que Covelia salió al mercado, diez años atrás, el crecimiento fue vertiginoso y sostenido. Su primera gran apuesta fue San Miguel, bajo la intendencia del ex carapintada Aldo Rico

Entonces, Depresbiteris era financista de Jorge Lopresti, concesionario municipal de la recolección de basura, quien perdió su negocio por problemas –justamente– económicos. 

Entonces nació Covelia, que firmó un contrato que todavía se discute en la interna política de San Miguel.

Cuando se creó Covelia, en 1999, estaba presidida por un joven humilde de Ingeniero Budge. Poco tiempo después apareció Depresbiteris en el directorio. “Yo compré una sociedad que no tenía actividad y la puse a trabajar”, sostiene el empresario a la hora de defender por qué hay un indigente en el origen de su empresa que le pertenece en un 80%, dejando el 20% a su esposa Marcela Mete.

Luego de San Miguel, Covelia expandió su negocio a los municipios de Merlo, Lomas de Zamora, Lanús, San Martín, Escobar, Bahía Blanca, Quilmes, Esteban Echeverría, Tres de Febrero, Pinamar, La Costa. También levanta la basura en el Mercado Central y durante 2010 consiguió el contrato para repartir leche del plan oficial “Más Vida”. Varios intendentes del conurbano suelen quejarse de las presiones que ejerce Moyano en favor de esta empresa.

Clarín publicó en octubre los dichos de Walter Martello, legislador bonaerense de la Coalición Cívica que escribió un informe sobre Covelia y dijo que las negociaciones del líder de la CGT en favor de la empresa “son descaradas”.

El jefe comunal de Esteban Echeverría, Fernando Gray, intentó discutir una deuda que la gestión anterior tenía con Covelia y el sindicato paró el servicio de recolección durante 12 días. Cuando Gray intentó sacar a la calle un camión municipal para levantar los residuos, el vehículo terminó incendiado."

Y Martín Bidegaray y Luciana Geuna también se encargaron de Depresbiteris en Clarín:

"(...)
-Sus competidores dicen que Moyano exige la contratación de Covelia en los municipios y que él mismo se encarga de conseguirles las ATN (asignaciones del Gobierno nacional) para pagar ese servicio.

-No sé si les dan ATN a los intendentes. No creo.

(...)

Depresbiteris se ufana de controlar, todos los 29 del mes, los recibos de sueldo de sus 3.000 empleados. Su empresa, que factura más de $ 720 millones anuales, es manejada sólo por él y 5 colaboradores muy estrechos. El millonario es un tipo de barrio, que guarda en su cajonera los cheques de las intendencias. Su oficina es modesta, aunque sobresale un baño con jacuzzi e hidromasaje y un quincho, al que van a comer jefes comunales y otros empresarios.

Viste camisa, jean y zapatillas caros. Está contento porque abrochó la compra de 100 camiones nuevos de Iveco.

Cuando habla de sus empleados, dice “los chicos”. “Vamos con los chicos a jugar al fútbol, a compartir un asado, les preguntamos cómo están”, cuenta.

A diferencia de otros empresarios de su calibre, Depresbiteris es bastante franco, no hace esfuerzo por mostrarse más culto de lo que es, y piensa en grande.

Repite que “nunca hay que vender”, y que va “por más”: quiere levantar la basura en la Ciudad, hacer una planta de generación eléctrica en base a residuos y ser parte de las obras públicas que gestiona el Ministerio de Planificación, para lo que ya gestionó un certificado que demuestra que tiene capacidad técnica y financiera por $ 651 millones.

A “Ricardito”, como le dicen sus amigos, de joven lo llamaban “Gitano”, por haber sido desde financista hasta vendedor de verduras. Fue remisero de un gerente de Techint. Cuenta que, además de sociedades uruguayas, American Express le prestó US$ 3 millones hace poco. Los intendentes le deben $ 128 millones. Habla con ellos a diario con el “handy”, pero dice que no recurrió a esos contactos cuando un sobrino quedó detenido por un incidente donde hubo un tiroteo con la policía.

-¿Cómo gana usted más licitaciones que nadie?

-Acá no hay amigos. Yo gano porque tengo camiones. 

-Si el secreto es tener camiones, ¿cómo es que ningún competidor se avivó y hace lo mismo que usted?

-Porque no quieren invertir.

-Su empresa multiplicó sus ganancias por seis. ¿Si deja tanta plata, por qué nadie quiere invertir?

-Nuestras ganancias se multiplicaron porque tenemos más contratos. Hay algunos que estaban acostumbrados a ganar sin invertir, no tenían camiones.

-Y eso deriva en costos altísimos para los intendentes...

-Eso no es real. Cuando entró en 2007,
(Fernando) Gray nos pagaba $ 2.200.000 y había una deuda además. Para que le voten el presupuesto, le refinancié la deuda y me la empezó a pagar un año y medio después sin intereses. Y ahora paga 2.170.000. Hoy nosotros estamos en un 15% del presupuesto de los municipios. Con el “Barba” Gutiérrez (de Quilmes) teníamos a medias con Roggio. Ellos se fueron porque no les convenía. Y nosotros les pusimos 24 camiones nuevos.

-¿Entonces todos los intendentes se quejan de algo inexistente?

-En Lanús, por ejemplo, cobramos casi 7 millones por mes con 400 tipos. Facturo 15 “lucas” por cada tipo. Es más fácil que la tabla del dos.

-¿Por qué todos le dejaron el negocio a Covelia?

-Porque el conurbano no le conviene a nadie. En el 2001, antes de llamarme a mí, llamaron a 200 y nadie quería agarrar. No quería ir nadie, el país estaba explotando.

-¿El primero que pensó en usted fue Aldo Rico, en San Miguel?

-Sí. En el 2000 ganamos la licitación. Hoy cobramos 3 millones mensuales ahí. En 2001, lo conocí a Pablo
(Moyano) cuando cayó la empresa Alvarez Patiño. El me pidió que interviniera. Vino con una comitiva donde estaba Hugo (Moyano). Y desde ahí lo conozco. Todos en el sector comemos con Hugo. Pregúntenle a (Aldo) Roggio si no come con Hugo."