Levítico 18 y 20:
La Biblia sí prohibe la homosexualidad
Robert Cargill es uno de esos personajes que nació para confundir. Hay muchos aspirantes a teólogos decididos a confundir para así ser famosos o solamente por cierta perversidad natural. En fin, lo que dice no es cierto.
07 de junio de 2013 - 11:39
> "No te acuestes con un hombre como si te acostaras con una mujer. Eso es un acto infame". (Levítico 18:22)
> "Si alguien se acuesta con un hombre como si se acostara con una mujer, se condenará a muerte a los dos, y serán responsables de su propia muerte, pues cometieron un acto infame". (Levítico 20:13)
Robert Cargill interpreta que el asunto no es tan evidente, porque están al final de una serie de leyes que regulan el incesto hombre/mujer y por lo tanto pueden interpretarse como una extensión de la prohibición al incesto hombre/hombre.
Bastaría conque Cargill estudiara la historia del pueblo de Israel, en el cumplimiento del Antiguo Pacto, para conocer de qué trataba esa condena. O sea que, además de todo, es indolente en el estudio de la historia antigua.
Por si no quedara claro: "No vestirá la mujer traje de hombre, ni el hombre vestirá ropa de mujer; porque abominación es a Yahvé tu Dios cualquiera que esto hace" (Deuteronomio 22:5)
Acerca de la homosexualidad en el marco del Nuevo Pacto (el nacimiento del cristianismo), Pablo de Tarso escribió en su Epístola a los Romanos, 1:26-27:
"Por eso, Dios los ha abandonado a pasiones vergonzosas. Incluso sus mujeres han cambiado las relaciones naturales por las que van contra naturaleza; y, de la misma manera, los hombres han dejado sus relaciones naturales con la mujer y arden en malos deseos los unos por los otros. Hombres con hombres cometen actos vergonzosos y sufren en su propio cuerpo el castigo de su perversión."
Pablo tenía ciudadanía romana y conocía que la homosexualidad se practicaba en el imperio. Y es muy concreto al respecto, a partir del versículo 24 y 25:
"Dios los entregó a la inmundicia, en las concupiscencias de sus corazones, de modo que deshonraron entre sí sus propios cuerpos".
"Ya que cambiaron la verdad de Dios por la mentira, honrando y dando culto a las criaturas antes que al Creador, el cual es bendito por los siglos. Amén."
Algunos eruditos bíblicos afirman que lo que Pablo condena es la prostitución sagrada, una tontería conociendo que Pablo inclusive llamó a que, quien pudiera, directamente planteara la abstención.
En la 1ra. Epístola a los Corintios, 6:9-10, Pablo dice:
"¿No sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios? No erréis; ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los homosexuales, ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los estafadores, heredarán el reino de Dios."
Los gays intentan encontrarle la vuelta a la traducción. Otra vez: bastaría con estudiar la historia de Pablo para comprender de qué está hablando. Ahora, que el poder gay es voluminoso, que es una corporación culturalmente influyente, no hay duda. Pero de ahí a mal interpretar los conceptos bíblicos hay mucho trecho...






