K quiere hacer negocios de energía con Rusia pero no define la política tarifaria ni a los empresarios que ya están en el negocio

Sigue siendo demasiado confuso el gobierno: quiere atraer inversiones pero no le define las políticas a seguir a los empresarios que ya están (y no saben si es mejor retirarse, o sólo desinvertir en el corto plazo).

El ministro de Relaciones Exteriores ruso, Igor Ivanov, visitará la Argentina en diciembre próximo, según acordó el vicecanciller argentino, Jorge Taiana, quien se encuentra de visita en Moscú.

Taiana mencionó a la agencia de noticias Novosti la posibilidad de realización de joint-ventures entre empresas de capital privado de ambos países en el área energética.

La cuestión es que toda empresa rusa le pediría al gobierno argentino precisiones sobre política tarifaria, entre otros temas, y hasta ahora no hay precisiones en la Administración K.

Por ejemplo, el presidente Néstor Kirchner recibió a las cuatro cámaras empresarias que nuclean a los protagonistas del mercado eléctrico, gente a la que le había endilgado la intención de presionar por un aumento de precios y tarifas, luego de un apagón que sufrió la distribuidora Edesur y afectó a 380.000 de sus clientes.

Puntuales, Fernando Ponasso (distribuidores), Silvio Resnich (transportadores), Ernesto Badaraco (generadores) y Enrique Pigretti (grandes usuarios), llegaron una hora antes al despacho del ministro de Planificación, Julio De Vido, donde también estaban el secretario de Energía, Daniel Cameron; y el subsecretario Eléctrico, Bautista Marcheschi.

Todos consensuaron con De Vido la agenda que expondrían ante Kirchner. Por ejemplo, no tocar el tema del aumento tarifario.

Tampoco el de la crisis financiera de Cammesa, la empresa mixta que opera el mercado eléctrico mayorista. La próxima semana, Cammesa debería abonar los $ 314 millones que suma la factura de la energía que las generadoras volcaron al sistema en julio. Pero las empresas ya saben que sólo podrán cobrar el 51% y el 23 de setiembre.

Luego de las exposiciones, Kirchner les dijo a los empresarios, en tono duro, que entendía las urgencias del sector, pero les reiteró que no aceptaría presiones de lobbies, y que su prioridad era llegar a un acuerdo con el Fondo que, desde hace semanas, reclama al Gobierno un alza en las tarifas.

Además, les advirtió que la prioridad de su gestión seguía siendo atender la urgencia social.

"La reunión fue excelente, pero la realidad es que no se tocó el tema tarifario, sino el de sustentabilidad del sistema eléctrico. Hay crecimiento de economías regionales, como San Juan, Mendoza, Buenos Aires, donde el consumo de energía aumentó muchísimo, y el tema es cómo sostener el aumento de demanda a lo largo del tiempo. Si no, vamos en camino a lo que pasó en Brasil, que es un corte por demanda, que no tiene sentido. Eso se habló con el Presidente", confió Silvio Resnich, de la transportadora de energía Transener.